Refugiados en Hungría: “¿Qué hace la Unión Europea? ¿Cuándo decide sobre nosotros?”
Han llegado hasta aquí tras cruzar un mar y varias fronteras y no van a dar marcha atrás. En sus miradas se adivinan las tragedias de las que huyen, el cansancio, la perplejidad. Muchos son sirios, pero también hay iraquíes, afganos, eritreos o incluso argelinos.
“Escapamos del infierno”, nos dice Samira, una joven siria que nos coge de la mano para contarnos su historia. En sus brazos lleva un bebé que no ha cumplido aún tres meses. Con él aguarda su turno para usar los escasos cinco baños móviles instalados en uno de los laterales de la plaza de la estación de tren Keleti. En torno a las letrinas se ha formado un enorme charco de agua mezclada con orines, a causa de una avería que las autoridades no se han preocupado de reparar.
“Estamos completamente desasistidos”, protesta Mohamed, un iraquí entrado en años que huye de la violencia sectaria desatada en su país desde hace tiempo.