Podemos se abre a negociar el traspaso de competencias migratorias a Catalunya tras lograr desbloquear la regularización

Alberto Ortiz

27 de enero de 2026 11:00 h

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Podemos se abre a negociar el traspaso de competencias de inmigración a Catalunya después de haber pactado con el Gobierno una regularización extraordinaria de migrantes, que afectará según los cálculos de los movimientos sociales a más de medio millón de personas. La 'número dos' del partido, Irene Montero, ha asegurado este martes que esa medida era uno de los requisitos previos para sentarse a hablar sobre la proposición de ley que impulsaron Junts y el Partido Socialista.

“Nosotras siempre hemos estado dispuestas a negociar un texto para que no tenga ningún contenido racista y siempre dijimos que antes de hablar de competencias había que hablar de derechos”, ha dicho Montero este martes en una entrevista en Ser Catalunya, preguntada por el traspaso de competencias de inmigración a Catalunya, una de las principales obsesiones de Junts durante toda la legislatura.

El partido de Carles Puigdemont arrancó al PSOE el compromiso de ese traspaso al comienzo de la legislatura, pero cuando el debate llegó al Pleno este otoño los cuatro diputados de Podemos tumbaron la medida. En aquel momento, hablaron de una ley con contenido “racista” y ya pusieron sobre la mesa la regularización extraordinaria de migrantes como requisito para sentarse hablar de cualquier otra cosa relacionada con este asunto.

Montero ha reconocido este martes que han pactado algo con el PSOE a cambio de la regularización que anunciaron el lunes, pero ha insistido en que no puede desvelar el contenido por petición expresa de los socialistas. No obstante, preguntada por las competencias de inmigración, la eurodiputada ha reconocido que esta medida era “uno de los elementos fundamentales” para que cualquier traspaso “no refuerce el racismo” y la “violencia institucional” contra las personas migrantes.

Según la dirigente de Podemos, no es el único requisito que negociarán llegado el momento, pero sí un primer paso que habilita a que el partido se siente a negociar una ley que es clave para la continuidad de la legislatura. Junts rompió las relaciones con el Gobierno por tres razones: la falta de ejecución de la amnistía en los juzgados, el bloqueo de las lenguas oficiales en la Unión Europea y la falta de avances en este traspaso de competencias. Si finalmente este asunto avanza, los socialistas habrán empezado a desbloquear la relación con los independentistas catalanes de cara al futuro de la legislatura.

Lo que sí ha garantizado Montero es que esta negociación sobre la regularización no tiene nada que ver con su apoyo a los Presupuestos Generales del Estado y ha asegurado que para esas conversaciones su partido mantiene las condiciones que expuso hace un año y que refrendaron los inscritos: romper relaciones con Israel, bajar los alquileres por ley, ilegalizar a organizaciones como Desokupa y no incrementar un solo euro de gasto militar a través de esas cuentas públicas. “Son dos negociaciones completamente diferentes. Y el PSOE sabe que si no baja alquileres por ley y deja de gastar en armas no va a contar con nuestros votos”, ha reafirmado.

“Hemos conseguido lo que el PSOE no quería hacer. Es una seña de identidad de Podemos. Cuando se aguanta un chaparrón y se resiste, eso te habilita para negociar lo que no podía ser negociado”, ha defendido este martes la candidata del partido a las próximas elecciones.

Según ha dicho, más que “recoser” las relaciones con el Gobierno esta negociación “demuestra que esta es la relación con el PSOE que permite avanzar en derechos”. “Se nos ha criticado que vamos demasiado lejos. Lo que demuestra esto es que el método Podemos funciona. Combinar el ser claras y firmes con una estrategia negociadora.