Los laboristas británicos aceptarían un ataque sin el respaldo de la ONU, pero piden más pruebas
El líder de la oposición británica, el laborista Ed Miliband, no descartó hoy apoyar en un futuro una intervención militar en Siria, pero exigió que se otorgue más tiempo a los inspectores de la ONU y se reúnan “pruebas convincentes”.
Aún así, en el caso de que Rusia y China impidan que la ONU de luz verde a la intervención, el líder laborista considera que el Reino Unido estaría legitimado si existieran pruebas del uso de armas químicas y si se determina que “no hay alternativa práctica al uso de la fuerza”.
Miliband criticó que la moción presentada hoy por el Gobierno en el Parlamento, que busca recabar apoyo para una “acción militar legal y proporcionada”, no haga referencia a “la necesidad de reunir pruebas convincentes contra el régimen sirio”.