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OPINIÓN | 'Los riesgos tras la cumbre de la OTAN', por Olga Rodríguez

DATOS

Colegios, hospitales y casas: el mapa de los ataques a civiles en la invasión rusa de Ucrania

La invasión rusa de Ucrania ha dejado un rastro de destrucción, millones de personas forzadas a abandonar sus casas y miles de vidas perdidas. En estos casi tres meses de ofensiva ordenada por Vladímir Putin, la población de todo el país se ha llevado la peor parte de una guerra sin final a la vista. Las bombas han caído con frecuencia sobre bloques de viviendas mientras escuelas, hospitales y otras infraestructuras civiles han sido destrozados.

En el siguiente mapa elaborado por elDiario.es a partir de los datos verificados por el medio de investigación Bellingcat se puede consultar la ubicación de más de 400 ataques que han provocado daños a la población civil. Los colegios y las zonas residenciales afectadas están coloreadas de amarillo, las áreas sanitarias en verde, y también se localizan algunos lugares industriales (azul) y militares (rojo).

Entre ellos figuran ataques que han dado la vuelta al mundo, como el bombardeo ruso contra la maternidad de Mariúpol o las decenas de víctimas en una estación de tren repleta de Kramatorsk. Para conocer los detalles como la localización o el tipo de arma, puede ampliar el mapa y pulsar sobre los diferentes puntos.

La información utilizada procede de una base de datos del grupo de investigación Forensic Architecture, y ha sido posteriormente verificada por Bellingcat. En el mapa se incluyen incidentes en los que cohetes o misiles impactaron en zonas civiles, en los que los ataques han causado la destrucción de infraestructuras civiles y en los que es visible la presencia de heridos civiles o cuerpos civiles inmóviles. Algunos detallan incidentes de extrema violencia, mientras que otros parecen mostrar las secuelas de ataques con proyectiles o tiroteos.

Los datos comenzaron a recopilarse el 24 de febrero, día en el que comenzó la invasión rusa de Ucrania. El mapa no es una lista exhaustiva de los daños a civiles en Ucrania, sino una representación de todos los incidentes que los periodistas de Bellingcat, que usan fuentes de código abierto, han podido recopilar y de los que han podido determinar la ubicación exacta. 

Los periodistas, especializados en investigación, comprueban la autenticidad, la manipulación básica y la ubicación de los datos recogidos, sobre incidentes que se han fotografiado, capturado en video o publicado en las redes sociales. Este nivel de verificación pretende indicar dónde se produjeron los incidentes, cuándo y dónde hay indicios visuales razonables de daño civil. Describen lo que es claramente visible, pero no hacen suposiciones sobre el número exacto de víctimas o qué parte del conflicto es responsable.

El Gobierno ruso ha insistido en negar que ataca a la población y en que trata de evitar el impacto en la infraestructura civil. Pero sus fuerzas armadas han bombardeado indiscriminadamente zonas pobladas, matando a civiles y destruyendo hospitales, colegios y otras instalaciones, acciones que, según han denunciado numerosas voces a nivel internacional, pueden constituir crímenes de guerra. Han usado reiteradamente municiones de racimo, que tienen un efecto de gran alcance, lo que las hace intrínsecamente imprecisas. También se ha documentado lo que parece ser el uso de armas con efectos indiscriminados por parte de las fuerzas armadas ucranianas en el este.

El mapa es complementario al trabajo de organizaciones como Amnistía Internacional o Human Rights Watch, que han documentado las tácticas de asedio, ataques indiscriminados, ejecuciones extrajudiciales y otras violaciones de derechos humanos por parte de las fuerzas rusas. La agencia Associated Press ha verificado pruebas de 239 posibles crímenes de guerra en Ucrania.

Desde el inicio de la invasión rusa, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha confirmado la muerte de al menos 3.573 civiles, con datos actualizados a 13 de mayo. La mayoría de estas muertes han sido causadas por el uso de armas explosivas, bombardeos de artillería pesada y sistemas de lanzamiento múltiple de misiles y ataques con misiles y aéreos. Entre las víctimas, al menos 241 eran menores de edad, como se ve en el siguiente gráfico.

Sin embargo, se da por hecho que las cifras reales son mayores porque hay zonas fuertemente atacadas como Mariúpol, donde el personal tiene dificultades para acceder y se cree que el número de muertos se cuenta por miles. La verdadera magnitud de las atrocidades aquí solo se conocerá con el tiempo. 

La mayoría de las víctimas mortales se atribuyen a las fuerzas armadas rusas y a los grupos armados afiliados, según la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y según han documentando extensamente organizaciones como Human Rights Watch y Amnistía Internacional y periodistas sobre el terreno, incluidas las de elDiario.es. Cerca del 97% de las muertes verificadas por la ONU se han registrado en territorio controlado por el Gobierno ucraniano. Alrededor del 3% han sido en zonas de las regiones de Donetsk y Lugansk controladas por grupos prorrusos donde es más difícil el acceso a la información sobre el terreno.

La invasión rusa de Ucrania ha dejado un rastro de destrucción, millones de personas forzadas a abandonar sus casas y miles de vidas perdidas. En estos casi tres meses de ofensiva ordenada por Vladímir Putin, la población de todo el país se ha llevado la peor parte de una guerra sin final a la vista. Las bombas han caído con frecuencia sobre bloques de viviendas mientras escuelas, hospitales y otras infraestructuras civiles han sido destrozados.

