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El Centro Nacional de Fotografía de Soria: 20 años de ideas y obras para dar uso a un edificio vacío

A mediados del año 2002, cuando los españoles llevaban pocos meses con el euro como nueva moneda oficial en el bolsillo, el Banco de España anunció que cerraba todas sus sucursales provinciales en España, excepto las de las capitales, oficiales u oficiosas, de las comunidades autónomas. Y la de Soria fue de las primeras en caer a finales de año, poniendo fin así a la presencia del banco central desde el S.XIX.

La sede del Banco de España en Soria, construida en un solar de un antiguo palacio entre los años 30 y 50 del S. XX, se quedaba así sin una finalidad y comenzaba el debate de ideas y propuestas sobre su futuro uso, que entre polémicas, crisis económicas y cambios de gobierno se ha alargado hasta este 2021, cuando Pedro Sánchez ha anunciado, desde Burgos, que será sede del primer Centro Nacional de Fotografía de España. Un paso más en la política de descentralización de instituciones impulsada por el Gobierno y que llevará también a Soria el centro de datos de la Seguridad Social.

La propuesta concreta del Gobierno no es la primera vez que se baraja, ser sede de esta entidad lleva años entre las ideas para el edificio cuyos usos iniciales después del abandono bancario se orientaron a acoger sedes institucionales. Siendo ya alcalde el actual regidor, Carlos Martínez (PSOE), y ministra de Cultura del Gobierno de Zapatero, Ángeles González-Sinde, se anunció en noviembre de 2010 que el edificio sería el hogar de un Centro Nacional de Fotografía “único”. 11 años después la idea vuelve a tomar forma con otro Gobierno socialista, de coalición en este caso, y tras pasar los 7 años del Gobierno del PP de Mariano Rajoy sin que se avanzara ningún uso definitivo.

Después del cierre del Banco de España en 2002, el Gobierno del PP barajó inicialmente dedicar el edificio a sede de la Subdelegación del Gobierno, presupuestando incluso la remodelación. Pero la idea se desechó después y se optó por buscarle un uso cultural dentro del ​​Plan de Actuación Específico para Soria, un documento del Gobierno de Zapatero para luchar contra la despoblación de la provincia del año 2005 que lo cedía al Ministerio de Cultura. Una pequeña remodelación de 300.000 euros logró reabrir el edificio para acoger exposiciones temporales mientras se diseñaba y presupuestaba la remodelación integral.

En el año 2011 se adjudicaba por 4 millones la reforma del edificio para acoger el Centro Nacional de Fotografía anunciado por González-Sinde y, a la vez, acoger la sede del Catastro en Soria, dependiente del Ministerio de Hacienda. Las obras sí comenzaron, pero acabaron paralizadas por los problemas derivados de los recortes y la crisis económica.

Aquel proyecto abarcaba 3.500 metros y dejaba las plantas altas del edifcio para la Gerencia Territorial del Catastro y el resto para el centro de fotografía, con salas de exposiciones, sala de proyecciones y espacios para laboratorios, restauración y archivos.

El Gobierno del PP en el año 2015 retomó la idea inicial de que el edificio fuera sede de la Subdelegación del Gobierno en Soria y el proyecto de remodelación quedó inconcluso por el cambio de uso previsto. Los problemas con las licencias y la rescisión del contrato de la constructora dejaron sin finalizar las obras y mantuvo al edificio sin remodelación ni uso.

Con la llegada al poder de nuevo del PSOE, de la mano de Pedro Sánchez, se retomó la idea de un uso cultural para el edificio. El alcalde de Soria, Carlos Martínez, apostaba por un centro cultural al estilo de La Casa Encendida de Madrid para el edificio, y en el verano pasado recuperaba la idea que una década antes presentó con González-Sinde, el Centro Nacional de Fotografía.

El alcalde de Soria, Carlos Martínez, se ha felicitado del anuncio del presidente del Gobierno señalando que “recoge mucho trabajo, de muchas personas, que han hecho posible que hoy tengamos esta gran noticia”. La creación de un Centro Nacional de Fotografía ha sido una reivindicación de los profesionales del sector, que reivindicaron en un manifiesto su necesidad y urgencia.

​​Los Presupuestos Generales del Estado ya recogen una partida de 4 millones de euros para culminar la rehabilitación del edificio, que espera un uso definitivo sin nuevos sobresaltos de ideas y/o obras.

A mediados del año 2002, cuando los españoles llevaban pocos meses con el euro como nueva moneda oficial en el bolsillo, el Banco de España anunció que cerraba todas sus sucursales provinciales en España, excepto las de las capitales, oficiales u oficiosas, de las comunidades autónomas. Y la de Soria fue de las primeras en caer a finales de año, poniendo fin así a la presencia del banco central desde el S.XIX.

