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Una escuela de economía para suspender el miedo

Las escuelas de Okonomia formarán a ciudadanos para manejar más conscientemente sus economías y enseñar a su vez a sus familiares, vecinos y amigos

La palabra 'economía' viene de la raíz griega 'oikos', que significa 'hogar'. Un vocablo derivado, 'Okonomia', se refiere a la tarea de administrar el hogar de una forma prudente, equitativa y sensible a las necesidades de quienes en él viven. Estos son los cimientos de Okonomia, la primera escuela popular de economía que se construye en este mismo momento vía crowdfunding (ya ha alcanzado el presupuesto mínimo) y que abrirá sus puertas muy pronto, en febrero, contando con mentores como el economista Arcadi Oliveres.

Se trata de un lugar físico, pero nómada, que aspira a expandirse como metodología en todos aquellos barrios y pueblos de España en donde haya una familia, un hogar -un ‘oikos’- que esté sufriendo sin saber cómo ni por qué el zarpazo de una crisis en cuya causa todavía no alcanzan a comprender cuál fue su papel.

Comprender, saber, conocer. No hay "por qué" sin "cómo". En la explicación de "por qué Okonomía" que dan en la web de Nittúa (la empresa de innovación social que impulsa este proyecto) entre otras cosas se dice: "Porque ya está bien de aprovecharse del desconocimiento para sembrar el miedo" y que "queremos saber para ser más libres".

Miedo, conocimiento, libertad. Tres conceptos tan íntimamente relacionados que a veces duele su rozamiento diario. Para alinearlos en ese orden, es decir, pasar del miedo a la libertad a través del conocimiento, el responsable de Nittúa, el economista y emprendedor social Raúl Contreras, tiene clara la metodología: se basa en los planteamientos de la educación popular impulsados por Paulo Freire. Entre otras cosas la pedagogía de la pregunta en lugar de la pedagogía de la respuesta. Puro espíritu crítico. Pura herramienta. Cero dogma.

Dialéctica, crítica y propagación
Y homenajeando también de su raíz griega ("los ciudadanos griegos no estarían igual ni lo vivirían de la misma manera si hubieran podido pasar por una escuela Okonomia", asegura Contreras), la dialéctica es el método transversal: "La generación del conocimiento es colectivo, no existe la clase magistral. El grupo comparte sus experiencias y necesidades como base de trabajo y creación" dice Contreras, que aclara que el sistema de Okonomia "no pretende resolver los problemas de nadie, sino aportar herramientas que faciliten a cada persona crear su propia solución". Se provoca el pensamiento crítico. Empodera a la persona ante el sistema económico. Y la puntilla, en la que no puedo dejar de recordar la Ética Hacker de Himanen: "El alumno se compromete a trasladar ese conocimiento adquirido en la escuela a las personas de su entorno más directo. Se convierte en un multiplicador del efecto positivo de la escuela".

Para hacer esto posible, en Okonomia existirán los facilitadores, personas con dos perfiles: por un lado, economistas, administradores de empresas, financieros, etc. Por otro, profesores, pedagogos. "En cada grupo de la escuela los habrá de los dos tipos para asegurar tanto la metodología como el contenido", explica Contreras. De momento, han buscado personas sólo para la primera escuela piloto, que se ubicará en el barrio de Benimeclet, en la ciudad de Valencia. "Mientras transcurre el plazo de ejecución de la piloto seguiremos seleccionando facilitadores y formándolos", promete este emprendedor social.

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Tierra abierta: ejemplos de tecnologías libres para bienes comunes naturales (2/4)

Capteur d'humidité fait maison (DIY) de pierre-alain dorange. En Flickr bajo licencia Creative Commons by-nc

Continuamos con lo que empezamos a explicar en nuestro anterior post, de una serie de cuatro en que queremos repasar diferentes desarrollos tecnológicos “open source”  que se relacionan con bienes comunes naturales, recursos y elementos ambientales del procomún. Nos parece una interrelación entre fenómenos abiertos y esfuerzos de colaboración que merece la pena abordar con el detalle de ejemplos concretos, reuniendo algunas pistas que nos ayuden a conocer mejor lo que están trabajando diferentes comunidades e iniciativas, bajo una misma filosofía que permite infinidad de potenciales combinaciones.

Antes de repasar en este segundo post algunos proyectos que se vinculan estrechamente con la agroecología, la construcción y la gestión de la tierra mediante dispositivos electrónicos e interfaces digitales, aprovechamos para recomendaros una de las fuentes más amplias sobre desarrollos en curso de hardware libre y “hacking” de productos, este directorio detallado que mantiene Michel Bauwens en el wiki de la P2P Foundation. Si no conoces la P2P Foundation todavía, deberías. Y si el inmenso trabajo intelectual y de referencia que llevan a cabo te interesa, te invitamos a apoyarles con una donación para que sigan trabajando.

Open hardware

En relación a la tierra, toca comenzar por iniciativas replicables y modulares como Open Source Ecology, de la que ya hablamos en su día, y que está orientada en varios de sus dispositivos a la producción y trabajo agrícola de bajo coste. Desde el primer tractor open source del mundo hasta una compresora de tierra para la fabricación de ladrillos bajo la misma filosofía. Piensa en cualquier herramienta motorizada imprescindible para trabajar la tierra y en OSEcology seguramente ya han pensado en ella. Si no la tienen diseñada o prototipada aún, están en ello :)¿Su replicabilidad? Por ejemplo dos estudiantes de secundaria con un montón de tiempo libre (según ellos :) ya han acabado la construcción de su propio tractor funcional usando los diseños liberados, aprendiendo todo lo necesario sobre la marcha.

Otro proyecto de proyectos en ese sentido, anterior aún a Open Source Ecology, es el wiki de Appropedia, que promueve compartir el conocimiento para construir vidas ricas y sostenibles, acogiendo soluciones detalladas de colaboración para la sostenibilidad, la apropiación de tecnologías y la lucha contra la pobreza. Desde instrucciones para la construcción de jardines hidropónicos verticales hasta impresoras 3D o el montaje de un refugio low cost, pasando por inodoros de compostaje.

También en los últimos años se han desarrollado ampliamente las posibilidades de la placa de Arduino para su trabajo con sensores de humedad y similares, permitiendo interesantes aplicaciones en el cultivo de la tierra. Por ejemplo el proyecto Garduino para jardinería doméstica, o el de una planta que twittee, o los dispositivos imprescindibles para el cultivo doméstico de setas y hongos medicinales, o bien el de HortoDomi para la producción de alimentos vegetales a pequeña escala, monitorizada mediante dispositivos de hardware libre. Aquí el vídeo que han utilizado para su campaña de crowdfunding:



Colaboración distribuida

Nos centramos ahora en experiencias interesantes de sistemas y plataformas web que permiten la coordinación y desarrollo en torno a la tierra. Tanto para su trabajo diario como para otros modos de intercambiar su producción y los conocimientos que requiere, como es su día explicamos también respecto al ejemplo de Huertos Compartidos.

