Pradales acusa a la FIFA de imponer condiciones “leoninas” a Bilbao y Donostia para el Mundial de 2030
Según el diccionario de la RAE, “leonino” es aquello relacionado con los papas de nombre León, como el actual pontífice de la Iglesia católica, pero también se emplea cuando un contrato es solamente “ventajoso para uno de las partes”, “injusto” o “abusivo”. Es el término que ha empleado el lehendakari, Imanol Pradales, para referirse a las exigencias de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) para que Bilbao y Donostia sean dos de las subsedes de la Copa del Mundo de fútbol masculina en 2030, la edición del centenario de este torneo.
Entrevistado en Radio Euskadi y preguntado por la “reflexión” que han iniciado en ambos territorios ante la letra pequeña planteada por la FIFA en su visita de marzo después de que las subsedes se eligieran en 2024, Pradales ha dicho que “las exigencias son siempre leoninas”, que “la FIFA tiene sus propios intereses” y que hay que analizar muy detenidamente “cómo impacta” el evento en Bilbao y en Donostia.
Aunque no hay datos oficiales -las instituciones insisten en que la FIFA pide “confidencialidad” en las negociaciones- este periódico ha podido saber que se demanda a las sedes cuantías por encima de los 50 millones de euros, exenciones fiscales -que en el caso vasco tienen que tramitar las Haciendas forales- y la elaboración de leyes y otras normativas a la carta, además de compromisos como suspender eventos en las ciudades que coincidan con el Mundial, lo que podría afectar a festivales culturales consolidados que se desarrollan anualmente. El alcalde de Donostia, Jon Insausti, del PNV, fue el primero en salir a la palestra con dudas, y luego lo hizo Elixabete Etxanobe, diputada general de Bizkaia y también del PNV. El alcalde de Bilbao, Juan María Aburto, del mismo partido, no se ha pronunciado.
El asunto ha saltado a la arena política. El PSE-EE, socio institucional del PNV, considera que el PNV tiene “vértigo” de gestionar el evento, aunque ha habido otras ciudades de España que ya han renunciado por las exigencias de la FIFA, incluida A Coruña, con alcaldesa socialista. El PP insiste en la importancia de celebrar el Mundial -aunque también Málaga dijo 'no' y la gestiona ese partido- y EH Bildu lamenta que el anterior alcalde de Donostia, Eneko Goia, criticara a los que ponían en duda acoger el campeonato.
Pradales ha mencionado que en sus anteriores responsabilidades en la Diputación de Bizkaia tuvo que negociar con la UEFA, el equivalente europeo de la FIFA, y también ha asegurado que sus exigencias fueron muy altas. Con todo, ha apelado a la “tranquilidad” y a la necesidad de reflexionar sobre las consecuencias de organizar la Copa del Mundo con sosiego. Hay margen hasta finales de 2026 o comienzos de 2027, según se ha explicado estos días.