El relevo de la Autoridad Fiscal abre un nuevo frente al Gobierno con sus socios, a la espera de los Presupuestos

Álvaro Celorio

9 de febrero de 2026 00:04 h

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La presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), Cristina Herrero, se despidió esta semana de los periodistas tras la que fue, con toda probabilidad, la última rueda de prensa de su mandato. A la economista le resta menos de un mes hasta cumplir los seis años en los que, como máximo, puede permanecer al frente del organismo que fiscaliza las cuentas públicas.

La fecha marcada en rojo en el calendario es el próximo 3 de marzo, cuando Herrero cesará automáticamente de su cargo y se pondrá en marcha la maquinaria para que la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, designe a la persona que la sustituya. Y, a diferencia de otros organismos donde el Gobierno puede imponer a su candidato, en esta ocasión es el Congreso, a través de la Comisión de Hacienda, el que tiene que aprobar el nombramiento. Una circunstancia que obliga al Ejecutivo a cerrar el nombre con los socios de investidura o a un acuerdo con el PP. 

La ley que crea la AIReF, de 2013, estipula que el candidato a presidir la Autoridad Fiscal ha de comparecer ante la Comisión de Hacienda del Congreso “con el fin de que examine si la experiencia, formación y capacidad de la persona propuesta son adecuadas para el cargo”. El nombramiento ha de ser avalado por mayoría absoluta en el organismo, donde el Gobierno solo cuenta con los votos si se suman la mayoría de sus apoyos parlamentarios habituales.

La Comisión de Hacienda del Congreso está compuesta por 37 diputados: 14 del PP, 12 del PSOE, 3 de Vox, 3 de Sumar, 1 de ERC, 1 de Junts, 1 de EH Bildu, 1 del PNV y 1 del Grupo Mixto, que en este caso es el diputado de BNG, Néstor Rego. Solo con que uno de los socios se descuelgue, la mayoría absoluta (19 diputados) ya peligra.

Si la propuesta del Gobierno decae, 15 días después tendrá que celebrarse el mismo procedimiento en el Senado, donde será necesaria una mayoría simple que solo es posible con el concurso del PP, que domina la Cámara Alta.

Una carpeta sin abrir en el Ministerio de Hacienda

En el Ministerio de Hacienda aún no han abierto la carpeta de la AIReF, reconocen fuentes consultadas por este periódico, toda vez que la prioridad de la vicepresidenta Montero está en sacar la prórroga del escudo social, cuyo futuro no está claro por la oposición de Junts; la reforma de la financiación autonómica y los Presupuestos Generales del Estado, que el Gobierno quiere presentar este trimestre. Todo ello antes de hacer las maletas y concurrir a las elecciones en Andalucía, que tendrán lugar, como tarde, en junio de este año.

Tampoco se ha sondeado a los socios sobre un potencial nombre que genere el consenso necesario para superar el trámite parlamentario. Ni el PNV, ni EH Bildu, ni siquiera Sumar, que está dentro del Gobierno, tienen noticias de Hacienda, reconocen varias fuentes parlamentarias consultadas por este diario.

Herrero, que lleva en la AIReF desde su fundación en 2014, ha desarrollado un perfil propio a lo largo de su mandato. Tomó las riendas de la institución después de que José Luis Escrivá, ahora gobernador del Banco de España, fuese nombrado ministro de Seguridad Social, en 2020. Y durante sus seis años al frente de la Autoridad Fiscal no ha dudado en chocar con quien fuera su jefe. “No es bueno que el presidente de una institución independiente dé el salto al Gobierno, como tampoco veo bien que alguien pase del Ejecutivo a la AIReF”, dijo en 2023.

También ha cargado contra el mandato del Ministerio de la Seguridad Social de hacer un nuevo examen sobre la sostenibilidad de las pensiones en 2026, tras el elaborado el año pasado, con el que ha sido muy crítica.

“Nos parece que es difícil acomodar este encargo en el ámbito de un supervisor fiscal que ejerce sus funciones de evaluación y supervisión sobre todas las administraciones públicas”, dijo Herrero en su última comparecencia en el Congreso, en noviembre, después de que el organismo elevara a la Abogacía del Estado varios encargos del Gobierno al considerar que “atentan” contra su independencia. Este nuevo examen debe estar entregado antes del 1 de junio, según decretó el Ejecutivo.

Herrero: “Mejor mirar dentro de la casa”

Esta semana, y en tono de despedida, Herrero defendió su trabajo y el de la propia AIReF: “El prestigio cuesta mucho lograrlo y un minuto perderlo. Hemos conseguido reforzarlo en estos seis años”, apuntó. “No es fácil. Las instituciones independientes son incómodas, evidentemente tienen que serlo. Si no lo eres, es que algo falla en una de las dos partes”, insistió, apuntando a renglón seguido que las Administraciones Públicas “no se han apoyado tanto en la AIReF como podrían haberlo hecho”.

Y, preguntada específicamente por su sucesión, la presidenta de la Autoridad Fiscal fue clara: “Mi sucesor o sucesora tiene que cumplir dos requisitos. Por supuesto, cualificación técnica, y hay mucha en la casa y fuera de la casa. Pero también tiene que creer en la AIReF o entender la AIReF. Entender la independencia, el rigor, la objetividad y entender el balance y el equilibrio que hay que tener entre decir las cosas como son y caer en la provocación o en un debate elevado que en nada favorece ni a las Administraciones Públicas, ni a nosotros ni a la ciudadanía en general”.

Para Herrero, esto último es muy difícil que se entienda fuera del organismo público. “Si tengo en cuenta esos dos requisitos, sin duda, mejor mirar dentro de la casa”, recomendó.

En la Autoridad Fiscal temen que, precisamente, desde Hacienda se escoja un nombre ajeno al organismo para fiscalizar el gasto público. Y creen que una persona que ya esté dentro de su organigrama tendría más fácil pasar el examen del Congreso. La capacitación de los técnicos de la AIReF es excepcional. Por ejemplo, el ministro Carlos Cuerpo, antes de dar el salto al Ejecutivo, fue responsable de Análisis Económico durante el mandato de Escrivá.

La AIReF es un organismo relativamente joven dentro del sector público. Creada en 2013, en lo peor de la crisis, solo ha tenido dos presidentes: Escrivá, procedente del servicio de estudios del BBVA; y Herrero. En el caso del primero, solo recibió 23 votos a favor en la Comisión de Hacienda del Congreso, por parte del PP, ya que era una propuesta del Gobierno de entonces, de Mariano Rajoy. La segunda fue primero presidenta interina y luego confirmada por el Gobierno. Fue apoyada por unanimidad en marzo de 2020.

El reglamento de régimen interno de la AIReF establece que, en caso de vacancia, es el director de la División de Análisis Presupuestario el que asume las funcione de la presidencia. Es lo que encumbró a Herrero en 2020, por lo que todos los ojos están ahora puestos en Ignacio Fernández-Huertas, su actual titular, y en la directora de Análisis Económico, Esther Gordo, la siguiente en la lista.