Orbán mantiene el bloqueo al embargo al petróleo ruso ante las críticas del resto: “La UE es rehén de un Estado miembro”

Andrés Gil

Corresponsal en Bruselas —

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Hungría sigue bloqueando las sanciones al petróleo ruso. Dos semanas después de su anuncio por parte de la Comisión Europea, los 27 no pueden avanzar porque el Gobierno húngaro de Viktor Orbán no lo permite. Josep Borrell, Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, decía a la entrada de la reunión de los ministros de Exteriores de la UE: “Somos 27 y necesito convencer a los 27. Es una situación objetiva que algunos Estados miembros afrontan más dificultades porque son ​​más dependientes, porque no tienen salida al mar. Si entendemos la situación particular de algunos Estados miembros y todos hacemos un esfuerzo, se logrará presentar un frente unido contra Rusia. Mi rol no es culpar a nadie, sino tratar de construir consenso”.

Dimitri Kuleba, ministro de Exteriores ucraniano, presente en parte de la reunión, explicó a la salida: “Lo que he visto ha sido un claro apoyo abrumador para el sexto paquetes con el embargo petrolero. De hecho, no será una exageración decir que solo hay un país que continúa bloqueando la introducción del embargo al petróleo. La Unión Europea tendrá que averiguar cómo abordar las preocupaciones de este país y cómo hacerlo realidad. He visto un liderazgo claro en el Alto Representante Josep Borrell para lograrlo porque existe un entendimiento entre los Estados miembros de la UE de que lo que está en juego es la reputación de la propia Unión Europea y también su unidad”.

“Está claro lo que está pasando”, ha dicho Kuleba, “está claro quién está prolongando el problema. Pero el tiempo se acaba porque todos los días Rusia sigue ganando dinero e invirtiendo este dinero en la guerra. Pero no me corresponde a mí participar en una batalla con las autoridades húngaras. Este es el problema que la propia Unión Europea tiene que arreglar porque una asunto interno”.

El ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, ha afirmado al término de la reunión: “No ha habido avances, ha habido discusión global sobre Ucrania. Hay un apoyo importante pero todavía tenemos que seguir trabajando. No tengo miedo a que no se apruebe porque el apoyo es muy grande, hay reticencias pero se ha planteado de forma constructiva”.

Pero, de momento, ese consenso no hay manera de conseguirlo. Jeppe Sebastian Kofod, ministro danés de Exteriores, afirmaba sobre el bloqueo húngaro:“Puedes entender bien las preocupaciones que tiene Hungría. Pero, no es nada comparado con lo que los ucranianos están expuestos actualmente a la agresión rusa”.

El más duro ha sido el ministro de Exteriores de Lituana, Gabrielius Landsbergis: “La UE está siendo tomada como rehén por un Estado miembro que no puede encontrar la forma de ayudar. Una de las soluciones podría ser ayudar a Ucrania a desvincularse del petróleo y el gas rusos, porque el Estado miembro que no puede ayudarnos a encontrar un consenso depende del suministro de Ucrania. Si se detuviera el suministro proveniente de Ucrania, la cuestión de las sanciones se resolvería. Tenemos que estar de acuerdo, no podemos ser rehenes. La Comisión Europea ofreció soluciones, estábamos hablando de que la moratoria al embargo del petróleo terminaría el 31 de diciembre de 2024, dentro de dos años y medio. Todos esperaban que esto fuera suficiente. Y no puedo explicar por qué no los es. Las decisiones serán recordadas por la forma en que nos comportemos hoy”.

El ministro austriaco de Exteriores, Alexander Schallenberg, ha apuntado, por su parte a la Comisión Europea: “¿Fue prudente que la Comisión de la UE pusiera este paquete sobre la mesa sabiendo muy bien que países como Hungría no podrán aceptarlo? Creo que es necesario que nosotros, y esa sería mi opinión, discutamos algo como esto internamente y luego lo hagamos público cuando tengamos un acuerdo. Es comprensible que esto sea, por supuesto, difícil con estos problemas y también será más difícil con cada paquete de sanciones. La Comisión cometió un error”.

Annalena Baerbock, ministra alemana de Exteriores, explicaba: “Esto no es fácil. Hay diferentes desafíos para diferentes países, porque las dependencias también son muy diferentes. Y por eso los alemanes dijimos desde el principio que si das un paso como este, tienes que estar bien preparado, porque tiene que ser sostenible. Aquí decidimos sanciones, paquetes que, en caso de duda, tendrán que durar años. No solo nos enfrentamos a una brutal guerra de agresión, sino que nos enfrentamos al hecho de que tenemos razón al tomar medidas económicas, energéticas y políticas que nunca antes habíamos tomado, porque defendemos el derecho internacional, pero al mismo tiempo, por supuesto, teniendo una responsabilidad por nuestras sociedades, por nuestras economías. Y por eso solo podemos dar este paso de eliminar los combustibles fósiles de la energía rusa juntos en Europa. Y por eso es tan importante que no nos dejemos dividir ni un milímetro”.

Hungría sigue bloqueando las sanciones al petróleo ruso. Dos semanas después de su anuncio por parte de la Comisión Europea, los 27 no pueden avanzar porque el Gobierno húngaro de Viktor Orbán no lo permite. Josep Borrell, Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, decía a la entrada de la reunión de los ministros de Exteriores de la UE: “Somos 27 y necesito convencer a los 27. Es una situación objetiva que algunos Estados miembros afrontan más dificultades porque son ​​más dependientes, porque no tienen salida al mar. Si entendemos la situación particular de algunos Estados miembros y todos hacemos un esfuerzo, se logrará presentar un frente unido contra Rusia. Mi rol no es culpar a nadie, sino tratar de construir consenso”.

