Para Theresa May, el problema son los derechos humanos
La primera ministra británica ha apostado claramente por las consecuencias del atentado de Londres para ganar las elecciones del jueves y aumentar la mayoría conservadora en el Parlamento. Su discurso del día después del atentado fue el prólogo de su reacción ante una campaña que se les está haciendo muy larga a los tories. En un mitin del martes, Theresa May ha ido aún más lejos y ha colocado en el punto de mira a la legislación de derechos civiles.
“Me refiero a penas de prisión más largas para los condenados por delitos terroristas. Me refiero a facilitar que las autoridades puedan deportar a extranjeros sospechosos de terrorismo a sus países. Y me refiero a hacer más cosas para restringir la libertad de movimientos de sospechosos de terrorismo cuando tenemos pruebas de que son una amenaza, pero no pruebas suficientes para procesarlos en los tribunales. Y si nuestras leyes de derechos humanos se interponen en la forma de hacer esto, cambiaremos la ley para que se pueda hacer”.