Un ángel con la cara de Meloni: polémica en Italia por la restauración del fresco de una iglesia de Roma
En la basílica de San Lorenzo in Lucina, en el centro de Roma, hay un busto de mármol del rey Humberto II de Saboya. Encima de él, presidiendo la escultura, se encuentran los frescos de dos ángeles. O lo que eran dos ángeles, porque ahora uno de ellos es Giorgia Meloni.
El rostro de la primera ministra italiana ha aparecido en esta iglesia romana después de la restauración de los frescos. La cara de uno de los ángeles se ha restaurado y modificado para asemejarse mucho —muchísimo— a la primera ministra italiana. El resultado es muy diferente a la figura alada que existía antes de las modificación de la pintura. El encargado de la restauración ha sido Bruno Valentinetti, sacristán y decorador de la basílica, que asegura que es “un voluntario que está en la iglesia todas las mañanas de 8 a 12”.
“Yo retrato a quien quiero, como Caravaggio”, ha dicho el hombre al diario italiano La Republicca. “El parecido con Meloni lo veis vosotros, yo sólo he recalcado la figura que había antes”, aseguró ayer Valentinetti, entre risas.
La noticia ha volado por toda Roma y ha llegado a toda Italia, como era de esperar. El párroco de la basílica ha defendido a Valentinetti, después de acercarse a San Lorenzo para comprobar si era cierto. “A mí también me parece Giorgia Meloni, pero no veo nada malo en haber retratado a la primera ministra”, comentó a los periodistas del periódico italiano. “Quizás Bruno Valentinetti, el restaurador, no sea precisamente un hombre de izquierdas. Pero no es pintor de casas, y es muy bueno”, afirmó.
Las reacciones no han tardado tampoco en llegar a la política. Resulta que la basílica de San Lorenzo in Lucina está en la histórica plaza de igual nombre del centro de Roma, justo en el centro de la política romana, muy cerca de la Cámara de los Diputados. La primera ministra ha bromeado al respecto en sus redes sociales con este mensaje acompañado de emoticonos de risa: “No, definitivamente no me parezco a un ángel”.
La oposición al gobierno conservador de Meloni, el Partido Demócrata, ha tachado de “inaceptable” que la cara de la primera ministra esté ahora presentada como un ángel en un lugar religioso. De hecho, han pedido al ministro de Cultura del país que active la superintendencia de Roma para arreglar la restauración: “Que en un bien protegido pueda haber producido una imagen atribuible a un rostro contemporáneo representa una violación del Código de Bienes Culturales, que prohíbe las alteraciones arbitrarias, las personalizaciones y las intervenciones que no se basen estrictamente en criterios científicos e histórico-artísticos”.
Valentinetti realizó la decoración de esa misma capilla en 2002 y La Repubblica asegura, tras consultar a una restauradora que dice haber colaborado con él, que también es el autor de algunas “decoraciones para la residencia de Silvio Berlusconi en la localidad de Macherio, según ha podido recoger EFE. De momento, su nombre ha quedado grabado también en la basílica de San Lorenzo y en la cara de Meloni: ”Instauratum et exornatum, Bruno Valentinetti d. C. MMXXV“.