Desde la relación clara entre alimentación y procomún que propone el portal de Our Food Commons, que enlaza a artículos y recursos sobre ese tema, hasta la iniciativa de movilización social de Crop Mob que genera encuentros informales y apoyos mutuos entre granjeros experimentados y amateurs, compartiendo conocimiento de todo tipo sobre el terreno directamente.  

También en estas latitudes, por ejemplo el portal Grupo a grupo para conectar a productores ecológicos y grupos de consumidores, permitiendo una mejor gestión de sus intercambios de productos y gestiones diarias, en lo que supone un modelo económico gestionado habitualmente en comunidad.

Otro ejemplo en ese sentido es BBBfarming (cuya campaña de financiación colectiva en Goteo se encuentra activa en el momento de escribir esto, y que ya explicó detalladamente Pau Llop en un post anterior). ¿Qué pretenden? Pues nada menos que acercar mediante el aprendizaje en línea y los recursos digitales libre los conocimientos del mundo rural al urbano, fomentando así la responsabilidad compartida sobre los recursos naturales de la tierra y su producción y consumo locales.

¿Sabes de más proyectos de open hardware o colaboración digital abierta en torno a la tierra? Explícalos o deja el link en un comentario, ¡queremos conocer más!

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Diez buenas noticias de 2012 que mejorarán el mundo en 2013

Captura de pantalla de la visualización interactiva de RTVE-Labs sobre los proyectos cofinanciados en Verkami

Estos últimos días del año, como siempre, la prensa viene cargada de resúmenes de los doce meses que se van y de prediciones para los doce que entran. Leyendo ambas, a más de uno le entran ganas de encerrarse a hibernar a la espera de que algún meteorito haga tabla rasa en este mundo a la deriva entre crisis económicas, ecológicas, militares, políticas y sociales.

El miedo se genera en las entrañas de un sistema en clara decadencia para que no pensemos en lo que está por venir como algo esperanzador, no vaya a ser que nos pongamos manos a la obra para acelerar su llegada. En Colaboratorio creemos que hay no solamente señales, sino clarísimos hitos de progreso y esperanza, que ya en este 2012 que hoy acaba eran una realidad, y que en el 2013 que empezará a sonar tras las decimosegunda campanada contribuirán, sin ninguna duda, a hacer mucho mejor nuestro mundo.

Es nuestra elección hibernar en el frío del desasosiego o compartir nuestro calor con los demás para fortalecer en el suelo esta lista de diez realidades que hemos seleccionado:

El open source llega a Marte
Mientras algunas administraciones públicas siguen empeñadas en pagar costosas licencias de uso por su software, el código de fuentes abiertas ya ha llegado hasta Marte y ha resultado fundamental para que la NASA alcanzara sus objetivos de recopilación de datos en el planeta rojo a través de su robot Curiosity, que aterrizó allí el pasado 6 de agosto. Como leemos en Opensource.com, la agencia espacial norteamericana ha 'tirado' de diferentes herramientas open source para procesar la ingente cantidad de datos recopilada por el famoso robot, como Ngnix, Railo o GlusterFS. Sin duda el recorrido del software (¡y el hardware!) open source no termina en 2012, ni muchísimo menos. En 2013 están por llegar mayores proezas.

Ciudades que piensan
¿Qué ciudades europeas están trabajando más duro para ofrecer a sus ciudadanos un mejor ecosistema urbano? Uno puede imaginar fácilmente las primeras posiciones: Copenhage (1ª), Estocolmo (2ª), Berlín (6ª)... La buena noticia es que en este 'top ten' que elabora anualmente FastCompany entra la española (al menos de momento) Barcelona. La consultora IDC ya realizó los dos últimos años mediciones similares centradas en nuestro país y la capital catalana siempre puntuó la primera. Los motivos, fundamentalmente, su apuesta por la apertura de datos (más de 500 data sets, puntuando 2ª en este apartado sobre el top ten) y la apuesta de sus autoridades por el City Protocol, centrado en crear un 'lenguaje' común entre los proveedores de tecnología, las ciudades y sus stakeholders (entre los cuales los ciudadanos son fundamentales, claro). El desarrollo de nuevas ideas para los ecosistemas urbanos y su extensión a cada vez más ciudades es sin duda algo que seguirá en aumento este 2013.

Los datos se liberan de sus ataduras
Si no has oído hablar del open data este año es que quizá has estado viendo demasiado la tele. Ha sido uno de los 'temas', por no arrogarle el singular, directamente. En nuestro país hemos visto cómo diferentes administraciones públicas, como la vasca con su proyecto Irekia, se han lanzado a desarrollar aplicaciones para favorecer la apertura de los datos públicos. Se han creado multitud de cursos, estudios varios y hasta algún master para formar profesionales en la gestión de datos abiertos, y no son pocos los periodistas que se están reciclando por esta vía. También han surgido fundaciones ciudadanas, como Civio, que tienen en su corazón la cruzada por abrir, liberar y hacer accesible a cualquiera cualquier tipo de dato público. En Chile ha salido, por fin, Poderopedia. En EE.UU. nos llevan mucha ventaja y quizá nos sirva ver cuáles han sido los proyectos más impactantes en este campo allí para saber por dónde irán los tiros aquí en 2013: las mejores aperturas de datos de 2012 en EE.UU. y las mejores visualizaciones en mapas de 2012, según The Atlantic.

La educación se abre y se globaliza
Mientras ese sistema del que hablábamos al principio se empeña en que para 'salir' de la crisis no hay nada mejor que recortar en educación (restringiendo así su calidad y el acceso a la misma), el mundo y los individuos que lo habitan están empeñados en lo contrario. 2012 ha sido el año del boom de la educación abierta y del fenómeno Mooc y ha visto nacer multitud de plataformas en este sentido, como Courseera, Udacity o Unimooc, que agrupa a varias universidades españolas. Lo más impactante es que en muchos casos los cursos ofrecidos en estas plataformas, pese a ser ofertados por universidades de la talla de Stanford, el MIT o Harvard, son gratuïtos y universalmente accesibles con el único requisito previo de tener una conexión a internet. No son pocos los que se preguntan si este fenómeno va a cambiar para siempre las rígidas estructuras y metodologías de la enseñanza superior. Mi apuesta es que en este 2013 veremos el principio de la respuesta a esta pregunta con un "sí".

