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La provincia de Valencia lidera las subidas del precio de alquiler en España en la última década

El reportaje que recientemente publicamos en elDiario.es sobre una década de subidas sin tregua del alquiler evidencia la dimensión estructural de una realidad que trasciende la mera coyuntura económica: la consolidación de la vivienda como un activo financiero en detrimento de su función social primaria, que es la de ser un hogar para las personas. Pero esta situación no es reciente, pues es el resultado de las políticas de vivienda que, sin depender significativamente del partido en el gobierno, han seguido la misma línea: un mercado de vivienda privado, con un parque de vivienda pública mínimo, muy por detrás de la media europea. La evolución del mercado de vivienda evidencia que, actualmente, la provincia de Valencia se erige como el paradigma de esta crisis en el Estado español.

La magnitud del fenómeno

Los datos muestran una brecha enorme entre lo que cuesta vivir y lo que se cobra. Numerosos informes han señalado que el precio de vida está subiendo más rápido que los salarios. El Instituto Nacional de Estadística ya advirtió en 2025 de que la Comunitat Valenciana lideraba las subidas de los alquileres en el país, con la ciudad de Valencia acumulando un aumento de casi el 30% entre 2015 y 2023. Por otra parte, el análisis de la Universitat Politècnica de València muestra que los alquileres en la ciudad de Valencia se han disparado un 78% en solo cinco años (de finales de 2019 a finales de 2024). Esto ha empujado el precio medio en la capital por encima de los 17 €/m². Esta subida de precios choca frontalmente con unos salarios que, ni de lejos, han crecido a ese ritmo.

La paradójica coexistencia del éxodo rural y el éxodo urbano

Muchas personas, en vista de las subidas imparables de precios de alquiler, tuvieron que migrar de la ciudad a los municipios colindantes; o, incluso, más lejos. La publicación de elDiario.es que mencionamos al principio contiene un mapa interactivo que permite ver cuánto ha crecido el precio mediano de los alquileres –el valor central al ordenar todos los datos de mayor a menor, es decir, la mitad de los alquileres son más caros y la mitad más baratos– desde 2015 hasta 2024 en cada sección censal (la unidad administrativa más pequeña) de la mayoría de ciudades españolas. Para su comodidad, a continuación, aparece el mapa en cuestión, aunque recomendamos consultar la publicación original para obtener una imagen más completa del fenómeno.

Tras consultar la parte del mapa correspondiente a la provincia de Valencia, se ha detectado que muchas secciones censales de la capital presentan incrementos cercanos al 100%, superando esta barrera en algunos casos (en Ciutat Vella, l’Eixample, la Saïdia, el Cabanyal, els Poblats Marítims, entre otros). Incrementos similares son observables en los municipios más próximos a Valencia. Por ejemplo, en el Castellar l’Olveral, el precio mediano de alquiler pasó de 228€ en 2015 a 500€ en 2024; en algunas secciones censales de Xirivella, Mislata, Paterna o Burjassot, las cifras son muy parecidas. Pero si nos alejamos todavía más… la historia sigue siendo muy parecida, especialmente en los casos de aquellos municipios que están bien conectados con Valencia por tren o metro: Silla, Alfafar, Torrent, Godella, Alboraia, Cheste… También destacan muchos municipios costeros, como Denia, Cullera, Miramar, Sagunt… Son tantos los municipios que experimentaron un aumento exponencial de precios de alquiler que, en esencia, resulta más fácil indicar las zonas dónde los precios no han subido tanto.

Para dar una imagen aproximada, el crecimiento de precios no ha sido tan drástico, en términos generales, en las siguientes zonas. Por el sur de Valencia, a partir de Benifaió; por el suroeste, pasando Torrent, Alaquàs y Aldaia; por el este, a partir de Manises y Quart de Poblet; por el noroeste, a partir de Bétera; por el norte, entre Sagunt y Valencia, en algunas secciones censales de Massamagrell o Museros, entre otros. No obstante, invitamos a consultar con detenimiento el mapa interactivo para acceder a una panorámica más completa y precisa de la situación.

Las regiones más alejadas de la capital también han experimentado un aumento considerable de los precios de alquiler, pero éste ha sido más moderado. Antes que nada, advertimos de que no disponemos de datos (suficientes) acerca de algunas secciones censales (o, incluso, municipios enteros): cuanto más lejos de la capital y de la costa, menos datos hay.

Para ir acabando, volvamos un momento al panorama general español. No podemos perder de vista que la subida de los alquileres continúa afectando a municipios de todos los tamaños: no hay ningún subgrupo cuyos valores hayan crecido, en conjunto, menos del 40,2% o más del 49,5% (para más información, consultar la imagen de la portada).

Asimismo, en términos relativos, el alquiler sube de forma bastante similar en las zonas más caras y más baratas: entre el 41,4% y el 46,3%. Esto se ve en el siguiente gráfico:

En definitiva, estamos viendo que el problema de la vivienda no es una cosa del momento de ciclo económico. Todo indica a que estamos en una situación diferente a la de la burbuja inmobiliaria. Añade leña al fuego el hecho de que, en realidad, no es que falte vivienda en España, sino que la inmensa mayoría de las personas quiere vivir en unas zonas muy concretas, que normalmente coinciden con las grandes ciudades, sus proximidades, así como las regiones costeras. Mientras tanto, vemos cientos de pueblos con numerosas viviendas vacías y deterioradas.

Para revertir esta emergencia habitacional, es imperativo un cambio de paradigma profundo. Para ello, habría que intervenir, de forma efectiva, para frenar la especulación rentista y apostar por la creación de un parque público de vivienda masivo y no privatizable. Estos son los únicos caminos reales para devolver a las casas su única función legítima: ser un hogar para vivir.