El informático que se lanzó a la costura y diseña moda con prendas recicladas
Las almazuelas que hacía su madre y que lucían en casa y en el negocio familiar han sido inspiración para que Eduardo Castillo haya creado la marca de ropa Hey! Dau. Estudió informática y programación, nada que ver con la moda, pero la costura le empezó a llamar la atención. Empezó a aprender con tutoriales de YouTube y en la Universidad Popular de Logroño y la idea se empezó a fraguar a fuego lento y sin prisa, uno de los valores de la marca.
“Vi gente de mi edad en Bilbao, de Logroño que empezaban a hacer proyectos interesantes con la ropa y pensé que yo también podía”, cuenta Eduardo Castillo, que reconoce que le costaba dar ese paso “por miedo al que van a pensar”. En octubre de 2024 lanzó sus primeros diseños, sin olvidarse de la programación que estudiaba. “Mi TFG consistió en programar un juego con ropa que yo creaba uniendo así la informática con el diseño”.
Pero sobre todo, Hey! Dau une el diseño de moda con el recicleje. El joven diseñador veía que la ropa que ya no se ponía o las telas que se iban a tiras podían transformarse y tener una nueva vida. Aunque reconoce que al principio solo eran ideas y “no tenía ni idea de costura”, empezó a aprender y a tomar clases hasta conseguir sus primeros diseños con camisetas viejas. Después también se ha servido de prendas del mercadillo de segunda mano de La Puerta Gotika, donde también participa en clases de costura.
¿Y cómo definiría el proyecto? “Es un poco lo que me viene a la cabeza. Es yo mismo”. En tiempos de consumo rápido, también en la moda, Eduardo Castillo pone en valor la artesanía. “Para mí es importante que todo se hace a mano, sin prisa. Ahora es muy común hacer diseños y estamparlos en prendas, pero lo mío es otra cosa, quiero poner más enfásis en la costura”. Las ideas no paran de llenar la cabeza de castillo, que ahora piensa en investigar con nuevos materiales, como resinas para hacer pendientes, aunque reitera: “Tranquilamente, aprendiendo y haciéndolo yo”.
Entre los diseños de Hey! Dau, Castillo ha transformado en bolsos vaqueros que por una rotura iban a ser para tirar o también ha hechos bolsos a partir de una americana. “A veces he usado sábanas, que igual son viejas para uso, pero que dan muchos metros de tela con los que se pueden hacer muchas cosas”, explica el diseñador con entusiasmo. También le gusta hacer colaboraciones con otras personas y recuerda por ejemplo que cosió un bolso que luego pintó una artista de Bilbao.
Ahora Hey! Dau trabaja para darse a conocer participando, sobre todo, en mercadillos en La Rioja. El último el Pop Up de La Gota de Leche de Logroño que busca precisamente mostrar iniciativas emprendedoras de la juventud. Se nota que la costura y el diseño son una pasión para este joven de Ábalos, desde donde también le llega mucha inspiración: “la gente es súper artista, una señora me ayudó mucho al principio con la costura”. Eduardo Castillo sabe que es difícil, sobre todo por no tener formación en ello, pero le “encantaría” dedicarse a esta marca que ha creado. “Es lo que más me gusta”, dice el informático que quiere coser y dejar su sello en la moda.
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