Dimitri Kuleba, ministro de Exteriores ucraniano, presente en parte de la reunión, explicó a la salida: “Lo que he visto ha sido un claro apoyo abrumador para el sexto paquetes con el embargo petrolero. De hecho, no será una exageración decir que solo hay un país que continúa bloqueando la introducción del embargo al petróleo. La Unión Europea tendrá que averiguar cómo abordar las preocupaciones de este país y cómo hacerlo realidad. He visto un liderazgo claro en el Alto Representante Josep Borrell para lograrlo porque existe un entendimiento entre los Estados miembros de la UE de que lo que está en juego es la reputación de la propia Unión Europea y también su unidad”.

“Está claro lo que está pasando”, ha dicho Kuleba, “está claro quién está prolongando el problema. Pero el tiempo se acaba porque todos los días Rusia sigue ganando dinero e invirtiendo este dinero en la guerra. Pero no me corresponde a mí participar en una batalla con las autoridades húngaras. Este es el problema que la propia Unión Europea tiene que arreglar porque una asunto interno”.

El ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, ha afirmado al término de la reunión: “No ha habido avances, ha habido discusión global sobre Ucrania. Hay un apoyo importante pero todavía tenemos que seguir trabajando. No tengo miedo a que no se apruebe porque el apoyo es muy grande, hay reticencias pero se ha planteado de forma constructiva”.

Pero, de momento, ese consenso no hay manera de conseguirlo. Jeppe Sebastian Kofod, ministro danés de Exteriores, afirmaba sobre el bloqueo húngaro:“Puedes entender bien las preocupaciones que tiene Hungría. Pero, no es nada comparado con lo que los ucranianos están expuestos actualmente a la agresión rusa”.

El más duro ha sido el ministro de Exteriores de Lituana, Gabrielius Landsbergis: “La UE está siendo tomada como rehén por un Estado miembro que no puede encontrar la forma de ayudar. Una de las soluciones podría ser ayudar a Ucrania a desvincularse del petróleo y el gas rusos, porque el Estado miembro que no puede ayudarnos a encontrar un consenso depende del suministro de Ucrania. Si se detuviera el suministro proveniente de Ucrania, la cuestión de las sanciones se resolvería. Tenemos que estar de acuerdo, no podemos ser rehenes. La Comisión Europea ofreció soluciones, estábamos hablando de que la moratoria al embargo del petróleo terminaría el 31 de diciembre de 2024, dentro de dos años y medio. Todos esperaban que esto fuera suficiente. Y no puedo explicar por qué no los es. Las decisiones serán recordadas por la forma en que nos comportemos hoy”.

El ministro austriaco de Exteriores, Alexander Schallenberg, ha apuntado, por su parte a la Comisión Europea: “¿Fue prudente que la Comisión de la UE pusiera este paquete sobre la mesa sabiendo muy bien que países como Hungría no podrán aceptarlo? Creo que es necesario que nosotros, y esa sería mi opinión, discutamos algo como esto internamente y luego lo hagamos público cuando tengamos un acuerdo. Es comprensible que esto sea, por supuesto, difícil con estos problemas y también será más difícil con cada paquete de sanciones. La Comisión cometió un error”.

Annalena Baerbock, ministra alemana de Exteriores, explicaba: “Esto no es fácil. Hay diferentes desafíos para diferentes países, porque las dependencias también son muy diferentes. Y por eso los alemanes dijimos desde el principio que si das un paso como este, tienes que estar bien preparado, porque tiene que ser sostenible. Aquí decidimos sanciones, paquetes que, en caso de duda, tendrán que durar años. No solo nos enfrentamos a una brutal guerra de agresión, sino que nos enfrentamos al hecho de que tenemos razón al tomar medidas económicas, energéticas y políticas que nunca antes habíamos tomado, porque defendemos el derecho internacional, pero al mismo tiempo, por supuesto, teniendo una responsabilidad por nuestras sociedades, por nuestras economías. Y por eso solo podemos dar este paso de eliminar los combustibles fósiles de la energía rusa juntos en Europa. Y por eso es tan importante que no nos dejemos dividir ni un milímetro”.

Hungría sigue bloqueando las sanciones al petróleo ruso. Dos semanas después de su anuncio por parte de la Comisión Europea, los 27 no pueden avanzar porque el Gobierno húngaro de Viktor Orbán no lo permite. Josep Borrell, Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, decía a la entrada de la reunión de los ministros de Exteriores de la UE: “Somos 27 y necesito convencer a los 27. Es una situación objetiva que algunos Estados miembros afrontan más dificultades porque son ​​más dependientes, porque no tienen salida al mar. Si entendemos la situación particular de algunos Estados miembros y todos hacemos un esfuerzo, se logrará presentar un frente unido contra Rusia. Mi rol no es culpar a nadie, sino tratar de construir consenso”.

Dimitri Kuleba, ministro de Exteriores ucraniano, presente en parte de la reunión, explicó a la salida: “Lo que he visto ha sido un claro apoyo abrumador para el sexto paquetes con el embargo petrolero. De hecho, no será una exageración decir que solo hay un país que continúa bloqueando la introducción del embargo al petróleo. La Unión Europea tendrá que averiguar cómo abordar las preocupaciones de este país y cómo hacerlo realidad. He visto un liderazgo claro en el Alto Representante Josep Borrell para lograrlo porque existe un entendimiento entre los Estados miembros de la UE de que lo que está en juego es la reputación de la propia Unión Europea y también su unidad”.