La Xunta adjudica un nuevo edificio en la Ciudad de la Cultura a una empresa que iba a construír el gran teatro cancelado

Recreación del nuevo edificio que se levantará en parte de los cimientos del nunca terminado Teatro de la Ciudad de la Cultura

En verano de 2005, tras perder el poder en las elecciones autonómicas, la Xunta ya en funciones de Manuel Fraga, con Feijóo como vicepresidente, adjudicó por 82,5 millones de euros lo que iba a ser el gran Teatro de la Ciudad de la Cultura de Santiago a una unión temporal de empresas (UTE) formada por las constructoras Necso (filial de Acciona), Copasa y OHL. Cuando la estructura del edificio estaba a medio levantar, en 2013 el Gobierno de Feijóo decidió que el gran y costoso complejo ideado por Fraga no se finalizaría y negoció con las constructoras un acuerdo nunca desvelado con el que supuestamente no tuvo que indemnizarlas por parar los trabajos. Ahora una de aquellas empresas, Acciona, será, en sociedad con la constructora San José, la que ejecute por 14,7 millones de euros el nuevo Edificio Fontán, un bloque de oficinas anunciado el pasado mayo por Feijóo como sede para las tres universidades gallegas y que se levantará en el mismo emplazamiento que iba a ocupar el Teatro.

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Cuando en 2013 Feijóo recogió una propuesta del BNG y ordenó paralizar los trabajos aún no finalizados de la Ciudad de la Cultura, cuya construcción ya consumió más de 300 millones de euros, el triple de lo previsto inicialmente, aún estaban sin concluir dos de los seis edificios del complejo. El Teatro estaba al 17% de su ejecución, adjudicada por 82,5 millones, mientras que sólo había llegado al 8% el vecino edificio de nuevas tecnologías (después renombrado), adjudicado también por el Gobierno de Fraga en funciones por 35 millones a otra UTE también liderada por Necso y con Copasa en ese caso como única socia.

Un año después Feijóo ofreció a las empresas la posibilidad de proponer otros usos a esos espacios y hacerse cargo de su gestión a cambio de no tener que indemnizarlas por parar las obras que tenían adjudicadas con una cuantía que según dijo ascendería a unos “cinco millones de euros”. A pesar de que finalmente las empresas no aceptaron la oferta de la Xunta, ésta ha mantenido todo este tiempo que se llegó a una “rescisión por mutuo acuerdo” de aquellos contratos por lo que las constructoras renunciaron a lo que ya tenían adjudicado a cambio de nada.

Aquellos dos espacios sin finalizar habían comenzado a ser acondicionados en parte como parque y auditorio al aire libre cuando el pasado mayo Feijóo anunció que parte de la estructura ya levantada del Teatro iba a ser aprovechada para un nuevo edificio de oficinas que albergará entre otras cosas una sede conjunta de las tres universidades gallegas. La obra se licitó en julio por 17 millones de euros y este jueves fue adjudicada a Acciona y San José por 14,7 millones de euros, la segunda oferta más barata en un proceso en el que también se tuvieron en cuenta otros factores. En el concurso se recibieron otras seis ofertas: de las uniones temporales de empresas (UTE) formadas por OHL-Arias, Copasa-Taboada y Ramos, Dragados-Petrolam, Ferrovial-OCA-Vázquez y Reino, y de las firmas a título individual Copcisa y Puentes y Calzadas.

Unos días antes de la licitación del contrato, una vez cambiado el Gobierno central tras la moción de censura de Pedro Sánchez contra Mariano Rajoy, Feijóo pidió al nuevo Ejecutivo que lo ayude a pagar el nuevo edificio, cuestión que no había mencionado cuando aún ejercía el anterior gobierno popular. Y unos días después de la licitación la Xunta comenzó a trasvasar fondos inicialmente destinados a I+D+i de las universidades a la construcción del edificio.

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