La portada de mañana
Acceder
La solución que plantea el PP sobre las nucleares no alivia el ahorro energético
Somos una sociedad 'alcoholocéntrica' y los abstemios lo sufren
Opinión – La ‘sentá’ del rey, por Marco Schwartz
Noticia de agencia

Noticia servida automáticamente por la Agencia EFE

Esta información es un teletipo de la Agencia EFE y se publica en nuestra web de manera automática como parte del servicio que nos ofrece esta agencia de noticias. No ha sido editado ni titulado por un periodista de eldiario.es.

Bille August revela en “El pacto” la naturaleza manipuladora de Karen Blixen

Bille August revela en "El pacto" la naturaleza manipuladora de Karen Blixen

0

Madrid, 27 ene (EFE).- El director de cine danés Bille August, ganador de dos Palmas de Oro en el Festival de Cannes, llega a las salas españolas con “El pacto”, una recreación de la relación que mantuvieron la famosa escritora danesa de “Memorias de África”, Karen Blixen, y el joven poeta Thorkild Bjørnvig.

“Siempre me han fascinado las novelas de Karen Blixen, pero también su extravagancia, su autointerpretración, si puede decirse, y cuando leí la autobiografía del poeta donde él describe la relación que tuvo con ella, me fascinó la historia, la dependencia entre estos dos personajes”, explica el director en una entrevista con Efe en Madrid, realizada con motivo del estreno de la cinta este viernes.

“Esa conexión que había entre ellos me sugirió hacer una película; empecé a buscar todo lo que pudiera ayudar a documentarme, porque quería hacer un retrato lo más complejo posible”, señala. Y aunque se desconoce cómo fueron de verdad sus conversaciones, apunta la importancia de ser “respetuosos”. “Sólo puedo decir que todo lo que se ve en la película es más o menos real”, añade August.

A priori, el tema puede resultar engañoso, porque cuando ocurre esta relación Blixen tiene 63 años, ha alcanzado el éxito y parece ser la próxima escritora en ganar el Premio Nobel de Literatura, y el prometedor escritor y poeta Thorkild Bjørnvig solo tiene 29.

Blixen acaba de escribir su gran novela “Memorias de África” cuando se encapricha de Bjørnvig; pero lo que parece atracción se convierte en una historia de vampirismo. La escritora le asegura al joven que ella le convertirá en un gran poeta si él, a cambio, la obedece incondicionalmente, lo que incluye dejar atrás a su familia.

“Es un pensamiento muy extraño -reflexiona August-, pero creo que a partir de ahí, ella usa su casa como un escenario, invita a la gente allí, a su teatro, y los manipula. Es como si pusiera así la base de sus escritos, y esas vivencias eran la fuente de lo que escribía”.

Después de documentarse a fondo, y leer mucho sobre la pareja, el director danés afirma que “Karen era en sí una persona mística”.

“Vivió muchos años en África, donde el pensamiento es tan diferente, y cuando cogió allí la sífilis hizo un pacto con el diablo, eso fue real y ella lo cuenta en la película: le entregaría su alma al diablo pero a cambio él convertiría todo lo que ella viviera en una novela apasionante”.

A Thorkild, sin embargo, “hay que analizarle desde su punto de vista”, considera el cineasta; “es un hombre joven en los años 50, nunca había visto el mundo -muchos jóvenes tras la Segunda Guerra Mundial no habían salido de casa casi-; quiere ser poeta y, cuando conoce a Karen Blixen, se queda fascinado”.

“Me parece muy interesante la forma en que la gente se deja manipular, creo que es un juego fascinante, pero si no entiendes las consecuencias de la manipulación puede acabar muy mal”, considera August, quien está convencido de que “Karen manipulaba mucho pero no calibraba el desastre que podía producir”.

Por ejemplo, dice, “para la mujer de Thorkild, que intenta suicidarse. Solo pensaba en sí misma porque no quería perderle”.

August (Brede, Dinamarca, 1948) ganó la Palma de Oro del Festival de Cannes en 1987, siendo aún treintañero, con “Pelle el conquistador”; después vinieron éxitos internacionales como “La casa de los espíritus” (1993), o “Los miserables” (1998), hasta que hizo “A Song for Martin”, en 2001, quizá la cinta que más se acerque a “El pacto”.

En 2013 hizo el drama “Tren de noche a Lisboa”, con Jeremy Irons, y después llevó al Festival de San Sebastián su conmovedora y valiente “Silent Heart”, donde aborda de frente la eutanasia. “El pacto” es su vigésimo largometraje.

Preguntado por ello, August dice que el cine “danés” no existe, pero sí es especial “porque los directores no son competitivos, somos amigos, colegas. Nos hablamos, leemos los guiones el uno del otro; es una gran inspiración compartir todo”.

Y destaca también “!la diversidad que tenemos todos, no van nuestros estilos en una sola dirección”.

Actualmente trabaja en un curioso proyecto que le ha encargado directamente la reina de Dinamarca, Margarita II, una película precisamente sobre otra historia de Karen Blixen, un cuento de hadas titulado “Ehrengard”, en el que la propia reina se encargará del diseño de producción y del vestuario. Se rodará en julio y agosto.

Y en proceso de montaje, “El beso”, que se estrenará en verano, basado en una de las novelas más sobrecogedoras de Stefan Zweign “Ungeduld des Herzens”, que traducido del danés vendría a decir “Cuidado con la compasión”.

Alicia G.Arribas

Etiquetas

Descubre nuestras apps

stats