Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
El Gobierno de Ayuso no puede destinar directamente la venta del ático a ayudas
Cientos de menores migrantes siguen por las calles del Príncipe sin acogida
Opinión - 'Una frontera alquilada', por Alberto Garzón

The Guardian en español

El elefante en la habitación: Colombia ha elegido a un paquidermo como senador para denunciar la corrupción en el país

Luis Carlos Rúa reveló su identidad como el elefante blanco apenas tres días antes de las elecciones.

Tiago Rogero

5 de agosto de 2026 21:56 h

0

En la última sesión parlamentaria de Colombia, 102 senadores prestaron juramento. Fueron 32 mujeres, 69 hombres, y un elefante como de dibujos animados. Zigzagueando entre sus compañeros senadores, ellas y ellos con vestidos y trajes impecables, al peluche blanco y barrigón le costó un poco abrirse paso por el estrecho pasillo central de la sala de actos del Congreso para prestar juramento.

Pasar desapercibido nunca fue una opción para Luis Carlos Rúa, el nuevo senador de 34 años que hizo su campaña electoral sin descubrir, hasta tres días antes de las elecciones, que era él quien llevaba cinco años publicando vídeos en las redes con el disfraz del elefante blanco, el mismo término que se emplea en Colombia para las obras públicas infladas de precio, abandonadas o inútiles.

Las denuncias que Rúa hacía de esas obras en sus vídeos en redes lograron cientos de miles de visualizaciones y, en ocasiones, tuvieron consecuencias directas sobre su destino. Ahora, con el apoyo de unos 124.000 votantes, Rúa figura entre los senadores con más respaldo del país.

“El día de la toma de posesión fue espectacular porque en ninguna parte del mundo había ocurrido nunca algo parecido”, dijo Rúa, que durante la ceremonia de juramento solo se quitó la máscara en un par de ocasiones.

“Ningún senador había jurado el cargo de esa manera”, explicó vestido con traje de gala durante una videoconferencia desde los pasillos del Congreso. “Estoy a punto de entrar en una sesión plenaria, no llevo el disfraz porque es para ocasiones específicas y no todos los debates son tan importantes”.

Los orígenes del personaje de Rúa se remontan a 2019, cuando trabajaba para el ayuntamiento de la ciudad de Pereira, de casi medio millón de habitantes y a unos 330 kilómetros de Bogotá. Durante ese trabajo fue testigo de las presiones que ejercía la administración para que los empleados consiguieran votos para un determinado candidato. Rúa grabó una conversación y la filtró a los medios. “Tuve que marcharme de la ciudad porque recibí amenazas de muerte”, dijo.

Luis Carlos Rúa reveló su identidad como el elefante blanco apenas tres días antes de las elecciones.

Desde su nuevo hogar en Medellín, decidió continuar con la denuncia de irregularidades solo que de forma anónima. “Aquí en Colombia, si no haces las cosas como quieren los corruptos, no eres bienvenido”, explicó.

Encargó a un ilustrador que le dibujara el elefante y a una costurera que le confeccionara el disfraz, y en noviembre de 2021 publicó su primer vídeo disfrazado denunciando las obras de una carretera que había quedado sin terminar.

Desde entonces, ha publicado decenas de vídeos en los que se escucha una voz distorsionada hablar de puentes, colegios, túneles y hospitales. En algunos, puede verse al elefante blanco avanzando con dificultad por el barro, o el traje blanco manchándose mientras vadea aguas turbias (Rúa tiene otro traje de repuesto).

“Hace muchísimo calor dentro, pero hay que hacerlo de todos modos porque voy a lugares a los que el Estado no llega”, dijo Rúa, que solía financiar sus viajes trabajando como autónomo, vendiendo peluches del elefante blanco, y organizando campañas de micromecenazgo. Hasta que se dio cuenta de que no podría sostenerlo mucho más y se presentó a las elecciones para continuar su labor de supervisión con el sueldo de senador.

En diciembre anunció su candidatura sin descubrir quién era. “Revelar mi rostro solo tres días antes de las elecciones me dio tiempo suficiente para garantizar mi propia seguridad”, dijo. En casi todos los 1.100 municipios de Colombia hubo al menos una persona que votó por él.

En opinión del analista político Gabriel Cifuentes, la elección del elefante blanco es un reflejo de la creciente influencia que las redes ejercen sobre las elecciones y del “cansancio creciente con la política tradicional”. “La política se percibe como una actividad corrupta y, en ese sentido, activistas como él, sin vinculación con los partidos políticos, pueden atraer la atención de un público que usa cada vez más las redes como forma de estar conectado”, dijo.

Una de las intenciones de Rúa es aprobar una ley que obligue a los ayuntamientos a dotar presupuestos específicos para la reparación de baches. Llevaría el nombre de su padre, Darío Rúa, que en 2024 falleció a los 85 años tras caerse en una calle con baches.

El senador sostiene que votó en blanco en la segunda vuelta de las presidenciales en las que se presentaban el senador Iván Cepeda, de izquierdas, y el abogado millonario de extrema derecha Abelardo de la Espriella, que salió vencedor. “No soy de izquierdas, ni de derechas, ni de centro, soy independiente”, dijo Rúa.

Aun así, al nuevo senador ya lo han criticado por ayudar con su voto a aprobar la propuesta que hizo el presidente electo de la Espriella de trasladar la ceremonia de investidura del viernes a Cali, a unos 450 kilómetros de distancia de Bogotá, donde estaba originalmente programada. El Senado aprobó la propuesta con 58 votos a favor y 30 en contra.

Las críticas a Rúa tenían que ver con su mensaje de campaña, en contra de despilfarrar dinero público y aparentemente incoherente con el traslado de la investidura presidencial, con cientos de invitados y todo el personal, para una ceremonia de solo un día.

Rúa dijo que lo hizo para enviar “una señal de presencia del Estado a una región históricamente desatendida”. También, que la investidura costará menos que la del presidente de izquierdas Gustavo Petro en 2022, incluso con los costes del cambio de sede.

Rúa dijo que asistiría a la investidura del nuevo presidente disfrazado de elefante blanco. “Mi relación con él será básicamente de supervisión política; exactamente la misma que si hubiera ganado el otro candidato [Cepeda]”.

Traducción de Francisco de Zárate.

Etiquetas
stats