Queda inaugurada la Segunda Transición
Muy mal le van las cosas al régimen del 78 si no han sido capaces de aguantar una semana para la abdicación del rey: lo hubiesen hecho ya con el Mundial de fútbol empezado, y nos pillaría algo más amansados que hoy, cuando aun tenemos fresca la convulsión de las Europeas.
Pero no aguantaba ni un día más. Ni la corona, ni por extensión el régimen institucional construido a su alrededor. El grado de descomposición era ya insoportable, y la idea de “esperar tiempos mejores” para un relevo tranquilo no tenía ya sentido, con la infanta en el banquillo sin escapatoria, y la incertidumbre creada por el hundimiento de PP y PSOE, únicos capaces de garantizar la continuidad monárquica. Ahora que todavía controlan las instituciones es posible coronar a Felipe de Borbón, no fuera a ser que las próximas municipales acabasen dando un vuelco como el de 1931, y sin saber tampoco cómo terminará lo de Cataluña.