Las negociaciones para acordar el presupuesto europeo naufragan ante posturas irreconciliables
Otra cumbre europea, otra reunión infructuosa. El patente abismo entre frugales y amigos de la cohesión y su incapacidad para encontrar vías de entendimiento ha hecho fracasar la negociación del próximo presupuesto plurianual correspondiente al periodo 2028-2034. Tras más de 11 horas de reunión, los líderes solicitaron este jueves al presidente del Consejo Europeo, António Costa, que presente en las próximas semanas una nueva propuesta de cuentas públicas europeas sobre las que negociar, ya que la propuesta de Irlanda no era del gusto de nadie. Más reuniones, más conversaciones, ninguna solución. No hubo ni siquiera una rueda de prensa para explicar la jornada. Una fuente diplomática que pidió anonimato resumió la jornada de este jueves: “Estamos estancados”.
Ante un periodo electoral que puede cambiar el contexto político europeo y desbordar los ejecutivos de varios países con formaciones de ultraderecha, el comisario de Energía, Dan Jørgensen, advertía en una entrevista a varios medios europeos, de que “si no abordamos los problemas que la gente considera más acuciantes en su vida cotidiana… si no pueden pagar sus facturas a final de mes, existe el riesgo de que escuchen a populistas y extremistas”. Esta amenaza no parece haberse oído en los pasillos del Consejo Europeo donde se reunían los 27 dirigentes de los Estados que conforman la Unión Europea.
Sin acuerdo sobre el Presupuesto europeo, ni se espera
Irlanda, como presidencia rotatoria de la Unión Europea, presentó el pasado sábado las bases para negociar el próximo presupuesto plurianual europeo para el periodo 2028-2034 con un importe de 1,6 billones de euros, lo que supone un recorte del 8%. Este trabajo ya no sirve para nada. Desde el inicio del encuentro ya se percibió que un acercamiento de posturas era imposible alrededor de las futuras cuentas públicas europeas. El primer ministro neerlandés, Rob Jetten, apuntó que “en estos momentos, la propuesta de la Presidencia irlandesa no es suficiente para alcanzar un acuerdo. Tenemos que reducir el tamaño de este marco financiero plurianual”.
Los frugales quieren más recortes mientras que los amigos de la Cohesión quieren incrementar el gasto. “Probablemente, hoy y mañana todo el mundo mantendrá sus posiciones”, resaltó Kristen Michal, primer ministro de Estonia, mientras que el canciller de Alemania, Friedrich Merz, trataba de dejar una puerta abierta para un posible pacto en los próximos meses. “Nuestras posiciones siguen estando muy alejadas, pero eso no significa que no podamos encontrar soluciones en noviembre y diciembre”, comentó el político alemán.
Sin embargo, el primer ministro sueco, dejó claro el estado de la situación sobre el marco financiero plurianual de 2028-2034: “No alcanzaremos un acuerdo este mes ni el próximo. Ni siquiera sé si será posible llegar a un acuerdo antes de que acabe el año. Sinceramente, creo que no tenemos prisa”.
Con esta premisa, tras comprobar que las posiciones eran absolutamente irreconciliables, la solución fue perder aún más tiempo en el diseño de un nuevo presupuesto plurianual por parte del Consejo Europeo, que intente aunar las posturas de los dos bandos. El 26 de noviembre se celebrará una cumbre extraordinaria dedicada al presupuesto. Costa debería presentar su propuesta de compromiso antes de esa fecha. Con las nuevas cuentas públicas que presentará el equipo de António Costa, serían cuatro propuestas tras la inicial de la Comisión Europea, seguida por la de Chipre y la de Irlanda.
El nuevo diseño tendrá que tener en cuenta una serie de planteamientos que van desde “la importancia de mantener las contribuciones nacionales dentro de unos límites razonables y preservar el nivel de ambición” a que “los nuevos recursos propios desempeñarán un papel decisivo por lo que el presidente trabajará ahora con la Comisión Europea y los Estados miembros en una cesta actualizada de nuevos recursos propios” y que “es importante garantizar un grado suficiente de flexibilidad en el próximo marco financiero plurianual (MFP), para que esté preparado para el futuro y pueda responder a circunstancias imprevistas”.
Se mantiene el objetivo de tratar de aprobar el presupuesto antes de que termine 2026, aunque las dificultades de las negociaciones no van a facilitar que sea así. “Un acuerdo antes de que termine 2026 permitiría adoptar los actos legislativos en 2027, algo necesario para garantizar que los fondos de la UE lleguen a sus beneficiarios sin interrupción a partir de enero de 2028”, explican desde la institución europea para argumentar la necesidad de que la negociación vaya bien.
Sin nuevas medidas para bajar los precios de la energía
El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, llegó a la reunión resumiendo la petición general de la mayoría de los países por los precios de la energía. “Voy a pedir que las conclusiones incluyan una disposición que inste a la Comisión Europea a estudiar una flexibilidad adicional, para que podamos apoyar a nuestros ciudadanos y a las empresas que más lo necesitan”, comentó Mitsotakis. Sin embargo, no hubo nuevas medidas sobre los precios de la energía.
Entre otros motivos por que algunos países como Italia, con el respaldo de Eslovaquia, Hungría, República Checa y Polonia, trataron de convertir las medidas en fórmulas para rebajar la agenda verde. Por ejemplo, estos países intentaron que se retrase hasta después de 2030 la puesta en marcha del sistema de comercio de emisiones, conocido como ETS2, el nuevo mercado de carbono que trata de limitar las emisiones contaminantes del transporte por carretera y los edificios. En frente se encontraban otros países como Suecia o España, que exigieron que las medidas de apoyo no supongan rebajar las exigencias contra el cambio climático.
La conclusión es mantener las medidas que ya habían sido aprobadas: prorrogar el marco temporal de ayudas estatales para los sectores industriales más expuestos; desarrollar un marco a corto plazo para optimizar la capacidad y la eficiencia de las refinerías de la UE; y poner en marcha iniciativas para agregar voluntariamente la demanda de energía. Nada nuevo pese a la crisis.
Seguir con la misma estrategia con China
Respecto a las relaciones económicas con China y el insostenible déficit comercial de Europa con el gigante asiático, que se trata con el eufemismo de “desequilibrios macroeconómicos mundiales”, el Consejo Europeo ha acordado seguir con la estrategia, que propuso el Gobierno de España, de “mantener diálogos orientados a obtener resultados”, tras el acuerdo de coches híbridos chinos que consiguió el comisario de Comercio, Maros Sefcovic.
Respecto a la propuesta de Alemania y Francia de crear nuevas herramientas que den agilidad de respuesta ante “desequilibrios” comerciales, se solicita que se refuercen “urgentemente”, sin concretar qué tipo de instrumentos se van a diseñar. En lo que se ha puesto a trabajar la Comisión Europea, con el respaldo de los 27, es en el análisis de los intercambios comerciales entre la UE y China en sectores como químicos, farmacéutico y maquinaria para diseñar cuotas, como los coches híbridos, en caso de que se detecte un pico de importaciones relevante desde el gigante asiático, según informa Bloomberg.
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