La concejal de Derechos Sociales de Barcelona, sobre los disparos de la Urbana a una persona sin hogar: "Nos preocupan las imágenes"

La teniente de alcalde de Derechos Sociales de Barcelona, Laura Pérez

Europa Press

10

La teniente de alcalde de Derechos Sociales de Barcelona, Laura Pérez, ha lamentado el disparo de un agente de la Guardia Urbana a un hombre 'sin techo' que presuntamente intentó agredirle con un cuchillo este sábado en el paseo Sant Joan, y que sigue ingresado grave "pero estable".

"Estamos siguiendo con preocupación el estado de salud de la persona que resultó herida", ha explicado Pérez, que este domingo por la mañana se ha puesto en contacto con las autoridades sanitarias para saber cómo evoluciona.

Preguntada por la investigación para esclarecer los hechos, ha dicho que se sigue tanto desde Mossos como desde la Guardia Urbana: "Nos preocupan las imágenes de ayer, y nos preocupa que se dé con celeridad pero también con seriedad esta investigación".

Un guardia urbano dispara a una persona sin hogar que le amenazó con un cuchillo en Barcelona

El teniente de alcalde de Prevención y Seguridad del Ayuntamiento de Barcelona, Albert Batlle, informó de que el suceso tuvo lugar poco antes de las 19:00 horas, a la altura del número 44 del paseo de Sant Joan. A ese lugar se había desplazado una patrulla tras la denuncia de un vecino de que había una persona que estaba ocasionando molestias en la calle.

Cuando los agentes acudieron al lugar, el hombre, visiblemente "alterado", presuntamente intentó agredir a los policías con un cuchillo de grandes dimensiones. Tras ello, un agente sacó su arma y realizó dos disparos. Una de las balas alcanzó al hombre en el abdomen. El ciudadano, de nacionalidad húngara, fue trasladado en estado grave por efectivos del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) hasta el hospital de Sant Pau de Barcelona, donde, según Batlle, se encuentra estable a la espera de ser operado.

La teniente de alcalde de Derechos Sociales, Laura Pérez, ha explicado que los servicios municipales que atienden a personas sin hogar habían contactado con el hombre, que antes del incidente estaba "en un primer momento de diagnóstico". Los equipos que trabajan en la calle iban a iniciar una intervención una vez hubieran generado con él un vínculo de confianza.

El hombre, de 43 años, llevaba pocos meses en la ciudad y el Ayuntamiento empezó a seguir su caso después de que la Fundació Arrels se lo derivara. Vivía en un banco frente al número 29 del Passeig Sant Joan al menos desde el mes de julio, cuando la entidad, que se dedica a asistir a personas sin hogar, fue avisada de su presencia. "No era una persona agresiva. Era muy reservado y no daba mucha información. Sí le intuimos un trastorno de salud mental, pero no uno que conllevase conductas violentas", explica Andrés, educador de la entidad que le trató en distintas ocasiones.

Pese a que el incidente de este sábado se habría originado por quejas de los vecinos, Andrés asegura que a ellos nunca nadie les dijo que generase problemas. Por lo poco que contaba, siempre en inglés, supieron que era de Hungría, pero no mucho más. "La sensación es que era una persona muy tranquila que no quería ser molestada", resume este educador.

Etiquetas
Publicado el
22 de noviembre de 2020 - 15:41 h

Descubre nuestras apps

stats