El dinero se hackea por el bien común
Si algo bueno nos ha traído la crisis es la caída de la venda respecto a totems culturales sobre los que, la verdad, pocas preguntas nos habíamos hechos hasta ahora. Es el caso del dinero y su representación monetaria, un tema del que ya hablamos en Colaboratorio con el post 'Cómo crear una moneda social'. Como explica Michael Bauwens desde la P2P Foundation, el dinero es deuda, su creación y distribución está bajo control privado, el interés del dinero es un subsidio perpetuo a la banca y, en cualquier caso, ha quedado comprobado que el sistema monetario es terriblemente inestable, y que cuando descarrila sufren más precisamente quienes menos dinero tienen. 2012 ha visto nacer multitud de proyectos de moneda social, muchos de ellos evolucionados desde los bancos de tiempo, y hoy hay miles de personas trabajando en tecnologías que faciliten nuevas formas de moneda que no tengan ninguno de los vicios anteriores. En 2013 veremos aún tímidos avances en este campo, que tiene aún un largo (pero muy prometedor) recorrido.

El consumo colaborativo explota
Podemos decir sin miedo a exagerar que 2012 ha sido el año en que el consumo colaborativo ha florecido definitivamente. En un artículo de hace pocos días en El Mundo, Benita Matofska, fundadora de 'The People Who Share', comentaba que la economía compartida mueve en el mundo hoy, a finales de 2012, el equivalente a 490.000 millones de dólares. A lo largo del año se han publicado varios artículos (Wall Street Journal, NextTrends, Crowdsourcing, etc.) que valoran a finales de 2012 el alquiler de objetos P2P en 2.000 millones de dólares, el dinero movido por crowdfunding en 2012 algo por debajo de los 3.000 millones y los préstamos entre personas alcanzará los 5.000 millones en 2013. Para entender mejor las magnitudes que está alcanzando y seguirá conquistando en 2013 el consumo colaborativo es absolutamente imprescindible leer estos posts (1 y 2) de Albert Cañigueral en Consumocolaborativo.com, web que harás bien en incluir en tu lector de feeds o favoritos para estar al tanto de todo lo relacionado con este apasionante sector, transversal a todo lo que estamos hablando hoy aquí.

El coworking ya es un estándar
Ha sido sin duda otra de las estrellas de 2012. El compartir espacios de trabajo para reducir costes y, sobre todo, para fomentar la innovación y la creación lateral entre diferentes equipos, crece espectacularmente en todo el mundo y con enorme fuerza en España, donde cuenta ya con 150 espacios, siendo el país con más coworkings por cápita, según la 3ª Encuesta Global de Coworking de DeskMag. En números puros sólo nos superan Alemania y, cómo no, EE.UU. Si te animas a abandonar el pijama o estás harto de pagar precios abusivos por un despacho o pequeña oficina, y además estás dispuesto a ver cómo aumenta la innovación y la creatividad de tus proyectos al ponerlos en contacto con otros emprendedores, CoworkingSpain es un excelente sitio para encontrar tu espacio cerca de donde vives. En 2013 veremos cómo, además de aumentar estos espacios, se especializan cada vez más por nichos de emprendimiento. Y no tardará el día en que de ellos surjan grandes proyectos y compañías.

El crowdfunding arrasa exponencialmente
En palabras de Kevin Lawton, autor del libro 'The Crowdfunding Revolution' y redactor de VentureBeat: "El cambio sobre el 1% de las inversiones a largo plazo hacia las pequeñas empresas a través del crowdfunding, sólo en EE.UU. significaría una industria de 3 billones de dólares, 10 veces todo el capital privado invertido en 2011". Más allá de esas enormes magnitudes previstas y que leemos en el blog de Megafounder (sí, hemos tenido en cuenta la diferencia entre billones hispanos y anglosajones), el crowdfunding en sus múltiples formas se ha convertido en 2012 en un estándar de financiación. En España, los datos de las principales plataformas de crowdfunding son más que esperanzadores. Por ejemplo, Goteo.org ha logrado financiar con éxito 88 proyectos, recaudando 430.000 euros de más de 8.000 usuarios activos financiando, con una donación media de 40 euros; Verkami acaba de celebrar 2 años de vida con más de 700 proyectos cofinanciados con una sorprendente tasa de éxito del 70% y RTVELabs ha hecho esta visualización al respecto; y el nuevo dueño de Lánzanos asegura en una entrevista contar con más de 100.000 usuarios y 1 millón de euros recaudados desde su lanzamiento. En 2013 observaremos cómo estas cifras se quedan ridículamente pequeñas, también cómo surgen nuevos e interesantes actores como el citado Megafounder o cómo otros ya muy asentados en otros mercados, como Kickstarter, aterrizan quizá en España. También cómo surgen nuevos modelos de crowdfunding, los cambios los veremos sobre todo en los tipos de recompensas ofrecidas al cofinanciador.

Los objetos viven más
Frente a la obsolescencia cada vez más rápida (programada o no) de los productos que nos ofrece el mercado global de masas, la crisis (una vez más) y el cambio de mentalidad que alumbra esta nueva era está haciendo que cada vez más personas decidan no tirar alegremente aquello que ya no les es útil, o aprenden nuevas formas de compartir estos útiles, en algunos casos generando una riqueza imposible de hallar en los vertederos. Un buen ejemplo este 2012 ha sido Nolotiro.org, una de las plataformas más populares para regalar y conseguir cosas que otros pensaban tirar a la basura. Salvan entre 6.000 y 10.000 objetos al mes. Por su lado, Segundamanita tiene más de 5.000 usuarios, se han publicado más de 4.000 anuncios y se han mandado más 26.000 mensajes entre usuarios. Con el mismo concepto acaba de salir Ropadona. Por otro lado, la plataforma para compartir coche BlaBlaCar superó en 2012 los 2 millones de usuarios y los 600.000 viajes programados en Europa y Carpooling ha evitado de esta misma forma la emisión de más de 30.000 toneladas de CO2. Airbnb dispone en su base española de 22.000 casas o habitaciones listas para compartir con cualquier viajero y alcanzó en 2012 el millón de noches reservadas en nuestro país, un crecimiento del 900% respecto a 2011. En 2013 veremos crecer significativamente la masa crítica de usuarios para todas estas plataformas.

