Chivite reclama una migración “ordenada” y “segura” con derechos pero también “obligaciones”
La presidenta de Navarra, la socialista María Chivite, va camino de cumplir ocho años al frente del Gobierno foral. Y este jueves ha pronunciado el que será el último discurso del debate sobre el Estado de la Comunidad de la legislatura, que finalizará en marzo con la disolución del Parlamento. Durante más de una hora ha hecho balance de estos últimos cuatro años al frente del Gobierno navarro, el que ha sido su segundo mandato consecutivo.
Chivite ha presumido de ser, a su juicio, la presidenta “que más ha hecho por ampliar” el autogobierno de Navarra, en referencia a algunas de las transferencias logradas durante su etapa al frente de la presidencia, como es la de tráfico. “En estas dos legislaturas hemos avanzado más que en veinte años”, se ha felicitado.
Durante su discurso, íntegramente en castellano, Chivite ha repasado los principales retos a los que se ha enfrentado cada una de las 13 consejerías de su Ejecutivo y ha apuntado cuáles serán los objetivos a alcanzar en los meses que restan de legislatura. Como principales prioridades ha destacado el acceso a la vivienda, tratar de frenar el incremento de los precios, la mejora de la sanidad pública y la convivencia.
Chivite, que el año pasado situó a Navarra como “baluarte” progresista, ha vuelto a recordar este año el contexto internacional con “el auge de fuerzas antidemocráticas y antieuropeas”. “Allí donde gobierna o condiciona gobiernos la ultraderecha, avanza la división, la exclusión, el recorte de derechos y la deshumanización. Frente a ese retroceso, defendemos una democracia que se demuestra útil en la vida de la gente”, ha solemnizado.
No obstante, la presidenta navarra se ha centrado en uno de los episodios recientes, la crisis humanitaria en Ceuta. Ha reclamado una migración “ordenada” y “segura” con derechos pero también obligaciones. “Integrar significa aprender las lenguas, acceder a la formación y al empleo, conocer los derechos y cumplir las obligaciones”, ha aseverado.
Pero ha apostillado: “Criminalizar a quien migra alimenta el miedo y debilita la democracia. Nosotros elegimos otro camino: firmeza en las reglas, humanidad en el trato y políticas que hagan posible la convivencia”. Navarra ha sido la única comunidad que ha acogido a niñas migrantes procedentes de Ceuta merced a un acuerdo bilateral con la ciudad autónoma tras el bloqueo de las comunidades gobernadas por el PP para su reparto. “Mientras algunos agitan el odio, nosotros trabajamos para que una persona migrante pueda formarse, trabajar, contribuir y sentirse parte de Navarra”, les ha reprochado.
La presidenta tampoco ha “obviado” a Belate, la obra que ha generado varias crisis de gobierno con sus socios de Geroa Bai y Contigo/Zurekin. Tras haber sido adjudicada por 76 millones a la UTE de Acciona, Osés y Servinabar, la mercantil del empresario vasco Antxon Alonso y de la que aparentemente era copartícipe al 15% el exdirigente socialista Santos Cerdán, el Ejecutivo de Chivite ha decidido romper el contrato y volver a sacarlo a licitación. El detonante, un sobrecoste de 8,3 millones de euros que, tras haber sido autorizado por el director general de Obras Públicas, fue tumbado por la Intervención General.
Chivite ha remarcado la “importancia” de desdoblar el túnel situado en la N-121-A, la carretera que une Pamplona con Francia a través de Irún, pero también la de hacerlo “desde la legalidad y la transparencia”. Ha asegurado que el túnel “se va a terminar” y ha acusado a los gobiernos que la precedieron de “inacción” con una obra bajo la lupa de Europa, que amenazó a Navarra “con una multa millonaria” por no acometerla en plazo.
Con todo, la presidenta no ha interpelado a sus socios de gobierno y únicamente se ha referido de pasada a otros temas que han generado tensión en el seno del Ejecutivo, como es el caso de los conciertos educativos, cuando apenas restan unos meses para la celebración de unos nuevos comicios forales y municipales. Pero sí les ha reclamado acuerdos “con convicciones y con hechos” para volver a “merecer la confianza de la ciudadanía”.
Chivite también ha reservado un espacio para anuncios, como una propuesta fiscal “ambiciosa” o un plan de inversiones, al margen de los presupuestos, de 600 millones de euros “que se materializarán en infraestructuras y actuaciones concretas”.
El pleno, como es costumbre, ha levantado cierta expectación. Hasta cuatro emisoras de radio han montado 'sets' especiales para retransmitir la sesión en directo y, desde primera hora, los palcos y pasillos se han llenado de invitados. En la Cámara han coincidido desde la presidenta de UPN, Cristina Ibarrola, hasta su homólogo en el PNV, Aitor Esteban. También ha acudido la recientemente nombrada candidata a la presidencia navarra por Geroa Bai, Uxue Barkos, actualmente senadora autonómica, el alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, de EH Bildu, o el de Tudela, Alejandro Toquero, de UPN, entre otros.
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