El PP presume de “contención” turística en Balears mientras las islas marcan un récord histórico de 19 millones de visitantes
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El Govern balear del PP ha defendido este martes haber logrado contener el número de turistas en las islas, aseverando que el archipiélago avanza hacia un escenario de “crecimiento cero” en los meses de verano. Lo ha afirmado, sin embargo, en un contexto de cifras que siguen marcando máximos históricos: el año pasado, Balears superó por primera vez los 19 millones de visitantes -frente a una población de 1,2 millones-, consolidando un nivel de presión superior al alcanzado en prepandemia.
En respuesta a una moción sobre diversificación económica defendida por Més per Mallorca, el conseller de Economía, Hacienda e Innovación, Antoni Costa, ha señalado que la contención turística en Balears es “una realidad incontestable”, subrayando que el incremento de turistas se ha desplazado a temporada media y baja y que, en paralelo, “se está produciendo un crecimiento en valor”, con un aumento del gasto turístico superior al del número de turistas.
En esta línea, el vicepresidente primero del Govern ha insistido en que el objetivo del Ejecutivo, con el apoyo de Vox, no es reducir el turismo, sino “contener su crecimiento” mientras se aboga por la diversificación de la economía balear. “No queremos que el turismo decrezca, queremos que contenga su crecimiento y que crezcan más otros sectores”, ha defendido. El conseller ha vinculado esta estrategia a la captación de inversiones mediante la unidad de aceleración de proyectos estratégicos, lo que ha aprovechado para recriminar al anterior gobierno de izquierdas que dejase “desierta” la política en materia de innovación.
Frente a este discurso, el portavoz de Més, Lluís Apesteguia, ha cuestionado de forma directa la idea de contención del Govern del PP, calificándola de “desbordada”. “Si su contención tiene como resultado que crecemos prácticamente en dos millones de turistas y que cada año incorporamos a 16.000 trabajadores nuevos que básicamente van a trabajar en el sector turístico, la contención está poco contenida”, ha recriminado.
El diputado ecosoberanista ha advertido de que el modelo económico de las Islas continúa funcionando como un “monocultivo turístico” que no cambiará si no se aplican políticas activas para reducir el peso del sector servicios, que ronda el 85% de la economía, en unas islas que, ha aseverado, están en la actualidad “mucho más tensionadas por un hiper crecimiento”. “Hay que volver a poner los límites y las medidas de decrecimiento que ustedes han eliminado”, ha incidido, en alusión, entre otras, a la amortización de las plazas adquiridas en bolsa -lo que evitaba crear nuevas plazas“.
En su lugar, el Ejecutivo de Marga Prohens, ha criticado Apesteguia, ha consolidado el crecimiento que ya se había producido a partir de la Ley Delgado, en alusión a la política expansionista promovida por el exconseller del PP Carlos Delgado que, entre otros aspectos, permitió extender los alojamientos turísticos a edificaciones existentes en suelo rústico sin necesidad de contar con una declaración de interés general ni con informes de evaluación de impacto ambiental, además de dar vía libre a los proyectos de campos de golf y puertos deportivos bajo el pretexto de la desestacionalización.
El ecosoberanista también ha puesto el foco en el destino de la riqueza generada por el propio sector: “La acumulación de capital en Balears sigue destinándose básicamente al ladrillo”, ha señalado, vinculando esta dinámica al encarecimiento de la vivienda y a la falta de diversificación real de la economía. En este sentido, ha alertado de que, sin un cambio en esa orientación, la simplificación administrativa que impulsa el Govern puede acabar favoreciendo de nuevo al sector inmobiliario y reforzando el mismo modelo.
Cabe recordar que, a finales de marzo, PP y Vox tumbaron una propuesta impulsada por el PSIB-PSOE dirigida a recuperar la moratoria al crecimiento de plazas turísticas en Balears hasta que los Consells de Mallorca, Menora, Eivissa y Formentera aprobasen sus estudios de capacidad de carga, una herramienta clave para fijar los límites de visitantes que puede soportar cada isla.