La carta de la Seguridad Social que van a recibir los pensionistas con la revalorización de su pensión
En el transcurso de este recién estrenado mes de enero, millones de pensionistas van a encontrar en sus buzones una comunicación oficial remitida por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Esta carta personalizada tiene como objetivo explicar detalladamente el impacto económico de la revalorización de las pensiones aprobada para el ejercicio de 2026, una medida que afecta de manera directa a más de 9,4 millones de ciudadanos, incluyendo a las personas jubiladas y beneficiarias de otras prestaciones. El envío de esta misiva se ha convertido en una práctica habitual de la administración, que trata de garantizar la transparencia informativa, permitiendo que cada beneficiario conozca el nuevo importe de su prestación sin necesidad de realizar cálculos complejos por su cuenta.
A través de este documento, el Gobierno busca aclarar dudas y confirmar de forma oficial los cambios que entraron en vigor el pasado 1 de enero de 2026. La actualización general de las pensiones contributivas y de las pertenecientes al Régimen de Clases Pasivas se ha fijado en un 2,7 % para este año. Este porcentaje responde a una fórmula legal que vincula directamente las prestaciones a la evolución del Índice de Precios al Consumo (IPC) medio del año anterior, asegurando así que los pensionistas no pierdan valor real frente al aumento del coste de la vida.
Según los datos facilitados por el ejecutivo, esta revalorización beneficiará a una amplia mayoría de la población protegida, alcanzando a colectivos que reciben pensiones de jubilación, viudedad, incapacidad y prestaciones no contributivas. En términos absolutos, el gasto en pensiones ha marcado un nuevo hito al alcanzar los 189.598 millones de euros en 2025. Para el pensionista medio, el impacto en sus finanzas personales será significativo, con un incremento que se sitúa en torno a los 500 euros adicionales al año. En el caso específico de quienes perciben la pensión media de jubilación, la subida anual ascenderá a unos 570 euros, una cantidad que se verá reflejada de manera prorrateada en las 14 pagas habituales que abona la Seguridad Social.
No obstante, el incremento no es uniforme para todos, ya que el Real Decreto-ley 16/2025 establece subidas reforzadas para los colectivos más vulnerables con el fin de reducir la desigualdad. Así, las pensiones mínimas experimentarán un aumento superior al 7%, mientras que en casos específicos, como las pensiones de viudedad con cargas familiares o el Ingreso Mínimo Vital, la revalorización alcanzará el 11,4 %. La carta enviada por la Seguridad Social contiene información clave, incluyendo el porcentaje exacto aplicado y, en muchos casos, una comparativa entre la cuantía percibida anteriormente y la nueva cifra tras la actualización. Aunque en ocasiones la misiva tiene un carácter más informativo sobre el marco legal, su fin primordial es detallar las mejoras aplicadas a las pensiones mínimas y no contributivas para evitar confusiones entre los beneficiarios.
El cálculo que sustenta esta subida se basa específicamente en la inflación media registrada entre los meses de diciembre de 2024 y noviembre de 2025. Este mecanismo automático permite ajustar las prestaciones de forma anual basándose en el crecimiento de los precios, garantizando la protección del poder adquisitivo ante las fluctuaciones del mercado, tal como establece la normativa vigente. Es importante destacar que la aplicación de esta subida es completamente automática, lo que significa que los pensionistas no tienen que realizar ningún trámite ni solicitud previa para recibir el nuevo importe en sus cuentas. Aunque legalmente el pago se hace efectivo a finales de mes, la mayoría de las entidades bancarias suelen adelantar el ingreso entre los días 22 y 26 de enero, permitiendo que el aumento se perciba antes de que finalice el mes.
Para aquellos que deseen verificar el cálculo de su nueva mensualidad, la administración recuerda que basta con multiplicar el importe anual previo por el coeficiente de 0,027 en el caso de las contributivas. En el supuesto de que un ciudadano detecte que su nómina no refleja el cambio esperado, la Seguridad Social ofrece canales de revisión a través de su sede electrónica o de forma presencial en las oficinas del Instituto Nacional de la Seguridad Social. Esta medida de revalorización se enmarca en un esfuerzo continuo por modernizar el sistema público, asegurando que las prestaciones de especial protección social se actualicen de forma prioritaria. La comunicación anual mediante estas cartas reafirma el objetivo de mantener una relación directa y clara con los más de 9,4 millones de beneficiarios que componen el sistema de pensiones en España.
Alerta por fraude
Por otro lado, las autoridades han emitido una alerta sobre posibles intentos de fraude que aprovechan el envío masivo de las mencionadas cartas oficiales para suplantar la identidad de la institución mediante correos o mensajes falsos. De ahí que se recomiende desconfiar de cualquier comunicación que presente errores gramaticales o que solicite datos bancarios y documentación sensible, ya que la Seguridad Social nunca pide este tipo de información a través de estas cartas informativas. Por ello, la propia Tesorería General de la Seguridad Social ha emitido una alerta urgente ante el envío masivo de una carta fraudulenta que suplanta su identidad, aprovechando la vulnerabilidad de los jubilados en estas fechas clave. Aunque los fraudes digitales son comunes, los estafadores han recurrido en esta ocasión a métodos más rudimentarios, como el correo postal, para tratar de captar a sus víctimas mediante el envío de misivas físicas a sus domicilios.
En este caso se utiliza como pretexto una supuesta pérdida de datos personales provocada por la entrada en vigor de una nueva ley el mes pasado y un imaginario ataque informático que habría afectado a los sistemas de Hacienda y de la Seguridad Social. Con esta justificación alarmista, los estafadores instan a los ciudadanos a proporcionar información sensible de manera inmediata para supuestamente actualizar sus expedientes. El organismo oficial ha dejado claro que este contacto es completamente falso y que no se ha producido tal pérdida de información que requiera este tipo de procedimiento por parte de los ciudadanos.
Para consumar el fraude, los delincuentes solicitan el envío de documentación que incluye una fotocopia del DNI o NIE por ambas caras y una fotografía de un extracto bancario donde el beneficiario figure como titular o autorizado. Además, se requiere que el pensionista indique la última cantidad cobrada el mes anterior como una referencia adicional. Como cebo para incentivar la respuesta rápida, la carta promete un supuesto incremento adicional en las prestaciones que oscilaría entre los 75 y los 150 euros mensuales, dependiendo del caso particular de cada pensionista. Existen diversas señales de alerta que permiten identificar la falsedad de estas cartas, como la presencia de numerosas faltas de ortografía y diversas incoherencias en su redacción que no corresponden a un organismo oficial.
Aunque el documento intenta aparentar formalidad mediante un encabezado simulado e incluso la firma de la directora general de la Seguridad Social, la dirección de correo electrónico facilitada para el envío de los datos es falsa. La Seguridad Social ha utilizado activamente sus redes sociales para difundir imágenes de la carta y advertir a la población con un mensaje directo: “No piques”. El organismo estatal ha sido rotundo al afirmar que nunca solicita este tipo de datos personales o bancarios a través de estos canales de comunicación. Ante la circulación de esta estafa, las autoridades recomiendan encarecidamente a los ciudadanos no facilitar información confidencial a terceras personas y desconfiar de cualquier comunicación que no utilice los cauces administrativos y digitales oficiales.
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