Los retos que afronta Justicia, un Ministerio incendiado en manos de una fiscal combativa
Cuando uno pregunta si dirigir el Ministerio de Justicia genera más dolores de cabeza que satisfacciones, la respuesta más habitual es que es un puesto donde hay que esforzarse para meter la pata. Apenas se maneja presupuesto y las competencias son limitadas porque muchas están transferidas a las comunidades autónomas. A pesar de ello, la nueva ministra, Dolores Delgado, asume la cartera después de que su antecesor haya sido reprobado por el Congreso y todas las asociaciones judiciales hayan reclamado al unísono su dimisión.
Rafael Catalá ha vivido cuatro años como ministro de Justicia encadenando polémicas. No ha renunciado a dejar su sello en su último día: fue el único que no estuvo presente durante el discurso de su sucesora. El maletín se lo entregó en un acto privado, pero se ausentó de la parte pública del protocolo con la excusa de que tenía un acto en Cuenca.