La oposición exige al Govern solucionar la crisis con el profesorado y carga contra el plan de enviar 'mossos' a los institutos
La oposición parlamentaria ha pasado cuentas este martes con la consellera de Educación del Govern, Esther Niubó, por la sucesión de crisis abiertas en el ámbito escolar. En plena oleada de huelgas, los partidos le han exigido desencallar el conflicto con los docentes, y la mayoría, salvo PP y Vox, le han pedido también que retire el plan piloto para desplegar policías de paisano en algunos institutos.
Niubó, que afronta este miércoles una nueva reunión con los sindicatos para poner fin a la huelga, ha asegurado que están trabajando en una nueva propuesta para la plantilla, pero que no se saldrá del acuerdo con CCOO y UGT de 2.000 millones en cuatro años. “Lo complementaremos de forma realista, no es desde las demandas maximalistas que se consiguen las mejoras”, ha advertido en la Cámara catalana.
Los sindicatos de la huelga (USTEC, Professors de Secundària, CGT e Inrersindcial) ya adviertieron a Educación que no acudirían a la reunión del miércoles si la propuesta no incluía un mayor aumento salarial. Pero Niubó no ha hecho mención alguna a las nóminas, y ha recalcado sobre todo el incremento de personal para aligerar la carga de trabajo docente, como más de 500 profesionales para la escuela inclusiva.
La consellera ha defendido una vez más el plan piloto para desplegar agentes de paisano de los Mossos d’Esquadra varios centros, a pesar del rechazo de la comunidad educativa y de parte de los claustros afectados. Para Niubó, el plan no es un “cambio de modelo” ni un despliegue “estructural” de policía en los centros, y permitirá probar una mejor colaboración entre servicios públicos y prevenir conflictos dentro y fuera de los institutos, siempre bajo el “liderazgo” del centro.
Desde la oposición, la práctica totalidad de los grupos parlamentarios han criticado la incapacidad por ahora de encauzar las protestas docentes. Anna Feliu, diputada de Junts, ha lamentado que tacharan de “acuerdo histórico” el pacto con CCOO y UGT y sin la mayoría sindical. “Lo que hay de histórico son las movilizaciones; el nivel de desconexión con los profesionales y la desconfianza generada”, ha afirmado.
Irene Aragonès, de ERC, ha aprovechado el pacto de Presupuestos anunciado este martes con el Govern para exigir la puesta en marcha de algunas de sus medidas, como la climatización de los centros. Ha evitado vincular las cuentas a la resolución de la crisis, y ha centrado sobre todo su crítica en el plan piloto de los Mossos. “Es comprar el marco ideológico de la derecha y convertir a los adolescentes en un problema de orden público”, ha señalado la diputada.
En este sentido, PP y Vox, a pesar de ser muy duros con el Govern por su gestión de la huelga docente, han defendido que los Mossos d’Esquadra puedan estar presentes en los centros. “No es el marco mental de la derecha, es que tenemos a bandas juveniles captando a menores en la puerta del instituto”, ha argumentado Cristian Escribano, del PP.
Los Comuns, por su parte, también han cargado con dureza contra el despliegue experimental de policías en los centros, que han señalado además que puede aumentar la segregación y la estigmatización de centros que ya tienen la etiqueta de problemáticos.
Sin embargo, en el capítulo laboral, han querido tender la mano al Govern para que la negociación de Presupuestos incorpore algunas demandas docentes que permitan resolver la situación. “No hay excusas, si hacen falta más recursos, podemos reagendar y recalendarizar alguna propuesta”, ha planteado la diputada Jéssica Albiach.