La Justicia confirma 11 años de cárcel para un párroco de Vallecas por violar a una feligresa
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha confirmado la condena de 11 años de prisión impuesta al antiguo párroco de San Pedro Regalado en Vallecas por violar varias veces a una feligresa. Los jueces avalan la versión de la víctima, una mujer recién llegada de Colombia que acudió a la parroquia buscando ayuda para comer, frente al recurso del religioso, que apuntaba a un inexistente complot de varias mujeres contra él. Su condena de agresión se suma a otras acusaciones de mujeres migrantes vulnerables que relataron al tribunal cómo hizo insinuaciones o acercamientos sexuales aprovechando su posición como líder espiritual de la comunidad.
Wooby Oreste J.O nació en Puerto Príncipe (Haití) en 1970. Hijo de un político local, viajó por República Dominicana y Roma antes de recalar en Madrid a mediados de la década de los noventa para formarse como sacerdote. Sirvió sus dos primeros años en Torrelodones y tras un lustro en Venezuela y el sur de Francia volvió a la capital de España: Barajas, San Agustín de Guadalix, Buitrago de Lozoya hasta, finalmente, convertirse en el párroco de San Pedro Regalado y San José de Calasanz en Puente de Vallecas en 2018.
Su labor en esta parroquia donde Cáritas atiende a decenas de personas en estado de máxima necesidad adquirió notoriedad pública durante la pandemia, cuando el alcalde José Luis Martínez-Almeida acudió a participar en el reparto de alimentos y ayudas acompañado de un concejal y bomberos. Según la Justicia, por aquel entonces el 'padre Wooby' llevaba varios meses haciendo insinuaciones sexuales a feligresas que habían acudido a la parroquia buscando ayuda o incluso a voluntarias de Cáritas.
Sus dos primeros acercamientos tuvieron lugar entre los primeros meses de 2020 y el verano de 2021 y los tribunales entendieron que no fueron delictivas. Primero insinuó a una mujer, que con dos niños pequeños había acudido a su parroquia a pedir comida, que debía dejar a su marido para obtener ayuda. También llegó a poner la mano en la pierna a otra mujer a la que “cortejaba”, según los jueces, con “dinero y viajes”.
El caso que le ha costado 11 años de cárcel, ahora confirmados por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, tuvo lugar en 2022. Una mujer recién llegada de Colombia sin familia ni conocidos ni trabajo acudió a San Pedro Regalado y San José de Calasanz para pedir ayuda y subsistir, encontrándose con la oferta de Wooby Oreste. Podía usar la vivienda pegada a la suya propia dentro de la parroquia a cambio de limpiarla. Después de unas primeras insinuaciones –dijo que “a pesar de ser sacerdote me gustan las mujeres”– llegaron las violaciones. El párroco entró varias veces en la vivienda de la víctima usando sus llaves y, además de violencia, usó amenazas: “No puedes contarlo, es un escándalo, te pego un tiro y después me lo pego yo”.
La víctima intentó buscar trabajo para poder salir de la parroquia y terminó compartiendo un piso de dos habitaciones con otras diez personas más, donde según los jueces pasó “muchas penalidades” de “frío, enfermedad y hambre”. Las primeras pesquisas surgieron de forma interna en la Iglesia cuando varias voluntarias de Cáritas empezaron a recopilar testimonios de mujeres afectadas, pero la investigación judicial arrancó a finales de ese mismo año, cuando la víctima de violación acudió a la Unidad de Familia y Mujer (UFAM) de la Policía Nacional para relatar los hechos. Fue capaz de detallar hasta el color de las sábanas de la cama donde todo había ocurrido.
Once años de cárcel
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid, en una sentencia que ha podido examinar elDiario.es, ha confirmado la condena que le impuso la Audiencia Provincial: 11 años de prisión por un delito continuado de agresión sexual que también acarrea una década de libertad vigilada, una orden de alejamiento de la víctima y una indemnización de 40.000 euros. Los jueces rechazan los argumentos de defensa que ya esgrimió durante el juicio celebrado a principios de este año: que no hay pruebas de peso contra él y que todo procede de un complot de varias voluntarias de Cáritas contra él.
La sentencia constata la “falta de rencor” de su víctima contra él, que llegó incluso a participar en una romería en la que él también estaba después de los hechos. Su testimonio, que “se mantuvo constante” a lo largo de cuatro años de proceso judicial ante diferentes instancias, estaba además corroborado por el de otras personas, voluntarias de Cáritas y feligresas, que conocieron los hechos o vivieron situaciones que finalmente fueron denunciadas aunque se le exonerara de la mayoría porque “se retiró” o “no insistió” cuando las mujeres se lo exigieron.
El padre Wooby Oreste J.O fue expulsado de Puente de Vallecas por el Arzobispado en 2024, cuando la investigación judicial llevaba más de un año en marcha y había sido procesado. Pero según ha explicado el mismo, por ejemplo, en esta entrevista de agosto de 2025, su actividad ha seguido. Primero como representante de “un consorcio de partidos políticos” de Haití y también al frente de una fundación destinada a facilitar la integración de jóvenes haitianos, sobre todo en España. Fue presentada a finales del pasado mes de marzo, menos de un mes antes de recibir la condena.
Los jueces del Tribunal Superior y la Audiencia Provincial han sido contundentes al hablar de lo que hizo dentro de la parroquia que dirigió durante años en Vallecas. “Se aprovechaba de mujeres necesitadas de ayuda”. La sentencia todavía no es firme y la defensa del sacerdote, según fuentes del caso, ha anunciado su intención de llevar el asunto en casación ante el Tribunal Supremo. Por el momento su condena no se ha ejecutado y aún no ha pasado por la cárcel.
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