Cómo funcionan las mejores etiquetas rastreadoras para no perder nunca tus llaves ni tus bolsos

Airtag.

Martín Frías

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En la película de ciencia ficción Desafío total, de 1990, con Arnold Schwarzenegger como protagonista, el héroe descubre que le han estado siguiendo con un dispositivo rastreador en su cuerpo que se tiene que extraer a través de la nariz. No era la primera película en la que salían rastreadores, que permitían a los buenos –o los malos– localizar a una persona, un coche o un objeto en una pantalla con un mapa. Solo hay un problema: en aquella época, la tecnología aún no estaba disponible.

En cambio hoy, si eres una de esas personas que andan perdiendo todo, esa tecnología de ciencia ficción ahora te sirve para localizar las llaves, cartera, mochila, perro o hijos menores de edad. Para todo esto y mucho más sirven las etiquetas rastreadoras.

Etiquetas rastreadoras sin GPS

El sistema de posicionamiento GPS fue un proyecto secreto del ejército de Estados Unidos para localizar con precisión la posición de un receptor usando satélites en órbita baja que empezó en los años 80. Años después se autorizó su uso civil y los satélites que hoy usamos se pusieron en órbita en 2005. Pronto aparecieron navegadores para el coche, como el famoso TomTom, el teléfono Blackberry y, por supuesto, el iPhone de Apple. El resto es historia.

El receptor GPS en tu teléfono se comunica con varios de los satélites del servicio, que triangulan la posición con una precisión de menos de un metro. Así es posible colocar un punto que indica tu localización en Google Maps, por ejemplo. Pero, ¿cómo funcionan las etiquetas rastreadoras? Los primeros rastreadores tenían el circuito receptor GPS y además un emisor conectado a por telefonía móvil para poder comunicar la posición. Pero todo esto ocupa mucho espacio y consume mucha batería. Era necesario algo que tuviera el tamaño de una etiqueta de equipaje.

Una de las primeras compañías en ofrecer una etiqueta rastreadora en miniatura fue Tile. Se trata de un diminuto cuadrado de plástico que se puede rastrear con una app. ¿Cómo consiguieron hacerlo tan pequeño? El truco consiste en eliminar tanto el receptor GPS como la conexión telefónica. En su lugar, hay un transmisor de Bluetooth de bajo consumo y una batería. Tile se conecta con cualquier teléfono móvil que pase cerca tenga instalada la app de Tile y obtiene de ese teléfono y otros que estén cerca la posición geográfica con mucha precisión. 

Cuando el teléfono 'dueño' está cerca, se puede hacer que emita un pitido para localizarlo más fácilmente. Cuantos más usuarios de Tile hay, mayor es la precisión. Si nos lo llevamos al desierto, tendrá más problemas para ofrecer una localización exacta, pero aún así transmitirá la última posición conocida.

Apple no tardó en sacar al mercado su propia etiqueta rastreadora, llamada AirTag. La idea es la misma, el diminuto dispositivo, del tamaño de una chapa, se conecta por Bluetooth con cualquier iPhone cercano, toma de esos teléfonos su posición y también a través de ellos la almacena en iCloud, la nube de Apple, desde donde el dueño puede acceder a la posición exacta del AirTag.

Las etiquetas rastreadoras más conocidas

Aunque los más famosos son los rastreadores de Apple y Tile, hay otras empresas que están ofreciendo sus propias etiquetas, compitiendo en precio y en tamaño. Estas son algunas de las mejores opciones disponibles:

Tile

La más veterana y una de las más usadas. Los modelos originales funcionan con una pila de botón y tienen la característica forma cuadrada con un orificio en la esquina para colgar, por ejemplo, del llavero. Funciona con los sistemas operativos móviles de iPhone y Android. El nuevo modelo de rastreador es ultrafino, con la forma y tamaño de una tarjeta de crédito, para guardar en la cartera, y otro que es adhesivo. También hay multitud de accesorios que permiten añadir esta etiqueta al collar de un mascota, una pulsera, distintos tipos de llaveros, maletas, mochilas o incluso fundas impermeables para protegerlo del agua.

AirTag

El rastreador de Apple parece una chapa con el logo de la manzana y también funciona con una pila de botón CR2032. Solo funciona con dispositivos Apple, como el iPhone o iPad. Se puede comprar suelto o en un paquete de cuatro unidades para que cada una salga un poco más económica. El rastreador aparece en la aplicación FindMy del sistema operativo iOS y también se puede localizar con ordenadores Mac. Los accesorios incluyen simples llaveros de silicona, adaptadores para correas de perro o gato, fundas impermeables, carteras o pins para bebés. 

Chipolo

El rastreador más conocido de esta marca es un pequeño disco de plástico que viene en varios colores brillantes. Es compatible con dispositivos iPhone y Android, y aunque no es tan popular, y por tanto la red de usuarios que permiten localizarlo es menor, tiene alertas de alejamiento muy fiables y es muy rápido detectando la proximidad al rastreador. También es más económico que los anteriores y dispone de una versión con forma de tarjeta para colocar en la cartera.

Atuvos

Se trata de una alternativa más económica al AirTag ya que cuesta aproximadamente la mitad. Como los demás, es un pequeño cuadrado de plástico alimentado por una pila de botón. El Atuvos utiliza la red FindMy de Apple, por lo que solo es compatible con iPhones y iPads. Como el AirTag, es resistente al agua según el estándar IP67. Otra de las ventajas sobre otros dispositivos es que dispone de un botón para encenderlo y apagarlo, en lugar de estar siempre encendido.

Xiaomi Ranres

Este es el dispositivo más barato de todos y se puede conseguir por menos de 10 euros. Pero a diferencia de los anteriores, no se puede localizar en el mapa usando otros teléfonos. El dispositivo, de pequeño tamaño y con un botón, permite comunicarse con el teléfono y emitir un pitido. Cuando se aleja más de 15 metros, envía una notificación indicando, esta vez sí, en un mapa en el teléfono, dónde fue la última vez que se vio. 

Qué puedes hacer con el rastreador

Las etiquetas rastreadoras tienen una interesante función llamada alerta de separación. Cuando nuestro teléfono se separa unos 100 metros de la etiqueta o el objeto al que se ha colocado, suena una alerta. Es una forma efectiva de no olvidarse las llaves, bolsos o mochilas en sitios públicos. 

Tras la alerta, podemos usar Google Maps u otra aplicación para navegar hasta donde se encuentre el rastreador. Cuando estamos cerca, desde el teléfono se puede activar un pitido para que sea más fácil localizarlo por el sonido.

Para terminar, estas son algunas de las aplicaciones que podemos darle a los rastreadores, unas más obvias que otras:

  • Llaves
  • Equipaje
  • Cartera
  • Bolso
  • Mascotas
  • Niños pequeños
  • El coche en un aparcamiento
  • Motos
  • Personas dependientes

Hay personas que utilizan estos rastreadores para juegos en los que se buscan unas a otras, mientras que en otros casos han estado involucrados en casos en los que se espiaba a la pareja. Si consiguen que no pierdas las llaves, pueden ser una buena inversión.

   

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