Los jabalíes burlan un vallado “ineficaz” y devoran los nidos de las principales colonias de moritos y garzas en Doñana

Moritos y garzas en el lucio de Cerrado Garrido, en Aznalcázar. el pasado 1 de mayo.

Antonio Morente

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Dos de las principales colonias de morito común y garza imperial de Doñana están condenadas este año al fracaso reproductor. Así lo han denunciado este viernes organizaciones ecologistas, que achacan lo ocurrido a la instalación de una malla “ineficaz” que ha permitido que los jabalíes devoren un millar de huevos y pollos de estas aves en sólo una semana, en los asentamientos que tienen en el lucio de Cerrado Garrido del centro de visitantes José Antonio Valverde.

El anuncio lo han hecho Ecologistas en Acción y SEO/BirdLife, que han lamentado que los 300 nidos de morito común y los 70 de garza imperial ubicados sobre eneas en este enclave de la Doñana sevillana (es término municipal de Aznalcázar) han sido “depredados en su casi totalidad”. La “falta de eficacia del mallado” que debía proteger estas colonias habría provocado esta situación, de manera que sólo se han salvado un 10% de los nidos. Esto supone que únicamente 30 parejas de moritos y una decena de garza imperial podrán sacar adelante sus crías.

Este lucio es uno de los parajes de nidificación más importantes del morito común en Doñana, insuficientemente protegido por una malla “permeable” para los depredadores que tienen fácil acceso a unos nidos que las parejas colocan a menos de un metro del suelo. Esto ha sido aprovechado por los jabalíes, que en pocos días han destruido la mayor parte de esta colonia de morito común. “Un desastre para esta especie en situación vulnerable”, han subrayado ambas organizaciones.

Problemas para otras especies protegidas

El morito común estuvo casi extinguido en Doñana hasta finales del siglo pasado, lo que llevó a desarrollar un programa de actuaciones para luchar por su conservación en este hábitat. Las medidas funcionaron: de siete parejas que había en el espacio protegido en 1996, se alcanzó en 2017 la cifra de más de 10.000 parejas nidificantes.

Desde 2010 la Estación Biológica de Doñana (organismo investigador adscrito al CSIC) achacaba la causa de su recuperación precisamente a la restauración y naturalización del lucio de Cerrado Garrido, una zona inundable “que ahora ha sido saqueada en pleno periodo de cría” por los jabalíes. Por ello, la destrucción de la nidada “ha supuesto un desastre para la biodiversidad de Doñana”.

Ecologistas en Acción y SEO/BirdLife resaltan que estos mamíferos también “han impactado negativamente” sobre otras aves protegidas que crían en el suelo en amplias zonas de la marisma natural de Doñana. Así, habrían depredado también “casi todos” los huevos y pollos de fumarel cariblanco, canastera, gaviota picofina y cigüeñuela entre otros. Esto “pone en riesgo la viabilidad de las poblaciones de varias especies de aves protegidas del parque nacional”.

Medidas de salvaguarda

Con la pérdida de la cría, “desaparece la esperanza del éxito reproductivo” para las aves de Doñana que trajo la necesaria lluvia del pasado marzo. Por ello, ambas entidades han reclamado a las administraciones que ejecuten las medidas “necesarias” para asegurar su conservación mediante un plan de gestión activa para el control, vigilancia y mantenimiento de las poblaciones de aves. Estas iniciativas deberían prestar “especial atención al impacto que los jabalíes generan” sobre las colonias.

Para ayudar al éxito de estas medidas, las administraciones deberían también aplicar “con urgencia” un plan de restauración de las marismas de Doñana, para así asegurar sus niveles hídricos y proteger a las aves acuáticas reproductoras. Asimismo, se les insta a garantizar de manera específica la protección de las colonias de aves reproductoras del lucio de Cerrado Garrido, mediante la instalación y mantenimiento de un cierre “adecuado”.

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