El imán de Ripoll mostró una actitud “rígida” y “extrema” ante el responsable de la mezquita de Diegem
El imán de Ripoll, Abdelbaki Es Satty, líder de la célula que atentó la semana pasada en Barcelona y Cambrils, mostró una actitud “rígida” y “extrema” cuando pidió trabajo en la mezquita del municipio de Diegem, según ha confirmado a Europa Press el responsable de este centro religioso, Akaychouh Soliman.
Soliman ha explicado que pidió a Es Satty, muerto en la explosión de Alcanar, documentos personales que acreditasen la ausencia de antecedentes en España que el imán de Ripoll no aportó. Soliman, además, detectó “comportamientos sospechosos”, por lo que advirtió a la policía local.
“Cuando le pedimos el certificado de buena conducta y fue incapaz de presentarlo comprendimos bien que no tenía sitio aquí y que tenía que marcharse”, añade el responsable de la mezquita en un comunicado publicado este jueves, en el que niega además que la comunidad musulmana de la localidad sea responsable de estos “actos criminales”.
El diario belga La Dernière Heure, aseguraba este jueves que el imán había intentado reclutar a varios jóvenes como yihadistas, aunque esto no significa que Es Satty tuviera éxito. También han justificado la presencia de es Satty en Vilvoorde, puesto que es donde vive su primo.
Este jueves se conoció el contenido de la comunicación de un policía local a un agente de los mossos sobre Es Satty. El texto del email confirma que se trató de una petición de información (y no una alerta) fuera de los cauces oficiales. El agente no encontró información sobre el imán en la base de datos de los mossos y así se lo comunicó a su colega belga.