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Opinión - 'En la España de hoy...', por Esther Palomera

Los autobuses de la prometida línea “100% eléctrica” en Pamplona funcionan a base de diésel por las continuas averías

Autobús Vectia en Pamplona realizando la Línea 9

Fushan Equiza

Pamplona —

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Conductores de los autobuses urbanos de Pamplona y su comarca, conocidos como 'villavesas', se quejan de que los vehículos que deberían cubrir la “primera línea 100% eléctrica del Transporte Urbano Comarcal” de la ciudad (proyecto cuyo presupuesto fue de 3.105.000 euros) “han dado problemas desde el primer día”. “En siete años no han tenido más que averías, primero en la dirección y los frenos y después en el sistema de electrificación” señalan los trabajadores, que también denuncian que “la empresa [Moventis/TCC, la concesionaria] lo sabe”, pero no cumple con el mantenimiento. De los seis autobuses de la marca Vectia asignados a este recorrido “solo suelen circular dos”.

De una flota de 169 autobuses urbanos, 10 de ellos son de la marca Vectia y seis de ellos necesitan un pantógrafo de la misma marca para su carga eléctrica. Según los conductores, estos modelos “dan problemas todos los días” y solo están activos en ruta “dos vehículos de los seis establecidos” porque el resto están en el taller. “Más del 50% de los días no están activos”, afirma un conductor del recorrido que une la estación de Adif/Renfe en Pamplona y la Universidad Pública de Navarra (UPNA). A su juicio, “dentro de la propia empresa [Moventis] han reconocido que [la compra de los Vectia] había sido un error gordísimo”.

“En su momento, daban los mismos problemas que a los de Vitoria. Se paraba de repente, la dirección se quedaba muy dura y frenaba muy poco”, describe un conductor, aunque aclara que “desde hace dos años” no se ha vuelto a repetir este tipo de problemas, “al menos en Pamplona”, pero sí que han detectado “otra serie de fallos día sí y día también”. Algunos de ellos son “la suspensión”, que “pierde aire”, explica un trabajador. También ha descrito que los autobuses tienen problemas en las cuestas: “Si te paras, luego el autobús no remonta bien. Se te va un metro para atrás, aunque vayas con el acelerador a fondo. Como haya un coche que se te haya pegado un poco, le metes un castañazo”.

Los autobuses Vectia, a pesar de haber sido adquiridos con el fin de crear “la línea [100%] eléctrica con más vehículos a nivel nacional”, tal y como lo promocionaba la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona en un comunicado de inauguración de los vehículos e infraestructura, han acabado registrando problemas en el funcionamiento del sistema eléctrico y sobrecalentamiento de las baterías por falta de agua refrigerante, que “hacía que se te parase en medio de la calle y tuvieran que venir” los trabajadores de mantenimiento al lugar de la avería “a echarle agua”.

Según los conductores, tampoco cargan correctamente y, por eso, “no pueden ir en modo eléctrico” y “van todo el tiempo consumiendo gasóleo”. Al tratarse de vehículos “híbridos enchufables, si no tienen carga eléctrica suficiente, tiran del motor de combustión”. “No me quiero imaginar la cantidad de diésel que se acabarán gastando”, se pregunta un conductor de los autobuses que prometían convertir la ruta pamplonesa en ejemplo de sostenibilidad. De hecho, aseguran que el funcionamiento en eléctrico es “excepcional”.

Según los trabajadores del Transporte Urbano Comarcal de Pamplona consultados, este problema con las baterías también ha provocado que algunos Vectia “se hayan incendiado”. “Hay compañeros que no quieren saber nada de la línea 9, solo por no conducir esos autobuses”. “Ésa es la imagen que tienen estos vehículos dentro de la plantilla”, explica uno de ellos. Estas 'villavesas' tienen entre 200.000 y 250.000 kilómetros, una cifra “ridícula para un autobús urbano”, cuando “lo normal para esa edad es que tengan tranquilamente 500.000 o 600.000”, afirman los conductores, pero “han estado parados muchísimo tiempo”. En Vitoria, los Vectia son también los que menos kilómetros anuales recorren.

