Así funcionaba el laboratorio de estafas de Torrevieja: 'smishing', tarjetas bancarias y casi 1.000 víctimas en España

Un chalet de lujo en Torrevieja ocultaba el corazón operativo de una sofisticada red criminal dedicada a las estafas tecnológicas con tarjetas bancarias y pagos móviles. Desde allí se coordinaba un auténtico laboratorio de fraude, pieza clave de un entramado delictivo que llegó a cometer más de 986 estafas y causó un perjuicio económico superior a los 200.000 euros, con víctimas repartidas por casi toda España.

La investigación, iniciada a principios de 2024 tras detectarse un fuerte incremento de fraudes con medios de pago, permitió destapar una organización criminal perfectamente estructurada, con base principal en la Vega Baja del Segura y una intensa actividad en Torrevieja, donde se materializaban gran parte de los cargos fraudulentos.

Un laboratorio tecnológico para el fraude masivo

El núcleo del entramado se encontraba en un chalet de Torrevieja, donde se localizó un laboratorio de enrolamiento masivo de tarjetas bancarias. En este espacio, los responsables técnicos del grupo utilizaban decenas de dispositivos móviles para incorporar tarjetas sustraídas a sistemas de pago móvil, lo que les permitía realizar cargos y extracciones de efectivo de forma rápida y reiterada.

Durante el registro se intervinieron 65 teléfonos móviles de última generación, además de billeteras de criptomonedas, tarjetas prepago anónimas y abundante material informático. Esta infraestructura tecnológica estaba diseñada para multiplicar exponencialmente las estafas y dificultar su rastreo.

'Smishing' y suplantación de entidades

El método principal de captación de víctimas era el smishing, mediante campañas masivas de mensajes SMS fraudulentos. Estos mensajes redirigían a enlaces y páginas web falsas que suplantaban la imagen de entidades bancarias, grandes compañías de telecomunicaciones e incluso organismos públicos.

Engañadas por estas comunicaciones, las víctimas introducían sus credenciales bancarias, que pasaban directamente a manos de los delincuentes. A partir de ahí, las tarjetas eran utilizadas tanto en formato virtual como físico para realizar pagos fraudulentos y retiradas de efectivo.

Las investigaciones revelaron la existencia de un circuito clandestino jerarquizado, dividido en distintos escalones. En la cúspide se encontraban los responsables técnicos de la obtención y gestión de los datos bancarios. Por debajo, intermediarios encargados de distribuir los medios de pago ilícitos, y finalmente las denominadas “mulas”, que ejecutaban las estafas en cajeros automáticos, comercios, salones de juego y casas de apuestas de la zona.

Esta estructura flexible permitía al grupo adaptarse rápidamente y mantener una elevada actividad delictiva sin levantar sospechas.

Tres fases de investigación y 14 detenidos

La operación se desarrolló en tres fases. La primera, entre julio y agosto de 2025, se centró en los escalones superiores del entramado, con la localización del laboratorio de fraude y la detención de dos personas, una de las cuales ingresó en prisión.

La segunda fase, entre enero y octubre de 2025, permitió desarticular una ramificación dedicada al uso fraudulento de tarjetas físicas, con una nueva entrada y registro en otro chalet de Torrevieja y la detención de tres integrantes más.

Finalmente, entre los días 19 y 24 de noviembre de 2025, se detuvo al resto de miembros del grupo en distintas localidades de Alicante, Albacete e Ibiza, completando un total de 14 detenidos, de edades comprendidas entre los 22 y 52 años.

Casi 1.000 estafas y víctimas en varios países

A los detenidos se les imputan delitos de estafa continuada, hurto, receptación, falsedad documental, pertenencia a organización criminal y usurpación de estado civil. En total se han esclarecido 986 estafas y se ha identificado a cerca de 200 víctimas en España.

Las diligencias continúan abiertas y no se descarta la existencia de afectados en otros países europeos como Lituania, Chipre, Polonia, Francia y Grecia, lo que apunta a una posible dimensión internacional del fraude.

Con la desarticulación de este laboratorio de estafas, la operación ha logrado neutralizar por completo la capacidad operativa de una organización criminal especializada en fraude tecnológico y pagos móviles.