En la rueda de prensa se dan cifras que no cuadran con lo presupuestado
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, y sus secretarios de Estado están dando datos de subidas o bajadas respecto a los presupuestos de 2016 que no cuadran con los datos que se recogen en el informe económico-financiero que acompaña a los presupuestos. La razón: según conviene utilizan los datos del presupuesto ejecutado de 2016 y no del que se presupuestó en su momento.
La diferencia entre presupuestado y ejecutado es que lo más habitual es que del dicho al hecho haya un trecho y lo previsto sobre el papel se acabe por desviar. Esta cifra final de lo que se ha gastado se llama ejecutado.
En los presupuestos que se esbozan año a año la comparación se hace presupuesto sobre presupuesto porque son los datos comparables. Lo cierto es que tampoco podrían hacer otra cosa ya que en el calendario tradicional en el que se elaboran las cuentas (septiembre) no permite saber lo que se ha gastado de verdad en el ejercicio en curso.
Pero aprovechando que ya se ha hecho el cierre de las cuentas de 2016, los portavoces están utilizando las cifras a conveniencia. En algunos momentos comparan presupuesto sobre presupuesto y en otros presupuesto sobre ejecutado.
Al hacerlo así, el gasto en personal público cae en lugar de subir, y las inversiones suben en lugar de caer.
Para justificar esta utilización Montoro se ha amparado en el “año en funciones” que fue 2016 y en la alta “inejecución” de los presupuestos“. Para Montoro, es una forma de ”quitar argumentos a quienes dicen que no nos van a votar“.