La presión urbanística acecha a los corralones artesanos de Sevilla: ofrecen 12 millones para un hotel y 35 viviendas

Vista del interior de los corralones de la calle Castellar, en Sevilla.

Carla Rivero

Sevilla —
16 de marzo de 2026 00:30 h

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Un nuevo proyecto urbanístico planea sobre los históricos corralones de artesanos de la calle Castellar de Sevilla. El reordenamiento del espacio contempla la construcción de un hotel, de 35 viviendas sin que haya ninguna protegida y la eliminación de la parcela de uso educativo en el que se encuentra el colegio concertado Calderón de la Barca. La propuesta corresponde a la compañía onubense Arenas de la Bellida y se le dio entrada en el registro de la Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Sevilla en enero. En la actualidad, y tras el requerimiento de documentación complementaria, se estudia la propuesta para darle o no su aprobación definitiva, que supondría la transformación completa del espacio industrial en el que los artistas desempeñan su labor.

El Plan de Reforma Interior, presentado por la compañía de Huelva a fecha de 27 de enero de 2026, vendría a modificar el Plan Especial de Protección que fue aprobado en noviembre de 2013 por el Consistorio hispalense. En la memoria de la propuesta se determina la necesidad de modificar el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que afecta al casco histórico, ya que se califica el abordaje de las obras en las condiciones actuales de los corralones como “claramente disfuncional y antieconómico”, según ha podido comprobar esta cabecera.

Pese a la transformación íntegra del espacio, la Gerencia del Ayuntamiento detalla varias consideraciones que debe subsanar la empresa tras haber analizado el documento de avance. Entre ellas, recuerda la sentencia del Tribunal Supremo de marzo de 2013 que dicta que no son autorizables las obras de ampliación en el conjunto histórico. Además, la eliminación de la parcela calificada como educativo privado tendría que ser consultada a la Junta de Andalucía, quien debería emitir un informe de conformidad por ser la propietaria del centro concertado.

En cuanto a las viviendas, el plan de ordenación urbanística prevé que se construya un mínimo de cuatro inmuebles protegidos. Sin embargo, este requisito desaparece en el avance del proyecto “sin que se aporte ninguna justificación al respecto”. A su vez, se pasa de las 20 viviendas libres a un total de 35, por lo que se pide cuantificar las cesiones de suelo. Otro requerimiento es que se detalle dónde se ubicarían las rampas de entrada y salida de los garajes, así como el número de plazas que habría, aparte de que se informe de la incidencia que habría en el tráfico del entorno.

Acuerdo de compraventa

El ámbito Castellar-Dueñas, incluido en el sector San Andrés-San Martín del conjunto histórico, tiene una superficie total de 5.239 metros cuadrados, según los datos catastrales, con un nivel de protección parcial en grado 2 D en Castellar, 46. Esto supone que afecta a la fachada y la primera crujía, mientras que los números 48, 50 y 52 poseen un nivel protección parcial en grado 1 C: en la fachada, primera crujía, patios, cubiertas y escaleras.

Las fincas 6134, 6135 y 6136, correspondientes a los números 48, 50 y 52, serían adquiridas en su totalidad por la entidad Arenas de la Bellida por un total de 12 millones de euros. El acuerdo de compraventa tuvo lugar en junio de 2023 y tiene un periodo de tres años de vigencia. Además, se supedita la plena eficacia de la escritura de venta a “la edificabilidad conjunta” de las fincas, es decir, a que se dé luz verde por parte de Gerencia del Ayuntamiento a este nuevo planeamiento.

Una transacción que supondría el control completo de los corralones de Castellar, que ha sufrido el deterioro y la dejadez en las instalaciones a lo largo de las dos últimas décadas y cuyos artesanos y residentes. Estos han denunciado desahucios, amenazas e intimidaciones por parte de la propiedad para usar el espacio como cocheras o subir los alquileres que promovían la actividad cultural y comercial en su interior.

Alfredo González Quintero, al frente de Arenas de la Bellida y consejero delegado de la sociedad promotora del aeropuerto Cristóbal Colón de Huelva, confirma a este periódico el registro de la propuesta en enero al Ayuntamiento, por lo que están a la espera de la evaluación final. Declinando dar más detalles de la operación, el empresario afirma que no tiene constancia de las disputas que hay entre los administradores y los artesanos y residentes de la zona a día de hoy.

Protección

Cabe recordar que el área de Castellar-Dueñas está protegido por el PGOU de 2006 Sevilla y el ARC (Área de Rehabilitación Concertada). El Área de Reforma Interior cuenta con una superficie total de 5.251 metros cuadrados, mientras que la edificabilidad total es de 6.825 metros cuadrados de techo, lo que se distribuye de la siguiente forma: residencial con una densidad máxima de 39 viviendas con una edificabilidad de 1.378 metros cuadrados de techo, de los que 413 m² se destinaría a vivienda protegida, a la vez que otros 3.600 m² se mantendrían para uso educativo privado y los servicios avanzados, correspondientes a los talleres, obtendrían 1.848 m² de techo.

La propiedad, a día de hoy, está dividida entre 62 propietarios y, fruto de las herencias, tienen porcentajes de reparto que oscilan entre el 0,6% y el 2,8%. Es decir, cantidades que, aunque parezcan irrisorias, son significativas a la hora de acordar la venta completa del inmueble. En este entramado, cabe destacar que Arenas de la Bellida ya entró en el reparto en el año 2023, cuando adquirió el 66% de la propiedad.

La propiedad no está exenta de deudas. En este caso, los corralones tienen una anotación de embargo a favor de Hacienda por la que se reclama una cantidad de 42.156,59 euros. A ello, habría que añadirse unos intereses que suman 3.334,55 euros y, también, las costas de 3.000 euros. Una cantidad que es nimia en comparación con los 12 millones que ofrece el empresario a la ristra de herederos que se han desentendido del cuidado y protección de las instalaciones, en las que ha habido incendios, derrumbes y filtraciones.

Transformación urbanística

El casco histórico de Sevilla, en plena transformación por la presión turística, tiene en marcha varios proyectos que afectan a los bienes patrimoniales. Uno de los últimos anuncios es el del convento de las Siervas de Jesús de la Caridad. La congregación abandonó el inmueble en 2025 y, tras cesar la actividad religiosa, se vendió por 4,7 millones de euros a la sociedad Bergami Inversiones. En la calle San Vicente nº 5, con una superficie de 500 metros cuadrados y una edificabilidad de unos 1.700 metros cuadrados, se planea la construcción de una treintena de pisos turísticos, según avanzó El Confidencial.

Igualmente, el resto de los corralones de la capital hispalense se han visto abocados a una degradación paulatina. Los enclaves aún existentes corresponden a Castellar 48, 50 y 52; Pelícano 4; Pasaje Mallol 8; Bustos Tavera 26 y Pasaje Mallol 11, pero pocos quedan en activo. A la sazón, en estos días el Ayuntamiento ha aprobado inicialmente el estudio de ordenación urbanística que permitirá construir un bloque de ocho plantas de vivienda protegida en el barrio de Santa María de Ordás, en el distrito Macarena. El proyecto ha causado un fuerte rechazo vecinal en el entorno, donde los residentes preparan alegaciones para intentar frenar una actuación que califican de “aberración urbanística”, por cómo alterará la fisionomía de la zona.

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