El olivar singular de secano de La Alcarria apuesta por su declaración como Patrimonio Agrícola Mundial por la FAO

“Un olivar muy singular con olivos muy antiguos en secano, un ecosistema que da carácter a nuestro territorio y una variedad única, endémica de la zona, la verdeja”. Así ha presentado el presidente de APAG (Asociación de Agricultura y Ganaderos de Guadalajara), Juan José Laso, la singularidad del olivar de la Alcarria y el proyecto para que sea declarado Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM), por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

La iniciativa, promovida desde la Diputación Provincial de Cuenca ha dado sus primeros pasos con el apoyo y trabajo de Cooperativas Agroalimentarias, APAG y la Denominación de Origen Aceite de La Alcarria, en un acto al que asistieron olivareros de la comarca

El objetivo es poner de relieve la importancia social, económica y medioambiental de este cultivo en la comarca de La Alcarria, en un territorio que coincide con el incluido dentro de la Denominación de Origen, abarcando 92 municipios de la provincia de Guadalajara y 45 de la provincia de Cuenca, con unas 28.000 hectáreas en total, según el comunicado que ha enviado APAG.

Juan José Laso agradeció la presencia de los olivareros y manifestó que el olivar “puede ser un refugio importante y una opción para muchas explotaciones de Cuenca y de Guadalajara y a todo eso puede darnos un valor añadido”. Laso explicó los objetivos del proyecto, que son por un lado mantener y poner en valor este olivar tradicional, buscar un reconocimiento internacional para este aceite y obtener para los productores una ayuda extra dentro de la PAC, recordando que en esta zona el olivar quedó prácticamente excluido de la ‘ayuda al olivar con dificultades específicas y alto valor medioambiental’, debido a los condicionantes.

Carlos de la Sierra, presidente de la DO Aceite de La Alcarria incidió en que esta zona y este olivar “ha estado bastante olvidado por las administraciones y esto es un intento para promover una figura que nos ponga un poco en el mapa. Esta es una zona de bajísima producción, tanto en producto como en rendimiento graso de la aceituna, con un aceite muy especial, con una variedad única en el mundo, reconocida hace ya 20 años en Europa con nuestra denominación de origen y ahora buscamos un marchamo más de calidad”.

El técnico ponente de la ayuda, Jacinto Tello, fue el encargado de exponer lo que significaría y conllevaría esta protección, que en esta momento está en la fase de difusión para que se comprenda de qué se trata y se logre el apoyo de los agricultores. Después habrá que elaborar y presentar un plan de gestión a la FAO para demostrar que este sistema es merecedor de este reconocimiento como SIPAM.

“Tenemos claro que el SIPAM debe proteger el olivar tradicional sin bloquear su manejo productivo. Queremos que esto sirva para poner en valor y aumentar esta actividad y sus posibles beneficios, no sólo agronómicos, sino también todo el sistema socioeconómico que conlleva y que permite a la población mantenerse en el territorio; y de desarrollo rural, como puede ser a través de oleoturismo, más en un territorio con riesgo de despoblación, como es el caso”, matizaba Tello.

El plazo marcado es tener el expediente terminado y en condiciones de ser presentado ante la FAO en el tercer trimestre de 2027. “Ahora es muy importante dar a conocer el proyecto y que la gente lo interprete como una herramienta para favorecer el desarrollo, evitar el abandono de tierras y obtener un beneficio”, explicó el técnico de cooperativas.

Esta ha sido la primera de las jornadas informativas para exponer a los agricultores el proyecto. El día 15 se celebrará otra en Valdeolivas y el 16 en Huete, ampos municipios de la provincia de Cuenca.