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El Tribunal Superior de Madrid deja sin castigo una de las dos quejas contra Peinado que tramitó el Poder Judicial

Elena Herrera

3 de septiembre de 2026 14:40 h

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El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) deja sin castigo una de las dos quejas contra el juez Juan Carlos Peinado que tramitó el Consejo General del Poder Judicial. Se trata de la relativa al auto en el que Peinado justificó su decisión de retirar el pasaporte de Begoña Gómez por la posibilidad de que los policías que trabajan como escolta de la mujer del presidente del Gobierno o sus jefes pudieran ayudar en una posible fuga. El tribunal madrileño todavía no se ha pronunciado sobre la segunda de las quejas remitidas, referente a un retraso en la tramitación de un procedimiento.

La presidencia del tribunal, un cargo que actualmente ocupa en funciones la magistrada Aurora de la Cueva, considera que esa alusión a la Policía no supone una falta disciplinaria prevista en la ley del Poder Judicial. El acuerdo señala que el juez utilizó una expresión “poco delicada”, pero que aludía una conducta hipotética y difusa. Y que esa “imprecisión” impide considerarla sancionable disciplinariamente.

La resolución destaca además la necesidad de interpretar de forma estricta las normas disciplinarias. Afirma que para que una expresión incorporada a una resolución judicial pueda traspasar el ámbito de lo inadecuado y entrar en el ámbito sancionador, debe referirse a una conducta suficientemente concreta, precisa y grave. Y resalta que esta exigencia adquiere una especial relevancia cuando se trata de valorar la actuación de jueces y magistrados en el ejercicio de su potestad jurisdiccional.

A juicio de la Presidencia del TSJM, aunque la referencia contenida en el auto podía resultar poco afortunada, no alcanza el grado de concreción y gravedad exigible para activar la potestad disciplinaria. La resolución sostiene que el ámbito sancionador no puede extenderse a cualquier expresión inadecuada o desafortunada. Y resalta que eso podría generar un “efecto desalentador” del ejercicio de la actividad jurisdiccional.

El TSJM todavía no se ha pronunciado sobre la segunda de las diligencias remitida al tribunal madrileño, que fue abierta tras la denuncia presentada por un particular que denunció que Peinado había tardado un año y siete meses en tramitar un procedimiento.