El periodismo muta y sobrevivirá
Quizá este es el campo donde más difícil es ser optimista, a tenor de las cifras: desde mediados de 2008 hasta octubre de 2012 se han perdido 6.393 empleos periodísticos en España, y se prevén otros 2.990 en las próximas fechas, según el Informe Anual de la Profesión Periodística de la APM. No obstante en 2012 hemos visto nacer nuevos proyectos periodísticos que, eso sí, se alejan bastante del concepto de medio tradicional que tiene sus días contados: La Marea, Reset, Materia, La Parada, ZoomNews, Vía52, Números Rojos, Mongolia, el propio Eldiario.es; o los que están por venir, como InfoLibre o Alternativas Económicas. Asistimos a una evidente mutación de la profesión periodística, absolutamente esencial para la democracia aunque ya no sea a través de la industria tradicional. Estas predicciones del Nieman Journalism Lab, elaboradas por 35 expertos de todo el mundo, nos arrojan algo de luz y esperanza sobre lo que podemos esperar de esta profesión de cara al año que ahora comienza: el fin del papel diario, el transmedia y la multiplataforma, la 'comunitización' de las audiencias, también el crowdfunding y los micropagos, el 'periodista-autor-independiente', la atomización de los nichos y la colaboración previa para poder después competir mejor son algunas de las claves con las que lidiaremos los periodistas este 2013 para afianzar nuevos modelos que sí, nos permitirán sobrevivir al hundimiento de la industria clásica y ofrecer por fin un periodismo de servicio público.

Estas son solo diez propuestas de buenas noticias que el año 2012 vió nacer o evolucionar significativamente y que esperamos que 2013 vea crecer y empezar a cambiar radicalmente a mejor nuestro mundo. No están ordenadas bajo ningún criterio de importancia o similar. Seguro que a tí se te ocurren por lo menos otras tantas. ¿Las compartes con toda la comunidad de Colaboratorio en los comentarios?

Feliz y esperanzador 2013.

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Aguas abiertas: ejemplos de tecnologías libres para bienes comunes naturales (1/4)

Hunter Daniel and Protei-003 "Ocean Blimp" en Flickr bajo licencia Creative Commons by-nc-sa

Una definición de procomún o bien comunal (ese concepto en constante evolución que aún genera discusiones en el seno de comunidades y ámbitos académicos) es la de aquellos bienes, recursos, procesos o cosas, ya sean materiales o de carácter intangible, cuyo beneficio pero también posesión o derechos de explotación pertenecen a un grupo o a una comunidad determinada de personas. Como comenta Antonio Lafuente en este vídeo respecto al ejemplo de los bienes comunes naturales, el procomún también puede entenderse como algo que es de todos y de nadie al mismo tiempo, algo de lo que nos solemos acordar cuando está en peligro de desaparecer o cercarse para restringir su acceso. Así, el medioambiente y los recursos naturales, especialmente cuando padecen un deterioro o se contaminan, parcelan, sobreexplotan, etc. constituye un claro ejemplo de procomún.

Por otro lado, de un tiempo a esta parte, en la definición y consideraciones en torno a los bienes comunales (cuyas características cambiantes explica bien este post de Juan Freire) emergen también ejemplos nacidos en el ámbito digital, donde se les puede dar la misma consideración de procomún a fenómenos como la Wikipedia, el software libre o la red de comunicaciones libres Guifi.net. Ejemplos en que la colaboración y la governanza, así como el uso derivado de estos puede ampliarse a todo el mundo y beneficiar comunidades y personas de diverso signo. En estos casos con el rol importante de su replicabilidad garantizada por trazos e información liberada, que permite a cualquiera ver cómo está hecho algo, acercarse, usarlo, mejorarlo, etc, tal y como explicábamos en nuestro anterior post debería aprender y generalizar el tercer sector y la economía social.

En ese sentido, os proponemos una serie de ejemplos en que el interés desde el punto de vista del procomún nos parece doble (por los objetivos y marco de acción en relación a los recursos naturales, así como por el modo en que se abordan de modo tecnológico y replicable). Iniciativas que demuestran que la solución a muchos problemas que afrontamos hoy día puede pasar por abrir precisamente dicha solución de manera detallada, rigurosa, colectiva y apropiable, superando de ese modo problemas de escala y complejidad para multiplicar su impacto. Empezaremos por el agua, dejando para posteriores posts la tierra, el aire y el fuego como excusa para referirnos a los cuatro elementos de la antigüedad y repasar varios ámbitos de relación entre procomunes naturales y digitales.

Open hardware

Protei es una iniciativa que pretende hacer llegar el prototipo de una pequeña embarcación sin tripulante basada en hardware libre para detectar y limpiar la contaminación en el mar. Iniciada como reacción al vertido de petróleo de la compañía BP en 2010 en el Golfo de México, actualmente permite no sólo identificar y procesar vertidos de crudo o químicos, sino también de plásticos y elementos radioactivos, así como el estudio de algas y corales y determinadas especies marinas, y también otros usos oceanográficos. Os dejamos con un vídeo (en inglés) en que su impulsor Cesar Harana (quien también está promoviendo una iniciativa de licencia de hardware abierta para tecnologías marinas) explica más detalles del proyecto:

Otro prototipo abierto, respaldado por una comunidad de entusiastas además de su equipo impulsor, es el de OpenROV, una iniciativa de robótica en torno a la educación y exploración submarina. Han desarrollado un pequeño dispositivo (cuya financiación recurrió también al crowdfunding) programable, de bajo coste, facilidad de ensamblaje y diseño abierto con el que es posible iniciarse en la exploración de entornos submarinos.

En ese ámbito “acuático”, llevando la filosofía hacker o “háztelo tú mismo” un paso más allá, la construcción de vehículos abiertos empieza a mostrar diversos tipos de ejemplos de desarrollo “artesanal” replicable, desde dispositivos guiados remotamente con tecnología Arduino hasta otros pequeños submarinos WiFi con controlador basado en Raspberry Pi.

Finalmente, destacar el proyecto en curso de un filtro 3D imprimible en cerámica para un hervidor de agua open source. Forma parte del proyecto global Open Structures, el cual explora desde el diseño la posibilidad de un modelo de construcción modular donde todo el mundo diseñe para todo el mundo compartiendo partes, componentes y estructuras. En este caso, el prototipo forma parte de un proyecto de investigación sobre los beneficios potenciales de la impresión 3D en cerámica para la producción de filtros de agua para países en vías de desarrollo.

Colaboración distribuida

Mediados por Internet y diversos dispositivos, existen otros ejemplos que implican diversos grados de comunidad y participación mediante recursos digitales comunes en pos de mejorar el acceso a un bien limitado y crucial como es el agua, así como otros propósitos de interés público.

