Seminci Semana Internacional del Cine de Valladolid

Un documental homenajea a Berlanga, el director que plasmó en el cine a una sociedad que se ríe de sí misma

El balcón en el que se grabó la mítica escena de 'Bienvenido Míster Marshall" en 1953.

Alba Camazón


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Un puñado de actores, un motocarro, un casco de romano, pompa fúnebre e incluso una invitada especial sorpresa cuya identidad no se desvela hasta el final. Se cumplen cien años del nacimiento de Luis García Berlanga y se estrena en la Seminci de Valladolid el documental Berlanga!!!, que homenajea al histórico director a través del testimonio de cineastas, familiares y actores.

Anarquista, burgués, anticlerical y erotómano: así era la cara oculta de Berlanga, un cineasta irrepetible

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Dirige el largometraje Rafael Maluenda, que trabajó en el equipo de dirección de las tres últimas películas de Berlanga. “Hemos querido crear un relato a través del que el espectador sienta que ha conocido a Berlanga, en la medida de lo posible, que comprenda el valor de su cine”, explica en una bulliciosa cafetería de Valladolid, en la que no dejan de entrar y salir personas del mundo del cine.

De la mano de la familia de Luis García Berlanga; directores como Fernando Trueba y Paco Plaza y actores como Santiago Segura, el documental recorre la historia personal de Berlanga (su paso por la División Azul y ese ser 'mal español' que acuñó Francisco Franco) y profundiza en su cine, sin perder de vista que su público objetivo es el no especializado, incluso aquel que nunca haya visto una película de Berlanga.

“Repetimos que es el gran cineasta español, pero parece que tienen que creernos”, valora Maluenda, que ha querido introducir elementos “para que el espectador pueda decidir por sí mismo si cuanto hay en el cine le convierte en uno de los grandes clásicos o no”. “Hemos querido que la película sea popular, pero también que se ofrezca a todo el mundo que quiera conocer a Berlanga. Que personas de la relevancia les cuenten los porqués y no tengan que creerlo por puro acto de fe”, explica Maluenda.

Bienvenido Mr. Marshall, Plácido, La escopeta nacional o La Vaquilla son solo algunos de los títulos sobre los que reflexionan los protagonistas del mundo del cine: la lucha contra la censura durante el franquismo, las pullas a dirigentes políticos ya en democracia y esa crítica social que siempre traslucía entre chiste y chiste. “Cuando murió Berlanga, dije: 'por fin los poderes fácticos del país van a respirar tranquilos', y es verdad”, reflexiona en su visita a la Seminci Guillermo Montesinos, que protagonizó La Vaquilla junto a Alfredo Landa y José Sacristán. “Para mí [La Vaquilla] fue la tesina profesional”, zanja.

Hay algo que todo el mundo comprende: miserias, esperanzas, ilusiones. Eso hace que nos sigamos reconociendo

Berlanga sobrepasó lo anecdótico para conseguir que muchos españoles se reflejaran en el espejo que él mostraba con sus cintas. “Hay algo inmutable y no importa si hay otros regímenes políticos o vestimos de forma distinta. Hay algo que todo el mundo comprende: miserias, esperanzas, ilusiones. Eso hace que nos sigamos reconociendo”, resume Rafael Maluenda, que fue amigo de Luis García Berlanga. “Luis fue un genio apoyado y ayudado por Alfredo Matas, su productor; Rafael Azcona, el guionista; y personas como Sol Carnicero, la directora de producción. Y no se puede obviar a ninguno para este éxito”, remacha Montesinos.

El documental se detiene en la importancia de los planos-secuencia en las películas de Berlanga. “Rodarlos en los años 60 era una locura, iluminar todo el espacio era mucho más complicado”, apunta Maluenda, que recuerda cómo Berlanga transportaba en Plácido al espectador de habitación en habitación en la casa. “Además, se hacía sin trucos”, indica Maluenda.

El director del documental todavía recuerda la “locura” que supuso la grabación de esos planos secuencia en Todos a la cárcel. “La cámara bailaba con todos los actores, pero todas las mesas que había dispuestas que se veían en plano teníamos que ir levantándolas en silencio porque había sonido en directo y todos íbamos bailando, quitando y poniendo mesas”, apunta.

Berlanga siempre dijo que recurría al plano-secuencia por pereza, lo que Maluenda ve “una mentira como la copa de un pino”. El director del documental subraya lo “virtuoso” que era Berlanga, que “no pretendía parecerlo”. “Ensayábamos todo el día una secuencia y acaba el día sin haber rodado un solo plano. Y los productores le metían la bronca, con lo caro que es un día de grabación. Él se reía y al día siguiente grabábamos y se había quitado de en medio diez páginas del tirón. Y los productores se quedaban tranquilos”, rememora Maluenda.

“No hay que ver eso de repetir [las escenas] como algo cansino, es que eso es el cine”, remarca Montesinos, que recuerda lo “riguroso” que era Berlanga, pendiente de los actores que había en primer término y en quinto término. “Luego, gracias a ensayarlo luego sale tan fresco que parece que ha sido una coña marinera. Él lo controlaba todo”, destaca.

El valor de Berlanga está en haber puesto el dedo en una llaga que es histórica en el ser humano

Berlanga!!! esboza la personalidad del director y su capacidad para reírse de sí misma. De forma paralela, articula una historia en la que Antonio Resines recibe una llamada para que participe en un documental sobre Berlanga con actores que hayan trabajado con él. Junto a Luisa, Guillermo Montesinos y otros cómicos protagonizan una peripecia hacia el set de rodaje que se desarrollará de la forma más berlanguiana posible.

“El valor de Berlanga está en haber puesto el dedo en una llaga que es histórica en el ser humano”, destaca Maluenda. Sol Carnicero fue jefa de producción de varias películas de Berlanga. Carnicero califica al director como un “genio”. “Todo el trabajo con Berlanga ha sido inigualable, porque no se ha vuelto a repetir un director con esa combinación de tantas cosas”, glosa.

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