OPINIÓN | El mártir del NO
La dimisión de Pedro Sánchez tiene una cruda traducción. Los que mandan sin ser electos no están dispuestos a perder nunca. Si para ello tienen que usar incluso a socialistas bienintencionados que se consideraban enemigos políticos de Sánchez no tienen reparos. Sánchez ha muerto por el NO. Sin el NO a Rajoy no se hubiera desatado in extremis una situación enloquecida que ha fracturado al PSOE y lo ha dejado en una situación imposible frente a los electores.
La hoja de ruta de los que lleguen es clara. Primero van a construir el relato para abstenerse y dejar que gobierne Rajoy. Luego confían en tener cuatro años en la oposición para rehacerse y lograr llegar a las próximas elecciones con la posibilidad de revivir el bipartidismo. Eso es lo que venden y lo que les han vendido. Siguen sin darse cuenta de que todo ha cambiado. Ni el votante ni el militante ni el panorama político ni el país son ya como piensan.