En el siguiente mapa elaborado por elDiario.es a partir de los datos verificados por el medio de investigación Bellingcat se puede consultar la ubicación de más de 400 ataques que han provocado daños a la población civil. Los colegios y las zonas residenciales afectadas están coloreadas de amarillo, las áreas sanitarias en verde, y también se localizan algunos lugares industriales (azul) y militares (rojo).

Entre ellos figuran ataques que han dado la vuelta al mundo, como el bombardeo ruso contra la maternidad de Mariúpol o las decenas de víctimas en una estación de tren repleta de Kramatorsk. Para conocer los detalles como la localización o el tipo de arma, puede ampliar el mapa y pulsar sobre los diferentes puntos.

La información utilizada procede de una base de datos del grupo de investigación Forensic Architecture, y ha sido posteriormente verificada por Bellingcat. En el mapa se incluyen incidentes en los que cohetes o misiles impactaron en zonas civiles, en los que los ataques han causado la destrucción de infraestructuras civiles y en los que es visible la presencia de heridos civiles o cuerpos civiles inmóviles. Algunos detallan incidentes de extrema violencia, mientras que otros parecen mostrar las secuelas de ataques con proyectiles o tiroteos.

Los datos comenzaron a recopilarse el 24 de febrero, día en el que comenzó la invasión rusa de Ucrania. El mapa no es una lista exhaustiva de los daños a civiles en Ucrania, sino una representación de todos los incidentes que los periodistas de Bellingcat, que usan fuentes de código abierto, han podido recopilar y de los que han podido determinar la ubicación exacta. 

Los periodistas, especializados en investigación, comprueban la autenticidad, la manipulación básica y la ubicación de los datos recogidos, sobre incidentes que se han fotografiado, capturado en video o publicado en las redes sociales. Este nivel de verificación pretende indicar dónde se produjeron los incidentes, cuándo y dónde hay indicios visuales razonables de daño civil. Describen lo que es claramente visible, pero no hacen suposiciones sobre el número exacto de víctimas o qué parte del conflicto es responsable.

El Gobierno ruso ha insistido en negar que ataca a la población y en que trata de evitar el impacto en la infraestructura civil. Pero sus fuerzas armadas han bombardeado indiscriminadamente zonas pobladas, matando a civiles y destruyendo hospitales, colegios y otras instalaciones, acciones que, según han denunciado numerosas voces a nivel internacional, pueden constituir crímenes de guerra. Han usado reiteradamente municiones de racimo, que tienen un efecto de gran alcance, lo que las hace intrínsecamente imprecisas. También se ha documentado lo que parece ser el uso de armas con efectos indiscriminados por parte de las fuerzas armadas ucranianas en el este.

El mapa es complementario al trabajo de organizaciones como Amnistía Internacional o Human Rights Watch, que han documentado las tácticas de asedio, ataques indiscriminados, ejecuciones extrajudiciales y otras violaciones de derechos humanos por parte de las fuerzas rusas. La agencia Associated Press ha verificado pruebas de 239 posibles crímenes de guerra en Ucrania.

Desde el inicio de la invasión rusa, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha confirmado la muerte de al menos 3.573 civiles, con datos actualizados a 13 de mayo. La mayoría de estas muertes han sido causadas por el uso de armas explosivas, bombardeos de artillería pesada y sistemas de lanzamiento múltiple de misiles y ataques con misiles y aéreos. Entre las víctimas, al menos 241 eran menores de edad, como se ve en el siguiente gráfico.

Sin embargo, se da por hecho que las cifras reales son mayores porque hay zonas fuertemente atacadas como Mariúpol, donde el personal tiene dificultades para acceder y se cree que el número de muertos se cuenta por miles. La verdadera magnitud de las atrocidades aquí solo se conocerá con el tiempo. 

La mayoría de las víctimas mortales se atribuyen a las fuerzas armadas rusas y a los grupos armados afiliados, según la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y según han documentando extensamente organizaciones como Human Rights Watch y Amnistía Internacional y periodistas sobre el terreno, incluidas las de elDiario.es. Cerca del 97% de las muertes verificadas por la ONU se han registrado en territorio controlado por el Gobierno ucraniano. Alrededor del 3% han sido en zonas de las regiones de Donetsk y Lugansk controladas por grupos prorrusos donde es más difícil el acceso a la información sobre el terreno.

La invasión rusa de Ucrania ha dejado un rastro de destrucción, millones de personas forzadas a abandonar sus casas y miles de vidas perdidas. En estos casi tres meses de ofensiva ordenada por Vladímir Putin, la población de todo el país se ha llevado la peor parte de una guerra sin final a la vista. Las bombas han caído con frecuencia sobre bloques de viviendas mientras escuelas, hospitales y otras infraestructuras civiles han sido destrozados.

En el siguiente mapa elaborado por elDiario.es a partir de los datos verificados por el medio de investigación Bellingcat se puede consultar la ubicación de más de 400 ataques que han provocado daños a la población civil. Los colegios y las zonas residenciales afectadas están coloreadas de amarillo, las áreas sanitarias en verde, y también se localizan algunos lugares industriales (azul) y militares (rojo).

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