La Catedral de Washington hace sonar 300 veces sus campanas en memoria de los 300.000 estadounidenses muertos con COVID-19
La Catedral nacional de Washington hizo sonar en la tarde de ayer su campana funeraria 300 veces en memoria de las más de 300.000 personas que han fallecido en Estados Unidos a causa de la COVID-19 desde el inicio de la pandemia.
El deán de la Catedral, el reverendo Marshall Hollerith, ha firmado un comunicado en el que lamenta que “las muertes en un solo día llegaron a ser el equivalente a 16 aviones 737 llenos de pasajeros cayendo del cielo”.
“Que Dios nos perdone si tenemos que volver a tocar esta campana porque hemos alcanzado las 400.000 vidas perdidas”, ha añadido el deán.
La campana ha sonado durante más de media hora, hasta el anochecer, y ha acompañado a los primeros sanitarios estadounidenses en primera línea en el suministro de las primeras dosis de la vacuna.