Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

El ‘no’ de PP y Vox a ceder competencias migratorias a Catalunya tumba el intento de Junts de prohibir el burka

La portavoz de Junts en el Congreso, Miriam Nogueras, en una imagen de archivo.

Daniel Ríos

14 de abril de 2026 16:48 h

7

La mayoría que suma la derecha en el Congreso no logra ponerse de acuerdo para empezar a tramitar una medida que, en principio, comparte: la prohibición del uso del burka. Este martes, el Congreso rechazará la toma en consideración de una proposición de ley en ese sentido presentada por Junts a causa de la oposición de PP y Vox, que rechazan el texto no porque no compartan que se prohíba utilizar este tipo de prendas, sino porque la iniciativa incluye también una disposición adicional para delegar en la Generalitat de Catalunya competencias migratorias que ahora mismo están en manos del Estado, como el control de las fronteras, la expulsión de inmigrantes o la facultad de expedir el DNI o el pasaporte.

Es la segunda vez en apenas unos meses que la derecha no logra ponerse de acuerdo en la Cámara Baja para iniciar la tramitación de una ley que prohibiría utilizar el burka o el nicab. El pasado febrero fue derribada otra iniciativa en ese sentido, propuesta por Vox, y entonces fue Junts quien se opuso a la misma argumentando que no apoyarían nada que presentase “un partido político anticatalán, antifeminista, en contra de los derechos humanos y que ha liderado la represión contra Catalunya”. Entonces, sin embargo, los independentistas anunciaron que registrarían su propia proposición de ley en relación al burka, y este martes el diputado Josep Pagès la defendió asegurando que Junts no puede “aceptar que en nuestras calles haya personas invisibilizadas, borradas, cosificadas por una práctica que es sumisión, humillación y esclavitud”.

“Ni burka, ni Vox, de este marco no nos moveremos ni un milímetro”, argumentó en el debate parlamentario Pagès, que sostuvo que su iniciativa pretendía impedir que “en nuestra sociedad vulnerar los derechos de las mujeres no tenga consecuencias”, pero también afirmó que Junts no aceptaría “que eso se haga desde el racismo”. “El respeto a la pluralidad” religiosa “no puede amparar nunca prácticas que objetivamente suponen excluir a las mujeres de la vida pública”, y “dejar que de este debate se apropie la ultraderecha es precisamente lo que ha hecho el populismo de una izquierda acomplejada y desvinculada de la realidad”, espetó el diputado de Junts.

En contraste con la larga argumentación que ofreció para justificar la prohibición del burka, Pagès apenas se refirió a la segunda parte del texto, la cesión de competencias sobre migración y fronteras a la Generalitat, asegurando que es necesaria para que Catalunya “pueda disponer de las herramientas necesarias para ejercer en plenitud sus competencias”. Pero esta cuestión fue, precisamente, la que llevó a PP y Vox a oponerse al texto. La diputada popular Cristina Teniente aseguró que su partido comparte “el fondo” de la proposición de ley, y sostuvo que “el burka y los velos integrales” son “instrumentos de subordinación clara” que deben ser prohibidos. Pero también espetó que “un asunto tan sensible” no se puede “utilizar para introducir por la puerta de atrás una nueva cesión de competencias a Catalunya”.

“Los derechos fundamentales no se trocean, no se puede jugar con la seguridad del Estado y la igualdad en las mujeres no puede depender de su código postal”, defendió Teniente, que aseguró que el PP quiere “regular” el uso del burka, “pero con una ley clara” y “aplicable a todo el territorio nacional”. La parlamentaria popular anunció que su partido presentará una proposición de ley en este sentido.

Por su parte, la diputada de Vox Blanca Armario recordó el voto negativo de Junts a varias iniciativas presentadas por la ultraderecha contra el “islamismo” o el uso del burka. “Qué mala memoria tienen ustedes, señorías”, ironizó Armario, que sostuvo que Junts oculta “sus verdaderas intenciones” tras el intento de prohibir el uso del burka o el nicab: “Transferir las competencias sobre fronteras, la seguridad en los puertos o la expedición de documentos oficiales”. “La seguridad no es un puzzle de 17 comunidades autónomas”, sino que “se rompe cuando se fragmenta”, espetó la parlamentaria de Vox, que afirmo no querer oír “ni hablar de cesiones de competencias”. “Ya les han regalado bastantes tanto el PP como el PSOE”, “ni burka ni Junts”, zanjó.

La izquierda se opone

El PSOE, por su parte, se defendió de las críticas del PP —que acusó de “cinismo” a los socialistas— asegurando por boca de su diputada Andrea Fernández que “evidentemente el burka, el nicab o cualquier prenda orientada o destinada a ocultar o denigrar a las mujeres es contraria al feminismo”. No obstante, Fernández espetó que convertir a las mujeres que son obligadas a llevar burka “en un problema policial, que es lo que toda la derecha defiende, es sencillamente un planteamiento equivocado”, e insistió en que “este debate” promovido por Junts “poco o nada tiene que ver con la seguridad”, sino que “se utiliza para tapar la intolerancia”.

“La solución” del problema, planteó la diputada del PSOE, “en ningún caso pasa por expulsar a estas mujeres del espacio público a base de prohibiciones”. Y en la misma línea se expresó el parlamentario de Sumar Gerardo Pisarello, que sostuvo que “las prohibiciones que se han planteado en Francia o Bélgica simplemente han expulsado a las mujeres del espacio público, en muchos casos marginándolas”, en lugar de lograr que se deje de utilizar el velo integral en la calle. “Necesitamos competencias”, pero no para poder dar “órdenes de perseguir a los más vulnerables, sino para evitar que las mujeres” sufran “acoso inmobiliario, explotación laboral o violencia machista”.

Etiquetas
stats