Cabras que protegen el monte de los incendios y refuerzan la única denominación de origen de queso de La Rioja
Limpiar los montes para protegerlos de los incendios, abastecer el punto lácteo de queso camerano y, sobre todo, demostrar que, “aunque con mucho sacrificio”, se puede vivir de la ganadería y que sirva de ejemplo. Son los objetivos que tiene Raquel Sáenz para el proyecto piloto que ha impulsado este año y que quiere conseguir con un rebaño de unas 120 cabras, que ya se están instalando en la aldea de Vadillos, en San Román de Cameros. Bajo el nombre “Rebaños de fuego: queso y prevención de incendios con cabras en el Camero Viejo”, ha sido seleccionado este año en la línea de ayudas de proyectos piloto y emblemáticos para la dinamización del medio rural y ante el reto demográfico y la despoblación del Gobierno de La Rioja y ya se ha puesto en marcha.
La idea surgió viendo la ola de incendios que arrasó los montes el verano pasado. En casa de Raquel, empezaron a plantear soluciones para mejorar la limpieza del terreno y prevenir, por tanto, los fuegos. Con los conocimientos de su hermana como ingeniera de montes y la experiencia de su casa, que siempre tuvo cabras en la explotación familiar, surgió esta idea: trasladar un rebaño caprino a un monte en el camero viejo para que los animales limpien el suelo y obtener leche con la que abastecer el punto lácteo de Jalón de Cameros para obtener después el queso camerano con Denominación de Origen Protegida.
“El animal que más limpia el monte es la cabra. Tiene ese morro fino con el que puede llegar a comerse los brotes de alfalfa, aulaga y no deja que la mata se desarrolla”, explica sobre la elección del animal Raquel Sáenz, una ganadera que se ha dedicado siempre al vacuno, pero que conoce bien las cabras porque sí las había en la explotación familiar. “Desde que tengo ocho años las ordeño y he vivido con ellas, es el animal que más me gusta, el que más limpia el monte, pero también el más delicado en cuanto a adaptación y de enfermedades”.
Las complicaciones que tienen estos animales dificultó encontrar cabras para este proyecto. Primero, porque tenía que ser un rebaño completo, ya que, como explica Raquel Sáenz, revolver ejemplares de diferentes rebaños puede facilitar las enfermedades porque “son animales que se pegan mucho”. Y después, el clima. Este rebaño de fuego se iba a asentar en el Camero Viejo y tenían que ser cabras de monte, acostumbradas al frío. “Hay muchas cabras en el sur, en Andalucía o Extremadura, pero si traemos una cabra del sur aquí a la sierra, probablemente no se adaptaría igual de bien”, explica. Finalmente, compraron el rebaño a una explotación de Soria que había cerrado.
Cuando presentaron el proyecto en septiembre, Raquel Sáenz no tenía claro en que zona del Camero Viejo asentaría su rebaño de fuego. “Buscábamos una zona donde ya estaría la mata muy cerrada, donde no habría ganado caprino”, señala. Así, encontraron una zona en Vadillos, donde han instalado una nave y hay mucha mata y no hay otros rebaños de cabras. Sabe que todo no lo podrán hacer los animales y necesitarán ayuda de maquinaria, “pero con un ganado caprino las hierbas no crecerán tanto y el monte tardará mucho más en taparse”. Y confirma con su experiencia: “Lleva un tiempo, no es de un día para otro. Pero eso es así”.
En Vadillos ha empezado a desarrollar su proyecto, que ha comenzado el traslado de los animales, en un proceso cuidadoso y paulatino, para facilitar su adaptación. “Salen de una explotación y ahora les hablan con distinta voz, les llaman de distinta manera... Les abrimos la puerta a un territorio que no conocen, que tienen que ubicarse donde tienen su nave, donde tienen que venir a comer, donde pueden pastar, donde pueden beber el agua, todo eso hay que enseñárselo”.
Además de proteger el monte de los incendios, el objetivo también es hacer queso camerano, el único con denominación de origen de La Rioja. La leche que produzcan estas cabras servirá para abastecer el punto lácteo de la denominación. “Cuando pasemos las inspecciones, el Gobierno nos visite, pasemos toda la burocracia necesaria, la leche irá al punto lácteo”. Actualmente, cinco ganaderos dejan la leche para que Lácteos Martínez produzca su queso. “Nos preocupa que los ganaderos se vayan jubilando y hay que asegurar que se mantenga”, dice Raquel Sáenz, que pone en valor el queso camerano.
Pero sin duda el corazón de Rebaños de fuego es su vocación de ejemplo. Raquel Sáenz confía en que este proyecto piloto en Vadillos sea solo la primera piedra de una estrategia más amplia. “Yo voy a poner todo mi empeño y toda la gente que tengo alrededor para que esto siga adelante y yo creo que puede ser bueno”, confía esta ganadera, que reivindica también con ello que “se pueda vivir de la ganadería, aunque con mucho sacrificio”. Raquel Sáenz confía en que el proyecto piloto “dé sus buenos frutos para el otoño o para la primavera que viene” y que pueda servir de ejemplo. “Ojalá alguien pueda copiar y quedarse con él y llevarlo a otro sitio en Cameros y en La Rioja. Sería mi reto, es lo que busco”.
*Contenido patrocinado por el Gobierno de La Rioja
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