La vacuna de la Selección y el enfrentamiento con las comunidades ponen en evidencia al Ministerio de Sanidad
El caso de la vacunación exprés de la selección española de fútbol ha culminado una semana nefasta para la ministra de Sanidad, Carolina Darias, en su gestión de la pandemia. La negativa de la Federación de Fútbol a que se administre a los jugadores la vacuna de Pfizer y la exigencia de que sea la monodosis de Janssen para no necesitar un segundo pinchazo ha completado un periplo de vaivenes que empezó el 2 de junio cuando, por votación, se aprobaron en un Consejo Interterritorial las nuevas restricciones a la hostelería y el ocio nocturno: “Son de obligado cumplimiento”, repitió Darias. Este miércoles se transformaron en meras recomendaciones tras la revuelta de varias comunidades autónomas, incluidas algunas comunidades con gobierno socialista –La Rioja y Euskadi, donde gobierna en coalición con el PNV– que rechazaron aplicar la norma.
Escriben Raúl Rejón e Irene Castro.