La Comunitat Valenciana busca personal sanitario para hospitales comarcales y consultorios médicos en zonas despobladas: se ofrecen incentivos

El centro de salud de Atzeneta del Maestrat.

La pasada semana, la Conselleria de Sanidad hacía público el acuerdo con los sindicatos sobre el proyecto de decreto para la ocupación de las plazas de difícil cobertura, una norma que incluye alianzas estratégicas -entre áreas de salud o centros sanitarios por una vigencia de dos años prorrogables anualmente, en función de las necesidades- e incentivos de hasta 5.000 euros para el personal sanitario que abogue por estos destinos profesionales.

El texto responde a una realidad. Que en la Comunitat Valenciana, como en el resto de España, se ha constatado que existen dificultades para la cobertura de determinadas plazas de profesiones para los servicios sanitarios públicos, sobre todo, aquellas que se corresponden a hospitales comarcales y centros de salud situados en zonas despobladas, que poseen unas carteras de servicios más reducidas. Así, con esta medida se pretende “establecer, mantener o incrementar” la cartera de servicios sanitarios de determinada zona.

Tanto el Gobierno de España como la Generalitat Valenciana tienen entre sus objetivos identificar los puestos de difícil cobertura y fomentar su ocupación y desempeño para, entre otros objetivos, “reducir desigualdades sociales y territoriales, fortalecer el acceso universal a la sanidad, la equidad en el acceso a la prestación sanitaria y la cohesión entre los diferentes territorios”.

Así, el decreto pretende esclarecer qué plazas son consideradas de difícil cobertura -todavía está en estudio- y regular la utilización de “recursos compartidos” para la mejora asistencial en el ámbito del Sistema Valenciano de Salud, “tanto a través de alianzas estratégicas o proyectos de gestión compartida, como mediante la prestación voluntaria de guardias o atención continuada”.

Serán consideradas plazas de difícil cobertura aquellas que, tras agotar todos los procedimientos de selección y provisión previstos, permanezcan vacantes durante “al menos tres meses continuados en los últimos doce”; aquellas categorías profesionales de un departamento de salud en el que el número de solicitudes de inscripción en la bolsa de trabajo del propio departamento sea insfuciente para la cobertura de la prestación de la asistencia sanitaria; y aquellas que la dirección general con competencias en la planificación de la asistencia sanitaria así determine, tomando en consideración cualquier otra circunstancia que dificulte su cobertura, habida cuenta de la necesidad de su prestación asistencial.

Una de las iniciativas que se contemplan para solventar estas situaciones es la alianza estratégica entre dos o más departamentos de salud, instituciones sanitarias o centros de trabajo, una fórmula destinada a reforzar déficits de cobertura asistencial que facilita que los profesionales se desplacen para cubrir las demandas asistenciales y sigan al paciente, en lugar de que sea el paciente el que se tenga que desplazar.

Incentivos de hasta 5.000 euros al año

La norma contempla incentivos económicos, de desarrollo profesional y formativos para los profesionales que se decidan por uno de los puestos laborales de estas características, así como el desplazamiento voluntario de trabajadores a departamentos o centros de trabajo que precisen refuerzos en el marco de las alianzas estratégicas que se establezcan, tanto en horario ordinario como en guardias.

En virtud de este decreto, la prestación de servicios en las plazas de difícil cobertura tendrá un incentivo de 5.000 euros anuales para el personal Facultativo (grupo A1 en general); 3.250 euros anuales para Enfermería y resto de profesionales del grupo A2; 2.000 euros anuales para el grupo C1; 1.500 euros anuales para técnicos en cuidados auxiliares de enfermería (TCAE)s y otros profesionales de la categoría C2 y 1.000 euros anuales para otras agrupaciones profesionales.

Por lo que respecta a los beneficios profesionales, cubrir una plaza de difícil cobertura reducirá el tiempo de permanencia necesario en cada grado para progresar en la carrera profesional; dará ventajas de puntuación en los concursos y oposiciones, así como prioridad en la participación de actividades formativas y de investigación.

La persona que ocupe una plaza de difícil cobertura, si así lo desea, podrá alargar su vida laboral al final de su trayectoria profesional. Llegada la edad de jubilación, los servicios prestados en plazas declaradas como de difícil cobertura facilitarán la prolongación del servicio activo de forma voluntaria.

Además, en el caso de los médicos residentes, podrán inscribirse en las listas de reserva de la bolsa de empleo tres meses antes de finalizar su programa formativo, siempre y cuando su Unidad Docente los evalúe positivamente y no haya personas inscritas disponibles en la categoría/especialidad a la que opten.

Identificación de los puestos de difícil cobertura

Queda pendiente determinar cuáles son exactamente las plazas de difícil cobertura, y es en eso en lo que se está trabajando ahora desde la Conselleria. “Eso es lo que va a generar más controversia”, advierten desde CCOO. El sindicato explica que se trata de diferentes especialidades, dependiendo del centro que se trate: médico de familia, anestesista, pediatra de atención primaria... y que afectan, principalmente, a plazas alejadas de grandes núcleos de población: “Aunque también hay carencias de personal en Alcoi (anestesistas), Xàtiva (personal de urgencias) o en el SAMU en la ciudad de València”.

Por eso, en este momento consideran desde CCOO que es difícil hacer una estimación de cuántos puestos pueden acabar considerándose de difícil cobertura a lo largo y ancho de todo el territorio valenciano, “cada vez afecta a más centros sanitario y a más departamentos”.

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