Mediante Old Weather una comunidad de climatólogos recibe ayuda para transcribir a formato digital los registros de cientos de barcos antiguos, donde los capitanes anotaban las temperaturas del océano mientras navegaban. Se trata de información increíblemente valiosa para los investigadores una vez procesada digitalmente, mediante la que entender las condiciones del clima pasado y las claves para predecir condiciones del futuro, comprendiendo mejor la escala del impacto ambiental y variaciones del clima desde la revolución industrial hasta la fecha. En comparación, si se debieran transcribir los registros por una sola persona, la tarea tardaría 28 años en completarse.


Otro ejemplo en ese sentido es mWater, que permite a comunidades locales en países como Tanzania, Kenia o India llevar a cabo tests de potabilidad de agua para consumo, utilizando dispositivos de bajo coste (en torno a 3 dólares) y una aplicación para móviles basada en Android. Gracias a ello se pueden geolocalizar los resultados, compararlos y así recibir feedback instantáneo para el usuario, a la vez que crecer como comunidad distribuida de “sensores” de la calidad de agua.

¿Sabes de más proyectos de open hardware o colaboración digital abierta en torno al agua? Explícalos o deja el link en un comentario, ¡queremos conocer más!

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Granjeros 2.0 para trasplantar urbanitas

Lo que hizo el flautista de Hamelin con los niños lo quiere lograr ahora BBBFarming con los urbanitas

Seguro que recuerdan la fábula medieval del flautista de Hamelin y cómo con su instrumento mágico sedujo a los niños de la ciudad homónima. Aquello fue en el siglo XIII. Bastante después llegó la revolución industrial y con ella las ciudades crecieron y crecieron hasta hoy, en que la falta de oportunidades laborales y otras causas (contaminación, estrés, etc.) están llevando a muchas personas a volver al campo. Un 'poco' más al sur de Hamelin, en Extremadura, hoy hay un grupo de personas dispuestas a hacer sonar otra flauta, mucho más acorde al siglo XXI, basada en Internet y las TIC para facilitar todavía más ese tránsito del asfalto a la tierra.

Se trata de la sociedad cooperativa ACTYVA, que acaba de lanzar una campaña de crowdfunding en Goteo.org para hacer realidad BBBFarming (Big Brother Bio Farming), y como nos cuenta en entrevista Gonzalo Palomo, consultor asociado al proyecto, "nace como plataforma online y de fomación para acercar a los agricultores ecológicos, o en vías de serlo, a su gente en la ciudad mediante blogs, cursos, eventos y una comunidad de productores-consumidores". El objetivo es "facilitar la vuelta al campo a través de la generación de una comunidad de enseñanza-aprendizaje en torno a la agroecología".

Si el capital no nos quiere, la tierra sí
¿Acaso sobra gente en las ciudades? "Se ha comprobado que las élites están de acuerdo en que los trabajadores no somos necesarios para mantener la economía capitalista. Ya Jeremy Rifkin en 'El fin del trabajo' (1995) planteaba que la actual revolución del silicio destruiría más empleo del que sería capaz de generar, como parece está ocurriendo, sobre todo en las economías más maduras", explica Palomo. Y sigue: "La generación de plusvalía se ha divorciado del factor trabajo y por tanto el capital no requiere de nosotros para multiplicarse".

Ya lo dicen en la propia página donde tratan de recaudar los 5.553 euros que necesitan como mínimo para hacer realidad el proyecto: "La comunidad BBBFarming pretende situar lo rural en un lugar estratégico de cara al nuevo escenario postcapitalista que favorece la vuelta al campo". Así, afirma Palomo, "se pueden reconstruir las relaciones de confianza que han sustentado la producción-consumo de alimentos hasta la revolución industrial, cuando el crecimiento urbano desaforado trastocó totalmente la cadena de comercialización directa, introduciendo infinidad de eslabones (almacenista, entrador, asentador, mayorista, distribuidor... y transporte, transporte y más transporte) que no sólo diluyen la responsabilidad sino que además convierten el sistema agroalimentario en uno de los más ineficientes energética y económicamente hablando".

Desencanto urbano, seducción digital
La dicotomía ciudad-campo, urbe-rural, no es baladí en este proyecto: "La ciudad dio nombre al burgués, y ahora que el empresariado ha encontrado el paraíso en Luxemburgo y las Islas Caimán, parece que los cortesanos tendrán que salir de la capital. Nosotros simplemente queremos ponérselo más fácil al urbanita desencantado", explica Palomo.

¿De verdad es imprescindible el éxodo urbano para formar parte de esta experiencia? No, pero casi: "Hay experiencias exitosas de 'guerrilla gardening' en múltiples urbes y las españolas no son ajenas al fenómeno. Pero la actitud rural sólo se adquiere con esfuerzo y práctica en el campo", explica Palomo, y no se anda con zarandajas cuando sentencia que "esto no es un juego, hay que madrugar, nadar en mierda, adaptarse a los ciclos naturales, convivir estrechamente con la vecindad y sobre todo aguantarse a uno mismo".

Si uno está dispuesto, BBBFarming lo tiene todo pensado: formación profesional previa a la migración hacia el campo del que algún día salieron tus antepasados, consejos y recursos proporcionados por los propios granjeros de forma online a través de la plataforma (a los que se pretende incentivar con micropagos vía Flattr) y hasta un sistema de monitorización en tiempo real: cámara IP, recogida de datos de campo así como la difusión por los propios productores de su día a día mediante blogs, vídeo-formación y fincas modelo.

¿fincas modelo? Nos lo aclara Palomo: "Se trata de explotaciones agropecuarias cedidas para que otros agricultores y ganaderos inexpertos puedan aprender el saber hacer". Es decir, que la herramienta posibilitará a los más decididos no sólo aprender la teoría: también la práctica, in situ y formando parte de una comunidad.

Y no solo en Extremadura: cualquier agricultor ecológico "o en vías de serlo" (insiste, pues también pretenden atraer a agricultores y ganaderos para la causa ecológica), puede unirse a la plataforma que pretende ser la punta de lanza del éxodo urbano que tanto se viene anunciando. Lo justifica Palomo: "Empezamos en Extremadura porque es donde estamos y por tanto las relaciones personales tú a tú son más sencillas, pero queremos crecer. No nos ponemos ningún límite, por eso abrazamos el idioma de la metrópoli [refiriéndose a las siglas que conforman BBBFarming]. Queremos cambiar el mundo, no sólo Extremadura o España". De momento, cualquiera puede convertirse en el jardinero que trasplante urbanitas de la ciudad al campo.

