La portada de mañana
Acceder
La auditoría de la Iglesia detecta al menos 30 acuerdos con víctimas de pederastia
No es (solo) la sequía: cómo hemos llegado a los cortes en el grifo del agua
Opinión – Catalunya, un país de colonos, 'botiflers' y traidores, por Pere Rusiñol

Aragonès reafirma su confianza en Rufián después de que el diputado se disculpara por insultar a Puigdemont

Gabriel Rufián y Pere Aragonès conversan en el Congreso, en una imagen de archivo

ERC quiere zanjar cuanto antes la polémica por el insulto de Gabriel Rufián contra Carles Puigdemont. El líder de los republicanos en Madrid acabó afirmando en una atropellada intervención televisiva que el expresidente es un “tarado” por haber declarado la independencia, algo que minutos después rectificó asegurando que no se había explicado bien. El exabrupto causó malestar en la dirección del partido, que trata de evitar las polémicas con Junts. Pero tras las reiteradas disculpas de Rufián, el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha afirmado este jueves que mantiene la confianza en el portavoz de ERC en el Congreso.

“Es evidente que las declaraciones de ayer no las comparto, fui muy explícito al respecto”, ha asegurado el president en una entrevista en Catalunya Ràdio. Aragonès se refería a su intervención en el Parlament de este miércoles, tras ser preguntado por Junts por las palabras de Rufián. En plena sesión de control, el jefe del Govern censuró a su compañero de filas asegurando: “No solo no estoy de acuerdo con estas palabras sino que discrepo absolutamente y desde aquí quiero mostrar mi respeto a todos aquellos que han destinado lo mejor de su vida a luchar por la libertad de este país. Esto ténganlo muy claro por mi parte”, dijo Aragonès, que ya avanzó que las palabras de Rufián tendrían “una explicación y, si no, una corrección”.

La corrección llegó solo unos minutos después y ya de la mano del propio Rufián, quien compareció ante los medios para pedir disculpas y asegurar que se había tratado de un error de expresión. El diputado en el Congreso hablaba de su presencia en las redes cuando fue preguntado por el tuit de las 155 monedas de plata, un mensaje que algunos han señalado como el desencadenante de la declaración de independencia en octubre de 2017. “Decir que por un tuit mío se declaró la independencia de Catalunya es de tarado, el tarado es quien la proclamó, no quien escribió un tuit”, dijo en una intervención en TV3. Posteriormente explicó que lo que quería decir era que el “tarado” era únicamente quien sostenía que la declaración de independencia era por su tuit y no lo que acabó diciendo.

En el partido creen que las explicaciones del republicano son plausibles y que realmente no quería insultar al expresident sino que se lió. Sin embargo, en la dirección de ERC también hay cierto hartazgo por los excesos verbales del diputado, que se ha visto envuelto en varias polémicas por los dardos a Puigdemont y los suyos. En Junts, además, han convertido a Rufián en el centro de las quejas hacia ERC y de hecho el propio expresident cita con frecuencia algunas de las palabras y actitudes del diputado republicano para mostrar ante los suyos el agravio de los socios.

Rufián es un “follonero” imprescindible para ERC, pero sus salidas de tono cada vez encuentran más rechazo en ciertos sectores republicanos. Tras el traspiés de este miércoles, no solo Aragonès respondió desautorizándole casi en directo sino que voces con mucho peso en el partido, con la de Marta Rovira, también se pronunciaron en público sobre la inconveniencia de las declaraciones. “Nosotros tampoco podemos equivocarnos de adversario”, dijo la secretaria general de ERC. “Y si nos equivocamos, rectificamos”, añadió. El mensaje es compartido por la mayoría de dirigentes republicanos.

Más allá de los encontronazos personales entre Rufián y Puigdemont, ERC está redefiniendo su estrategia para el curso que viene, que estará marcado por las elecciones municipales pero, probablemente, también por el distanciamiento con el PSOE en el Congreso. En estas circunstancias, los republicanos son consientes de que deben cuidar al electorado más independentista, que elegirá entre su papeleta o la de Junts en muchos municipios catalanes. Por eso, insultar a uno de los líderes independentistas que conservan más respecto en este electorado va en dirección contraria a la estrategia del partido.

Etiquetas

Descubre nuestras apps

stats