La plantilla de la TVG llama a una “gran movilización” contra el “peligroso” aumento de la manipulación informativa
El comité intercentros de la Corporación de Servicios Audiovisuais de Galicia (CSAG, la antigua CRTVG) llama a la ciudadanía a “reaccionar” ante la “peligrosa deriva” de la TVG y la Radio Galega, que aseguran que se ha acentuado con los cambios introducidos en la programación de esta temporada. Los sindicatos denuncian editoriales de opinión que reproducen el argumentario del PP, falta de pluralidad en las tertulias y privatización de los espacios de entretenimiento. Contra esa dinámica, han vuelto a convocar a las más de cuarenta entidades que, en noviembre de 2022, demandaron en las calles de Compostela “una radiotelevisión pública al servicio del pueblo” para preparar una nueva movilización contra el “panorama desolador” de la corporación.
En un comunicado, el comité concluye que el análisis sobre la temporada otoño-invierno en los medios públicos es “desesperanzadora”, ya que “lejos de recular rente a la sostenida demanda interna contra la manipulación”, la dirección de la CSAG introdujo en el informativo televisivo Bos Días un “aparente espacio de arranque editorial, protagonizado por la periodista María Cheda, en el que en realidad se reproduce cada mañana como pura opinión el argumentario político del PP”, casi siempre “contra la oposición, sea estatal o gallega”.
Esa “utilización partidista” de los medios públicos, “prohibida por los códigos deontológicos periodísticos y la propia ley reguladora de la Corporación” se extiende también al matinal de la radio, el Galicia por diante, con la sección As Claves do día de Luis Ojea y en “todas” las tertulias de la parrilla “donde ya no existe pluralidad de voces”. Achacan esa misma situación, “con total descaro”, en el magazine de la mañana de la TVG, O Termómetro, sustituto del clásico A Revista, cuya privatización provocó una huelga que paralizó en varias ocasiones la antena y que, hasta ahora, estaba presentado y codirigido por Rocío Delgado, uno de los rutilantes fichajes del nuevo canal La Séptima.
Aquellos paros, recuerda el comité, buscaban denunciar que “el objetivo de esa externalización era favorecer la manipulación, como el tiempo vino a demostrar”. “La dirección aprovecha este formato de infoentretenimiento para colocar disimuladamente en la agenda” las “estrategias partidistas del PP”, tanto para combatir a la oposición como para “crear un estado de opinión alineado con la ideología conservadora o ultraconservadora” del partido de Feijóo y Rueda.
“Gracias a la creación, lentamente, de una redacción paralela que controla los espacios informativos y al avance sin freno de la privatización del resto de la programación –en manos de productoras que trabajan al dictadod e la dirección– ya casi no quedan minutos de radiotelevisión pública libres de injerencias”, advierten los sindicatos. Esa privatización está abriendo nuevos huecos en la parrilla de la radio donde, además de mantenerse la “contestado externalización” del programa deportivo nocturno A Penaltis, dos nuevos programas encargados a productoras –Galicia viaxeira y En boa onda– han sustituido al histórico Galicia por diante fin de semana mientras el “emblemático” Diario Cultural quedó “relegado” a sábados y domingos “a la intempestiva hora de siete a ocho de la mañana”.
Mientras, subrayan, ni la televisión ni la radio tienen “previsto” retomar el volumen de retransmisiones de eventos en exteriores “para aprovechar la existencia de unidades móviles y recuperar la presencia en directo en las calles del país. En esa ”estrategia“ de substitución del personal propio, la CSAG está reduciendo el número ”efectivo“ de trabajadores cada año, al dejar sin cobertura las plazas que van quedando vacantas por fallecimientos o jubilaciones. ”Ascienden ya a 110 de un total de 831 y se prevé que sigan aumentando“.
Es por eso que, ante un panorama que definen como “desolador”, el comité intercentros “considera necesaria una nueva reaccion del conjunto de la sociedad para exigir el rescate de la CSAG”. Eso fue lo que se hizo el 6 de noviembre de 2022, cuando más de cuarenta colectivos y organizaciones marcharon juntos por las calles de Santiago para demandar “una radiotelevisión pública al servicio del pueblo”. Casi tres años después, en septiembre de 2025, el rodillo del PP en el Parlamento tumbó la iniciativa legislativa popoular tramitada por esas entidades bajo el lema Liberemos A Galega.
“Es tiempos de volver a salir a las calles para poner el foco sobre el secuestro antidemocrático de los medios públicos. Con ese objetivo, el comité acaba de convocar a las organizaciones integrantes de esa plataforma para trabajar juntas en una nueva movilización que pueda parar la peligrosa deriva de la TVG y de la Radio Galega”, concluye el comunicado.
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