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Bien(es) común(es) = Bien social de código abierto

Ilustraciones de ColaBoraBora bajo licencia Creative Commons de Reconocimiento - CompartirIgual (by-sa)

Cuando desde lo libre y abierto o desde la economía del procomún, nos acercamos a las organizaciones del Tercer Sector, de la economía social o a agentes relacionados con el emprendizaje social, suele generarse algo de confusión. Equívocos terminológicos, de traducción y/o interpretación, que no serían importantes, si no tuviesen también su reflejo y repercusión en el desarrollo de modelos y prácticas, entorpeciendo y limitando la potencialidad de cooperación, avance y transformación de los agentes sociales.


En general, los agentes ligados al Tercer Sector desarrollan actividades con vocación pública, generando nuevas oportunidades para la mejora constante de la sociedad, orientadasapropiciarcambiospositivosenloslugaresdondesedesarrollan,contribuyendoafortalecerlacomunidadquelasgeneray/oacoge, lo que aquí vamos a denominar 'biensocial'. Muchas de estas entidades son grandes y pequeñas ONG's o empresas vinculadas a lo que se conoce como Economía Alternativa y Solidaria. Tienen muchos vínculos con los movimientos sociales, la justicia social y los colectivos desfavorecidos, la inserción socio laboral, el comercio justo, la ecología, el desarrollo humano local, la cooperación internacional, etc. A este tipo de organizaciones se suman en la actualidad, otras desde el tejido empresarial tradicional y desde el emprendizaje social, que siendo conscientes de la necesidad urgente de ir más allá de las políticamente correctas medidas de RSC (responsabilidad social corporativa), están empezando a participar de modelos reformistas como el de la Economía del Bien Común, un movimiento que se construye en base a valores más socialmente responsables y sostenibles que los del Capitalismo, en lo relativo a propiedad, políticas salariales, modelo productivo, huella ecológica, etc.

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Por qué la cesión de uso es una alternativa real a la hipoteca

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Más de 2,5 millones de viviendas en Alemania funcionan en cesión de Uso. En España, el modelo lucha por extenderse (fuente de la imagen: ecosistemaurbano.org)

¿Se imaginan disfrutar de por vida de una vivienda en una buena zona de una gran ciudad española por sólo 2.000 euros de entrada y 225 de cuota mensual? Varios vecinos del barrio de Sarrià-Sant Gervasi de Barcelona tienen su hogar por esas condiciones. La casa no les pertenece a ellos, pero tampoco a ningún banco. Es propiedad de una cooperativa que les cede el uso de por vida. Un derecho que, además, es heredable de padres a hijos y hasta permutable si uno necesita otro tipo de vivienda tiempo después.

"En España hay más de 3 millones de viviendas vacías, unos 300 desahucios al día [el 70% debido al desempleo] y una demanda actual de 260.000 viviendas sociales". Ese es el panorama al que iniciativas como la de Sostre Cívic ("techo cívico" en castellano) tratan de dar solución. Las palabras de arriba me las dice en entrevista Raül Robert, un ingeniero industrial metido a emprendedor social, Ashoka fellow (disclaimer: quien escribe también lo es) y presidente y socio fundador de esta organización cuyo principal modelo es la cesión de uso de viviendas.

La casa por los cimientos
Resumiendo su funcionamiento: una familia, o un grupo de personas o la propia organización buscan y encuentran viviendas cuyo propietario está dispuesto a ceder su uso a cambio de cánones anuales y mantenimiento "y reformas de las viviendas si hiciera falta, esto se negocia con el propietario", puntualiza Robert. Firman un acuerdo y esa vivienda pasa a formar parte del patrimonio de una cooperativa de cesión de uso que se crea a tal efecto o ya existente. Cualquier persona puede apuntarse como "socio expectante" por solo 100 euros ("reembolsables si decide abandonar", aclara Robert) y cuando le llega su turno, se le ofrece una de estas viviendas. Las condiciones para poder aceptarla: pagar una entrada y una cuota mensual, "y participar en su reforma y mantenimiento si fuera el caso", recuerda Robert. A cambio, puede permanecer en la vivienda de por vida y ceder el uso a sus hijos llegados el momento, y así consecutivamente. También contemplan la promoción y construcción de sus propias viviendas si es necesario, "pero es obvio que donde se pueda es preferible dar uso al stock existente".

Respecto a la opción más habitual del simple alquiler, las ventajas de cesión de uso radican sobre todo en "la seguridad de que el propietario no te va a echar de tu casa al no renovar tu contrato y que la vivienda va a estar siempre mucho mejor cuidada por toda la comunidad", según Robert. Y respecto a la compra-venta habitual de vivienda, "que en España supone un 85% del mercado", explica Robert, las ventajas de este sistema parecen más obvias: los precios de las entradas y de las cuotas son mucho menores que en las hipotecas, y además si no puedes pagar, obviamente no se aplica la ley hipotecaria porque la casa no es oficialmente tuya. Y el manido "es que así tengo algo que dejar en herencia" también se iguala, pues la cesión de uso es, como decíamos, heredable. Además, este modelo propicia la creación de una comunidad muy fuerte que sirve de base para otras experiencias sociales, como por ejemplo las finanzas compartidas o la creación de comunidades autofinanciadas, un apasionante tema del que hablaremos en un futuro post. Como corolario, con este sistema es imposible la especulación urbanística, germen de la crisis actual.

Un modelo habitual en países desarrollados
"Pese a que somos un país no especialmente rico, un mercado tan insostenible macro y micro económicamente como la compra-venta domina aquí, con las consecuencias que ya sabemos, mientras que, paradójicamente, en países mucho más ricos que España, la cesión de uso está muy implantada. En Alemania es un modelo con más de 90 años de tradición y hay unos 2,5 millones de viviendas bajo esta fórmula; en Copenhague el 30% del parque de viviendas es cesión de uso”, contextualiza Robert.

