Aragón, Castilla y León y Castilla-La Mancha pedirán al Gobierno que la ayuda de la UE contra la despoblación se extienda más allá de las fronteras provinciales de Teruel, Soria y Cuenca
Los presidentes autonómicos de Aragón, Castilla y León y Castilla-La Mancha, Javier Lambán, Alfonso Fernández Mañueco y Emiliano García-Page, respectivamente, han escenificado un nuevo pacto a tres bandas, en este caso con la despoblación de fondo, blindando la denominada Declaración de Albarracín, en virtud de la cual reclamarán al Gobierno estatal que las ayudas e incentivos fiscales que la Unión Europea dispensará para la instalación de empresas en Cuenca, Teruel y Soria puedan extender su radio de acción más allá de sus límites provinciales, beneficiando también a territorios colindantes y en la misma situación de baja densidad de población.
Este pacto ha quedado rubricado tras un acto protagonizado por los tres líderes autonómicos en la localidad turolense de Albarracín, dentro de una estrategia europea que plantea reducir en un 20% los costes laborales de las empresas que operen en estas tres provincias que ahora estos tres gobiernos quieren arrastrar a más territorios.
En el caso de Aragón, Lambán ha considerado que estos incentivos pueden beneficiar también a comarcas de Daroca, Belchite, el Aranda, incluso Calatayud; mientras que García-Page ha apuntado que las comarcas de Molina de Aragón o Sigüenza podrían conseguir acceder a esta consideración en el caso de Castilla-La Mancha.
Con información de Europa Press.