Las investigaciones y los análisis de las vías del accidente de Adamuz apuntan indicios sobre señales en los vagones del tren de Iryo que no descarrilaron, también en los trenes que pasaron por el mismo tramo antes del accidente.
“Es verdad que los bogies de los cinco coches primeros presentan una marca y es posible incluso, es algo que se está analizando, que los dos o tres trenes que pasaron anteriormente tienen marcas similares”, ha asegurado el ministro de Transportes, Óscar Puente, en una entrevista en Telecinco. Posteriormente, en otra entrevista en RTVE, ha añadido que se trata de muescas de “un milímetro de espesor y una cierta anchura, de varios centímetros”.
“La cuestión ahora es conocer por qué se han producido esas marcas, qué es lo que las ha hecho, si había algo sobre las vías, si era la propia vía que estaba empezando a romperse”, ha apuntado. “En este momento no es posible establecer una conclusión, es un dato que ha aparecido, que forma parte del cúmulo de pruebas que en este momento se están acumulando, pero no podemos establecer una conclusión de qué produce esa marca en los bogies”, ha añadido. También que es un análisis “tremendamente complejo”.
Puente ha indicado que en los trenes “que han examinado” y que pasaron por el mismo tramo en “un margen superior a la hora, al menos los que ha examinado Renfe, no tienen ninguna de esas marcas. También nos despista que, en uno de los que sí las tiene, hay dos marcas pero en el lado izquierdo, no en el derecho, que es donde se aprecian las marcas en el Iryo. Interpretar que esas marcas se tienen que corresponder necesariamente con una rotura de vía, que es una de las hipótesis, es prematuro”.
Sobre la posibilidad de que los materiales que se emplearon en la renovación de la vía fueran 'low cost'. Puente ha asegurado que le “parece una barbaridad esa afirmación”. “Es una obra contratada para renovar la vía, en la que se han empleado todos los materiales, a los resultados de investigación veremos si no es así, pero no se contratan obras 'low cost”.
“Es una vía renovada que concluyó el año pasado que se ha sometido a todas las pruebas que establece el protocolo de Adif, en octubre tuvo una prueba geométrica. En noviembre, a finales, tuvo una prueba dinámica y una de inspección a pie. Es una vía que cumplía todos los parámetros de seguridad que establece la normativa”, ha resumido.
Puente también ha asegurado que en los primeros vagones de Iryo no se notaron los efectos del choque y ha apuntado la llamada el maquinista al centro de control de Atocha. “Hay una primera llamada, donde el maquinista de Iryo avisa que ha sufrido un enganchón, lo que él cree que ha sucedido”. “Las primeras cinco unidades [del tren] están intactas. Se han examinado, no se han caído ni las bandejas, ni se enteraron, el maquinista tampoco. Eso es lo que comunica”. “Se baja del tren y hay una segunda llamada” en la que dice al centro de control “que no es enganchón es descarrilamiento, además tengo un incendio y estoy invadiendo parte de la vía”.
Puente ha indicado que en esa llamada se dice que “no hay ningún tren llegando, porque el Alvia ya había pasado. El choque ya se había producido, no lo ve porque el Alvia está a casi un kilómetro”. También, que pasaron “tres o cuatro minutos entre las llamadas” y que “cuando el tren [Iryo] se detiene el impacto ya se ha producido”.
Comprobar la soldadura
Sobre la vía, el presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), Ignacio Barrón, ha asegurado que es “relativamente normal” que en los primeros vagones del tren de Iryo no notasen el impacto del tren Alvia de Renfe, aunque asegura que todavía hay que comprobar que pasasen segundos entre el descarrilamiento del Iryo y la llegada del coche del Alvia, según recoge Europa Press.
También ha apuntado que se está investigando si hubo una rotura de soldadura en la vía, aunque ha precisado que las inspecciones de mantenimiento que se hacen regularmente detectan ese tipo de problemas. Igualmente, está pendiente de comprobarse si las muescas encontradas en la vía son una causa o consecuencia del accidente y que también se investiga la rotura de varios tramos de la vía o el desprendimiento de la rodadura del Iryo.
Por otra parte, Barrón ha defendido la independencia de la comisión que preside, aclarando que no depende del Ministerio, sino que este solo le aporta recursos para ejercer las investigaciones. Por ejemplo, algunos materiales fueron custodiados ayer en su traslado a unas dependencias del Ministerio de Transportes para su posterior análisis.
Barrón ha aclarado que ninguno de los investigadores ha trabajado en Renfe ni ninguna otra empresa pública, al tiempo que ha dicho que uno de ellos tuvo que desplazarse ayer a Catalunya para investigar el accidente de Rodalies. Hay que recordar que el servicio de esta red de cercanías se mantiene sin operar tras el accidente de este martes.