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Volviendo de Destrucción Creativa, encuentro de iniciativas de innovación social

Presentando el "capital riego" de Goteo en la jornada, en el panel de "Economías comunitarias". Foto de @marabales

Volvemos inspirados y con las pilas puestas tras participar en el encuentro de experiencias de innovación social que ha organizado esta semana Zzzinc junto a la Fundación Zaragoza Conocimiento en eTopia, donde tuvimos oportunidad de explicar los principios y avances de Goteo, además de llevar a cabo un taller sobre financiación colectiva abierta que también nos ha dejado un muy buen sabor de boca. En Destrucción Creativa (títuloque hace referencia al concepto desarrollado por Schumpeter para explicar cómo las innovaciones de los emprendedores activan el crecimiento económico sostenido a largo plazo, pese a que pueda destruir por el camino el valor de otras compañías o dinámicas ya establecidas) se han dado cita iniciativas e ideas que nos parecen fundamentales para conocer e implicarse en este ámbito que emerge fusionando sectores y generando alternativas, e intervenciones con algunas claves que queremos recuperar en este post (atención: con alta densidad de links :)

De la intervención inaugural de Juan Freire nos quedamos con la idea de cómo las innovaciones en tecnología o empresa se deben considerar hoy día englobadas en un campo mucho mayor como es el de la innovación social, impulsada por personas y comunidades locales o digitales para generar bienes comunes. Entre muchos otros, lo explicó basándose en ejemplos como las interacciones y acciones geolocalizadas que permiten Open Street Map o Ushahidi, los laboratorios creativos autogestionados como The Cable Factory, el Banco Común de Conocimientos que Platoniq (entidad impulsora de Goteo) ha venido desarrollando en los últimos años, o la gestación de soluciones y procesos que afrontan problemas por y para la gente en las ciudades de modo no planificado sino distribuido. Todo ello, eso sí, sin dejar de perder de vista la necesidad de que esas experiencias y muchas otras reviertan en el aprendizaje, que converjan en procesos de educación formal pero también en el espacio público, en el prototipado, en el emprendizaje, como proponen en Teamblabs.

La primera ronda de experiencias aglutinó bajo el concepto de laboratorios sociales tres ejemplos de muy diverso tipo, pero con el común denominador de ser focos de experimentación ciudadana. Por un lado, Marcos García de Medialab Prado nos explicó la trayectoria única de ese centro sobre proyectos y convocatorias orientados a la visualización de datos, la cultura de red, la electrónica y la programación, la apropiación social de tecnologías y muchos otros de carácter multidisciplinar, todo ello basado en metodologías abiertas y colaborativas. A continuación Pedro Jimenez reflexionó entre otras cosas sobre la necesidad de rebasar los formatos de encuentro y discusión, desde la trayectoria del festival Zemos98 y el proceso de investigación activa e intuitiva que ha ido componiendo ese festival, para así poder establecer dinámicas de trabajo que tejan progresivamente nuevas posibilidades de experimentación y crítica en relación a la cultura digital, con la figura del laboratorio y el aprendizaje significativo en nuevos relevos generacionales, tal como articula la propuesta del 98lab. Finalmente, Nico Sguiglia de La Casa Invisible recorrió los avances y razones de ser de ese centro que partiendo de la okupacón y la autogestión se ha convertido ya en foco de todo tipo de actividades impulsadas desde el tejido social de Málaga, donde actúa como retaguardia en el acompañamiento y facilitación de procesos de creación y alternativas a manos de colectivos y grupos de personas que avanzan teniendo allí uno de sus ejes de referencia.

En la segunda ronda tuvimos oportunidad de compartir mesa con Javi Creus de Ideas for Change y con Javier Ortega de Coop57. Primero Javi trazó una panorámica sobre la economía comunitaria en que distinguió claramente entre el papel que juegan las comunidades, por un lado, donde lo compartido puede competir en eficiencia con otros modelos (y donde la norma es compartir los recursos), y por otro lado las corporaciones, que hasta ahora han sido como mucho “extractivas” cuando se han acercado a lo común y esos recursos compartidos, y donde un reto actual es cuáles y cómo pueden jugar un papel de contribución en dichos sistemas. Por su parte, con Coop57 conocimos de primera mano cómo ha evolucionado esta red cooperativa de ahorros y servicios financieros que, basándose en los principios de la banca ética, permite el acceso a recursos monetarios a entidades alineadas con sus principios, basada en procesos asamblearios y la participación de sus socios y socias. Por nuestra parte, explicamos la evolución de Goteo incidiendo en nuestra filosofía de nodos (como el primero que ha arrancado en Euskadi), donde tratamos por un lado de aprovechar lo mejor de lo local, como es la proximidad y el contexto sociocultural a la hora de acercarse al crowdfunding, y por otro lado tratando de mantener lo mejor del trabajo en red y del aprendizaje continuo y distribuido entre cada nodo. También incidimos en la necesidad de activar “capital riego” para hibridar modelos con los que explorar la financiación colectiva entrelazada con el apoyo e impacto de entidades públicas o privadas, donde en vez de lógicas de substitución (en este caso de lo público por lo ciudadano) se den recombinaciones que ayuden a avanzar en las coyunturas complejas en que vivimos.

De las mesas de intervenciones posteriores, en torno a la ciudad como plataforma de innovación y la nueva democracia ciudadana, os dejamos con estos posts (en inglés) del live blogging del encuentro a cargo de Ismael Peña, quien intervino en la última mesa. Nosotros tuvimos que acudir en paralelo al taller sobre financiación colectiva abierta que facilitamos, con nuestros tableros de juego bajo el brazo. Tres horas intensas en que desplegamos nuevamente la metodología que nos ha venido acompañando desde que (co)diseñamos Goteo, y donde pudimos compartir con más gente criterios y valores en torno al crowdfunding, partiendo de campañas reales y los propios proyectos de los participantes. Pero todo esto del taller de financiación colectiva abierta y las cosas que suelen surgir durante su desarrollo merece post a parte, otro día :)

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Cofinanciando la verdad para los hijos del engaño

Es un tema que ha abierto telediarios y portadas de los medios en los últimos meses: niños robados a sus madres para ser vendidos a familias más 'pudientes' entre los años 40 y 90 en España. Hay cálculos que llegan hasta los 300.000 casos. La historia contiene todos los ingredientes necesarios para triunfar mediáticamente: gran número de afectados, dolor y sufrimiento, engaños y mentiras, falsas muertes convertidas en vidas por la tangente de la verdad y hasta una monja en la cima de la trama. Pese a ello, ¿se ha llegado al fondo de la historia? ¿Está ya la verdad encima de la mesa?

