Sánchez calma en sus llamadas a la patronal y los sindicatos sobre su papel en la subida del SMI
En estos días de negociaciones políticas para lograr un Gobierno, el salario mínimo en 2020 se había convertido es una pieza más de las discusiones. Los sindicatos y, especialmente la patronal, habían mostrado públicamente la inquietud de que sus posturas sobre el SMI fueran escuchadas, como manda la ley, y tenidas en cuenta para que no volviera a repetirse la situación del año pasado. El ascenso del SMI a los 900 euros al mes de 2019 se decidió en el acuerdo presupuestario entre el PSOE y Unidas Podemos, sin contar con los representantes de los empresarios y trabajadores.
El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha incluido a los agentes sociales –CCOO, UGT, CEOE y Cepyme– en su ronda de llamadas sobre las negociaciones para formar Gobierno. Los líderes de los sindicatos y la patronal CEOE han explicado que las conversaciones han girado más en reconocer el papel del diálogo social, de cara a las futuras decisiones de incremento del SMI y la reforma de las pensiones, que en concretar cómo avanzan los apoyos políticos o la fecha prevista para la investidura de Pedro Sánchez.
“Realmente hoy el presidente no me ha comentado si sale, si no sale o si deja de salir, está haciendo sus gestiones”, ha afirmado el líder de CEOE, Antonio Garamendi, sobre las negociaciones políticas. El presidente de la patronal ha destacado la necesidad de reunirse con los sindicatos para intentar alcanzar un acuerdo de SMI que presentar al Gobierno y ha rechazado con rotundidad un SMI de 1.000 euros al año que viene –una cifra que han publicado algunos medios de comunicación–, como “una barbaridad” que aumentaría “la economía sumergida”.
Por su parte Pepe Álvarez y Unai Sordo, secretarios generales de UGT y CCOO, respectivamente, han trasladado al presidente en funciones la necesidad de negociar otros aspectos más allá del SMI del próximo año, como la derogación de la reforma de las pensiones en 2013 y el desmontaje de elementos centrales de las últimas reformas laborales, como las facilidades para aplicar el despido por faltar al trabajo aun teniendo baja médica.
Informa Laura Olías.