La sede del Banco de España en Soria, construida en un solar de un antiguo palacio entre los años 30 y 50 del S. XX, se quedaba así sin una finalidad y comenzaba el debate de ideas y propuestas sobre su futuro uso, que entre polémicas, crisis económicas y cambios de gobierno se ha alargado hasta este 2021, cuando Pedro Sánchez ha anunciado, desde Burgos, que será sede del primer Centro Nacional de Fotografía de España. Un paso más en la política de descentralización de instituciones impulsada por el Gobierno y que llevará también a Soria el centro de datos de la Seguridad Social.

La propuesta concreta del Gobierno no es la primera vez que se baraja, ser sede de esta entidad lleva años entre las ideas para el edificio cuyos usos iniciales después del abandono bancario se orientaron a acoger sedes institucionales. Siendo ya alcalde el actual regidor, Carlos Martínez (PSOE), y ministra de Cultura del Gobierno de Zapatero, Ángeles González-Sinde, se anunció en noviembre de 2010 que el edificio sería el hogar de un Centro Nacional de Fotografía “único”. 11 años después la idea vuelve a tomar forma con otro Gobierno socialista, de coalición en este caso, y tras pasar los 7 años del Gobierno del PP de Mariano Rajoy sin que se avanzara ningún uso definitivo.

Después del cierre del Banco de España en 2002, el Gobierno del PP barajó inicialmente dedicar el edificio a sede de la Subdelegación del Gobierno, presupuestando incluso la remodelación. Pero la idea se desechó después y se optó por buscarle un uso cultural dentro del ​​Plan de Actuación Específico para Soria, un documento del Gobierno de Zapatero para luchar contra la despoblación de la provincia del año 2005 que lo cedía al Ministerio de Cultura. Una pequeña remodelación de 300.000 euros logró reabrir el edificio para acoger exposiciones temporales mientras se diseñaba y presupuestaba la remodelación integral.

En el año 2011 se adjudicaba por 4 millones la reforma del edificio para acoger el Centro Nacional de Fotografía anunciado por González-Sinde y, a la vez, acoger la sede del Catastro en Soria, dependiente del Ministerio de Hacienda. Las obras sí comenzaron, pero acabaron paralizadas por los problemas derivados de los recortes y la crisis económica.

Aquel proyecto abarcaba 3.500 metros y dejaba las plantas altas del edifcio para la Gerencia Territorial del Catastro y el resto para el centro de fotografía, con salas de exposiciones, sala de proyecciones y espacios para laboratorios, restauración y archivos.

El Gobierno del PP en el año 2015 retomó la idea inicial de que el edificio fuera sede de la Subdelegación del Gobierno en Soria y el proyecto de remodelación quedó inconcluso por el cambio de uso previsto. Los problemas con las licencias y la rescisión del contrato de la constructora dejaron sin finalizar las obras y mantuvo al edificio sin remodelación ni uso.

Con la llegada al poder de nuevo del PSOE, de la mano de Pedro Sánchez, se retomó la idea de un uso cultural para el edificio. El alcalde de Soria, Carlos Martínez, apostaba por un centro cultural al estilo de La Casa Encendida de Madrid para el edificio, y en el verano pasado recuperaba la idea que una década antes presentó con González-Sinde, el Centro Nacional de Fotografía.

El alcalde de Soria, Carlos Martínez, se ha felicitado del anuncio del presidente del Gobierno señalando que “recoge mucho trabajo, de muchas personas, que han hecho posible que hoy tengamos esta gran noticia”. La creación de un Centro Nacional de Fotografía ha sido una reivindicación de los profesionales del sector, que reivindicaron en un manifiesto su necesidad y urgencia.

​​Los Presupuestos Generales del Estado ya recogen una partida de 4 millones de euros para culminar la rehabilitación del edificio, que espera un uso definitivo sin nuevos sobresaltos de ideas y/o obras.

A mediados del año 2002, cuando los españoles llevaban pocos meses con el euro como nueva moneda oficial en el bolsillo, el Banco de España anunció que cerraba todas sus sucursales provinciales en España, excepto las de las capitales, oficiales u oficiosas, de las comunidades autónomas. Y la de Soria fue de las primeras en caer a finales de año, poniendo fin así a la presencia del banco central desde el S.XIX.

La sede del Banco de España en Soria, construida en un solar de un antiguo palacio entre los años 30 y 50 del S. XX, se quedaba así sin una finalidad y comenzaba el debate de ideas y propuestas sobre su futuro uso, que entre polémicas, crisis económicas y cambios de gobierno se ha alargado hasta este 2021, cuando Pedro Sánchez ha anunciado, desde Burgos, que será sede del primer Centro Nacional de Fotografía de España. Un paso más en la política de descentralización de instituciones impulsada por el Gobierno y que llevará también a Soria el centro de datos de la Seguridad Social.