Estas preguntas nos llevan a plantearnos si desde los medios, sobre todo la televisión, se ha abordado el tema desde el respeto a la deontología periodística. Miryam Pedrero, directora de la productora El Sótano.doc, cree que no: "El robo de niños se ha convertido en un show del que nosotros huimos". Por eso, ella y su equipo llevan ya dos años trabajando en 'Hijos del engaño', una película documental sobre la búsqueda de la identidad y la lucha de las víctimas para conseguir de la justicia "la verdad que les niegan", algo que según Pedrero, "suena a chino en una televisión comercial". Y por eso también ella y su equipo se han decidido a financiar parte de este proyecto a través del crowdfunding. Aquí su vídeo de campaña:

Decimos "parte" porque su responsable asegura que El Sótano.doc ha financiado la preproducción, los dos años de rodaje y el guión del documental. Pero, como afirman en la página de campaña de cofinanciación, "necesitamos 27.000 euros para terminar la película". Y esa es la cantidad que solicitan a través de My Major Company, una plataforma de crowdfunding que empezó como uno de los primeros sellos discográficos participativos allá por 2007 y que hoy es un referente en varios países, sobre todo europeos, en la financiación colectiva de proyectos artísticos y culturales.

Como recuerda Pedrero respecto a los objetivos de financiación, "es todo o nada", algo común en casi todos los sistemas de crowdfunding. Lo que sí está permitido es sobrepasar el límite de los 27.000 euros. En ese caso, "invertiremos el dinero excedente en financiar la distribución de la película en festivales nacionales e internacionales".

El robo de niños en España "no es una historia del pasado, ni una cuestión de justicia histórica", explica Pedrero. "Las víctimas están vivas y han sido doblemente atacadas. Por un lado les han arrebatado su derecho a la identidad, a la familia. Por otro la justicia les está cerrando las puertas. Los archivos masivos de las denuncias no están ocupando el lugar que se merecen en la información sobre el tema". Estos son los argumentos para destacar que el proyecto "merece y necesita el empujón de los ciudadanos". "Esta es nuestra posición de salida, nuestro punto de vista y nuestra denuncia", asegura.

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Independencia sí, pero de los bancos: el aval colectivo

El aval colectivo se perfila como una herramienta más de la soberanía financiera (Imagen: CC Colbrain crowdfunding @Flickr)

"No queremos seguir cediendo los intereses de nuestro dinero a unos organismos [los bancos] que no nos representan. Sentimos que es mucho más coherente que nuestro dinero rente a proyectos que tienen una ideología similar a la nuestra". Así de sencillo lo explican desde ZEMOS98, que acaba de lograr que 259 personas les avalen un crédito financiero de 98.000 euros. Con ello se abre un interesante melón.

Se dieron de plazo 40 días para lograrlo y cuando faltaban tres para que expirara, lo consiguieron. Cuando el comité técnico de la cooperativa Coop57 Andalucía, de la que el prestatario ha pasado a formar parte, compruebe los avales ("aproximadamente en un mes") recibirán el dinero, con el que cerrarán los créditos que aún tenían con la banca tradicional y comenzarán a pagar unos intereses que permitirán que otros proyectos sociales sean a su vez financiados.

"Básicamente lo que necesitamos es tiempo. Nos deben mucho dinero. Nuestra media de cobro de una factura supera con creces lo que establece la ley y eso viene siendo así desde 2008", cuando estalló la crisis. Lo explica Felipe G. Gil, de este colectivo cultural sevillano. "Ya no podemos hacer esperar más a ciertas personas y agentes con las que trabajamos. Necesitamos poder pagar deudas". Crearon un landing site en su web para levantar la campaña en busca de los avalistas, a los que pidieron sus motivos, y luego fueron publicándolos. Ahora mismo sobrepasan el 100% de los avales necesarios. El avalista podía elegir entre garantizar 100, 500, 1.000 o 2.000 euros. Entre los 259 que se han animado salen a unos 400 euros de media por cabeza.

"Las 259 personas que nos han avalado en este proceso son ahora parte de ZEMOS98". Estas palabras de Felipe, quien además es colaborador de Eldiario.es como uno de los autores del blog 'Sinsentido Común', lo dejan bastante claro: donde hasta ahora había problemas para cobrar de las administraciones públicas (en algunos lares se las conoce ya por ‘administijeras públicas’) y problemas en los bancos para financiar el pago a proveedores y trabajadores, ahora hay una comunidad que no solo participa en las actividades de esta organización pionera en la innovación cultural, sino que se forma en ellas, toma parte y ya en esta instancia llega a involucrarse avalando la financiación de todo el conjunto.

Lo revolucionario de la solución que ha encontrado ZEMOS98, el 'melón' del que hablábamos arriba, estriba en que, siendo buenos conocedores de las herramientas digitales, han convertido un proceso de aval comunitario ya existente en el funcionamiento orgánico de entidades como Coop57, en algo exponencialmente abierto y distribuido a través de una exitosa campaña online.

¿Se trata de un paso más en la revolución del crowdfunding? Recordemos que la financiación colectiva contempla el desembolso monetario del donante, mientras que en el caso que nos ocupa, los avalistas sólo deberán rascarse el bolsillo si el proyecto avalado no consiguiera finalmente devolver el crédito. Por otra parte, en el mundo de los préstamos peer to peer o persona a persona (P2P lending), los prestamistas también desembolsan directamente el dinero y acaban cobrando un interés por ello. Ejemplos de esto último: Comunitae en España para préstamos de todo tipo (reformas en casa, refinanciación, viajes...) o Kiva en todo el mundo para prestar a emprendedores de países en vías de desarrollo. Hay más.

Lo que sí une a todos estos conceptos es la clara red distribuida que tejen en torno al objeto de financiación: nadie se erige en financiador, donante, prestamista o avalista supremo, con todo el poder que ello supondría sobre el prestatario. Aunque hay otro factor absolutamente fundamental cuando hablamos de poner dinero encima de la mesa y que no tiene el mismo peso en todos los casos: la confianza. Como ya vimos en el reportaje sobre la moneda social, la confianza es la base de todo.

"Para formar parte de Coop57 hay que pasar una comisión social que evalúa el impacto social de la organización y sus proyectos. Si se consigue, lo más importante a partir de ahí es la confianza, porque funcionamos por corresponsabilidad, tanto para dar como para recibir". Lo explica el economista y miembro de Coop57 Andalucía Óscar García Jurado. "Afianzar los lazos de confianza con nuestra comunidad" es también uno de los motivos que argumentan desde ZEMOS98 para haberse decidido a dar el paso de abandonar a la banca y lanzar esta petición de aval colectivo.

Lo explica Felipe G. Gil: "De esta forma logramos que nos correspondan comprometiéndose con el proyecto y avalando lo que hacemos". Y aquí encontramos otra similitud con el crowdfunding, que el mero hecho de lanzar la campaña sirve para saber si tu proyecto va a tener o no una comunidad detrás, saber si existe una demanda social o no a lo que propones.

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