De Vistalegre 1 a Vistalegre 2: la quiebra del núcleo irradiador
Democracia frente a eficacia; y la toma de los cielos por asalto, no por consenso. Fueron los mantras de aquel primer Vistalegre, una asamblea constituyente que dibujó una organización como “maquinaria de guerra electoral” en un partido aficionado a las metáforas.
Aquellos días de octubre de 2014 se sentaban juntos Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero, Íñigo Errejón, Carolina Bescansa y Luis Alegre, además de Tania González. En estos días de octubre de 2017, aquel núcleo irradiador, aquel equipo promotor ha ido desgajándose, hasta el punto de que lo que ahora están decidiendo los inscritos de Podemos es entre dos modelos: el de Pablo Iglesias y el de su segundo en el partido hasta ahora, Íñigo Errejón, quien acuñó aquella expresión en Twitter.