El jefe de Anticorrupción ordenó paralizar registros en la operación contra González
El pasado martes, en vísperas de que la Audiencia Nacional lanzase la operación Lezo para detener al expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, y a otras 11 personas dentro de una redada contra la corrupción en el Canal de Isabel II, se produjo una situación insólita en la Fiscalía Anticorrupción.
Según ha adelantado la cadena Ser, el recién nombrado fiscal jefe de esta unidad especial, Manuel Moix, intentó frenar varios de los registros previstos por el magistrado de la Audiencia Nacional Eloy Velasco que coordinaba el operativo y dos miembros de Anticorrupción pidieron a su superior que esas órdenes verbales las entregase por escrito. Con el papel en la mano, los miembros del ministerio público invocaron entonces el artículo 27 de su estatuto, que les faculta, si no están de acuerdo con el mandato de un superior, a someterlo a votación dentro de la junta de fiscales.