Pantógrafo de la línea 9, frente a la estación de tren de Pamplona

Según los datos públicos de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, los primeros vehículos se incorporaron en julio de 2015, cuando se adquirieron cuatro autobuses híbridos. En julio de 2016 se compraron otros dos y, tras realizarse un “balance positivo” del primer año de funcionamiento y “confirmarse las expectativas de reducción de consumos”, aunque los propios trabajadores han afirmado que daban “problemas desde el principio”, en octubre de ese mismo año se incorporaron tres nuevos autobuses híbridos a la flota.

En junio de 2018 el Gobierno de Navarra anunciaba que en el primer trimestre de 2019 la línea 9 (Adif/Renfe-UPNA) sería “íntegramente operada por autobuses 100% eléctricos”, lo que implicaba “adquisición de seis autobuses 100% eléctricos y la implantación de dos postes pantógrafos en las cabeceras de la línea”. Estos pantógrafos, según la misma nota de prensa, estarían subvencionados por el Departamento de Desarrollo Económico, a través de la Dirección General de Industria, Energía e Innovación, “con 200.000 euros”. Según el anuncio de la licitación, la compra de los seis autobuses y la instalación de los pantógrafos para su carga ascendía a un presupuesto de 3.105.000 euros. Todos los autobuses Vectia que quedan en la flota están asignados en la actualidad a la línea 9 (Universidad Pública de Navarra-Renfe, Renfe-Universidad Pública de Navarra), que posee en sus cabeceras sendos pantógrafos al ser la única marca que se carga de esta forma. Ya que el resto de marcas y modelos eléctricos o híbridos enchufables “se cargan en las cocheras”. Según los conductores, las torres de carga de los Vectia “un día funcionan y cincuenta no”. Y añaden que, recién adquiridos, estos autobuses “cargaban más o menos en cinco o seis minutos” y ahora, seis años después, “tardan el triple o directamente no funcionan”. “Fue una inversión tirada a la basura”, dicen.

Copias de las incidencias de los autobuses Vectia

“Vectia ha sido la peor marca con diferencia, y eso que cada marca tiene sus cosas, pero esos autobuses han dado muchos más problemas que otros modelos”, afirma con rotundidad un conductor experimentado, que también denuncia que gran parte del problema es la falta de mantenimiento, tanto en los puntos de carga como de los vehículos. “En su momento nos llegaron a decir que no arreglaban los pantógrafos porque la empresa TCC [adjudicataria del servicio] no pagaba a la empresa de mantenimiento del taller”. Respecto a los propios autobuses, “lo que hacen son arreglos puntuales y se limitan a cambiar lo que se rompe”, describe otro trabajador, que denuncia que, en vez de revisar todo el sistema de los vehículos, se limitan a “hacer chapuzas”.

La empresa Moventis, preguntada por el asunto, ha asegurado que se realizan “puntualmente todas las revisiones, así como sus inspecciones reglamentarias” de todos los pantógrafos. “Por otra parte, cuando existe una avería, vienen de CAF [Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles, empresa a la que pertenecía Vectia] para su reparación”, afirman. Respecto a los propios autobuses, Moventis asegura que “la problemática” con la marca, refiriéndose a “la reparación de averías en comparación al resto de la flota”, es que “al ser una firma que ya no está en fabricación, se dilatan más de lo habitual los tiempos de paralización del vehículo hasta el suministro de materiales”. Este medio contactó con CAF por los vehículos y su relación con Moventis, pero la empresa respondió que no desea “realizar ninguna declaración sobre este asunto relacionado con los autobuses de Vectia”.

Por otra parte, los conductores recalcan que “el mantenimiento en general es escasísimo” y ha sido “uno de los grandes motivos” por el que han convocado las pasadas huelgas. Acusan a la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona de no brindar los medios suficientes. “Se desconvocó la huelga porque Mancomunidad se comprometió a hacer un seguimiento del mantenimiento de los autobuses, pero no lo está haciendo”. Además, los trabajadores han querido hacer hincapié en que “la inseguridad de los autobuses no es solo en los Vectia”, sino que hay más vehículos que “no deberían estar andando, pero lo hacen porque no hay flota” denuncian.

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