Chinches: una presencia cada vez más frecuente en hoteles y apartamentos turísticos

Foto: ANECPLA

Jordi Sabaté

Laura, lectora y socia de eldiario.es, nos escribe un correo electrónico interesándose por la siguiente cuestión: “hace unas semanas una amiga estuvo en un hotel de Galicia que tenía muy buena pinta, de hecho su valoración en TripAdvisor es bastante alta. El caso es que tuvieron que marcharse al rato de estar en la habitación, sin poder pasar la noche, porque empezaron a salir chinches y llenaron la pared. Como consecuencia de ello han tenido que hacer un tratamiento a su ropa y al coche, bastante caro, para evitar llevárselas a su casa. Anteriormente había oído comentarios sobre las chinches en los alojamientos relacionados con el Camino de Santiago, pero pensé que eran leyendas urbanas o algo así. Me parecería interesante un artículo sobre si existe un aumento de las plagas de chinches en alojamientos hosteleros actualmente, y cuáles podrían ser los motivos”.

No solo los albergues y hoteles del Camino de Santiago se ven afectados por estos pequeños insectos, también se han detectado en aumento año a año en hoteles y apartamentos turísticos de todo el mundo, tal como reflejan sendas noticias como esta, esta -que explica que la presencia de chinches creció un 54% respecto a 2018 en Mallorca- o esta, que explica que en Madrid en 2018 aumentaron un 50% las alarmas por chinches en apartamentos turísticos respecto a 2017.

Sin llegar a ser una alarma, las chinches se están convirtiendo en una creciente molestia. Su alta incidencia en todo tipo de alojamientos para el turismo durante el último verano, llevó a la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA) a lanzar una nota informativa explicando que las empresas de control de plagas alertan de que la demanda de gestión de este tipo de plaga llega a alcanzar hasta el 20% de servicios en los meses de calor en algunas ciudades del territorio español.

Para saber más del tema, nos hemos puesto en contacto como la directora general de ANECPLA, Milagros Fernández de Lezeta, que nos ha explicado que en el año 2004 ANECPLA empezó a detectar chinches costa del sol: “pensábamos que era un tema superado en España, algo que suena a postguerra o a cárceles, pero el caso es que a partir de entonces empezamos a recibir llamadas para prestar servicio por insectos en las camas de los alojamientos, algo que en los últimos quince años ha ido en aumento exponencial.

Cuestión de globalización

Fernández de Lezeta explica que el retorno de las chinches al Primer Mundo empezó en zonas turísticas por la alta rotación de personas que supone el turismo global, en el que “hoy vas a un país donde no están erradicados y luego tal vez haces escala en otro con mayor higiene, pero dejas ahí, en las camas del hotel, las chinches que te traías; así se extiende la plaga, ya que el siguiente huésped las recogerá y las llevará a un nuevo lugar…”.

“En 2010 fue tal el incremento que desde ANECPLA nos vimos obligados a hacer cursos de formación en chinches para inspectores de los albergues y hoteles del Camino de Santiago, donde hay mucha rotación y pasa gente de muchas partes del mundo”, explica la gerente de la patronal de las empresas de plagas. De todos modos, Fernández quiere dejar claro que no es un problema relacionado con la suciedad de los viajeros sino con la dificultad erradicar este insecto una vez arraiga en las camas.

“Ellas se alimentan de nuestra sangre, no de la suciedad; las chinches hembra necesitan de sangre para poner sus huevos en las costuras de los colchones, de modo que al cambiar las sábanas no los limpias, porque tienes que incidir sobre el colchón también”. Y la cosa se complica si hay moqueta en la habitación.

Las chinches viajan en nuestra maleta

“El problema es que, por ejemplo, llegamos a un hotel o apartamento con chinches y deshacemos la maleta encima de la cama, que es territorio de las chinches; y además esparcimos la ropa por la cama”, facilitando un nuevo hábitat para el insecto, que se quedará allí calentito. Cuando nos vayamos y guardemos la ropa de nuevo en la maleta, las chinches nos acompañarán de vuelta a casa, extendiéndose por un nuevo país.

“Evidentemente España, como país turístico por antonomasia, es ahora un foco a otro países, pero no nos engañemos”, advierte Fernández, “yo he visto cómo desinsectaban residencias de estudiantes en Noruega por una plaga de chinches, lo que indica que se han vuelto una presencia global”. La responsable de ANECPLA también asegura que “hoy hay chinches en los mejores hoteles del mundo”. Para tranquilidad de todos, las chinches no transmiten enfermedades, pero su picada puede resultar dolorosa.

Protocolos preventivos en apartamentos turisticos

Nos hemos puesto en contacto con la Asociación de Apartamentos Turísticos de Barcelona para conocer su percepción sobre la emergencia del problema de las chinches. Su presidente, Enrique Alcántara, ha querido dejar claro que “en ningún momento hemos percibido una alarma similiar, por ejemplo, a la que se produjo hace unos años en Nueva York con este tema, si bien puntualmente puede darse”.

Alcántara ha explicado que, de todos modos, están perfectamente preparados para prevenirlo “a través de un protocolo que implica tres niveles de control; el primero es el diseño de las habitaciones, donde aconsejamos a los asociados sobre que tipos de cama deben usar, las fundas de la misma, ya que las hay antichinches, o las moquetas, etc.; el siguiente es el de las limpiadoras profesionales, que se forman para detectar la presencia de esta y otras plagas en los colchones y otros ámbitos, y finalmente recomendamos el control periódico por parte de un profesional antiplagas”.

Para terminar, reconoce que a partir de aquí, la posible presencia de chinches, que también él tilda de problema global ligado al incremento del turismo en los últimos años, dependerá de que los apartamentos asociados adopten o no las medidas recomendadas. También hemos preguntado a la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT), que finalmente no nos ha dado ninguna respuesta oficial.

Cómo actuar si detectamos chinches en la cama

En caso de que nos pique una chinche o los veamos en la cama o en nuestra ropa de regreso a casa, ANECPLA ofrece diez recomendaciones básicas:

  1. Cuando viajemos, revisaremos las sábanas, almohadas y las costuras de los colchones para ver si detectamos insectos marrones de 2 mm, aunque cuando están henchidas de sangre pueden ser del tamaño de una pepita de pera.
  2. No depositaremos el equipaje encima de las camas nunca; lo haremos en el mueble destinado a tal fin que hay en los hoteles.
  3. Si hemos sufrido alguna picadura mientras dormimos, comprobaremos si hay manchas de sangre en las sábanas y revisaremos las costuras de los colchones.
  4. En caso de habernos traído las chinches a casa, no usaremos insecticidas domésticos, ya pueden generar resistencia y al actuar como repelentes, ayudan a extender la plaga por el resto de la casa.
  5. En caso de sospecha de contaminación, pondremos en cuarentena el equipaje en un lugar alejado de dormitorios, etc. Podemos ver si está contaminado vertiendo el contenido en una bañera o plato de ducha, para ver si al contraste del blanco se ven las chinches.
  6. Si el equipaje está contaminado, someteremos las prendas a lavado a 60ºC, tanto si han sido utilizadas como si no.
  7. Evitaremos adquirir colchones o almohadas de segunda mano.
  8. Las chinches y sus huevos pueden esconderse en cestos de ropa sucia, por lo que se recomienda limpiarlos también.
  9. Reducir la cantidad de escondites: en una casa desordenada las chinches encontrarán más lugares donde esconderse.
  10. Para erradicarlos de la casa o el apartamento turístico, acudiremos a profesionales cualificados, que son los que tienen el conocimiento y las herramientas efectivas.

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