Carles Mundó, Meritxell Borràs y Santi Vila, condenados por desobediencia, no tendrán que ingresar en prisión
Los tres exconsellers procesados que permanecían en libertad, Carles Mundó, Meritxell Borràs y Santi Vila, no irán a la cárcel. Los tres han sido condenados a un año y ocho meses de inhabilitación por el delito de desobediencia, no así por el de malversación, del que también estaban acusados, al considerar el tribunal que no queda probado que desviaran fondos públicos de sus consejerías. También recae sobre ellos una pena de 10 meses de multa con una cuota diaria de 200 euros.
Mundó (exconseller de Justícia), Borràs (exconsellera de Gobernación) y Vila (exconseller de Empresa y Empleo) se enfrentaban a penas de hasta siete años de cárcel solicitadas tanto por la Fiscalía como por la Abogacía del Estado. Los dos primeros ya estuvieron un mes encarcelados en prisión preventiva, en noviembre de 2017, antes de que la causa pasase al Tribunal Supremo y el juez instructor, Pablo Llarena, les dejase en libertad.
Vila, que dimitió como conseller un día antes de la proclamación de la independencia, alegó durante el juicio que siempre fue contrario a las “estrategias unilaterales”, motivo por el cual medió para evitar la DUI. El político convergente reconoció haber firmado la convocatoria del 1-O antes de que el Constitucional prohibiera la votación, pero cuando esto ocurrió –defendió en el juicio– dio “ódenes expresas a su departamento para no autorizar ningún gasto relacionado con el referéndum”.
Ninguno de los tres exconsellers que se libran de la cárcel sigue a día de hoy en política. Mundó fue escogido diputado por ERC en las elecciones de 2017, pero renunció al acta y volvió a ejercer de abogado. Borràs rechazó ya en esos comicios integrar la lista de JxCat. Y Vila abandonó también la primera línea para pasar a dirigir la empresa Aigües de Banyoles (Girona).
Informa Pau Rodríguez.